Hoy tenemos resaca futbolera. Unos felices como perdices y otros intentando reponerse del disgusto.
¿Qué puñetas nos lleva a apasionarnos tanto con algo que ni nos va ni nos viene?, quiero decir, no ganamos nada, al igual que no perdemos nada, y sin embargo nos irrita, nos emociona, nos subleva, nos hace felices.
Y hay algo que me intriga más que eso, y es saber por qué razón somos de un equipo u otro. Yo soy del Real Madrid, pero no me preguntes por qué lo soy, no tengo ni idea.
Mi afición al fútbol, como casi todo en mi vida, no es algo que tenga de siempre. En mi casa el fútbol ha primado sobre todas las cosas. Mi padre es un señor muy anticuado, por no decir machista, que cree que trabajar le da derecho a decidir lo que se ve o no en la tele cuando él está en casa. Y lo peor de todo es que para mi madre, la palabra de mi padre es ley. Pero no penseis que por miedo, si no por que para ella, hacer la pelota tiene relación directa con querer, es decir, cuanto más te hago la pelota, más cariño te demuestro.
A lo que iba, que se me va la olla. En mi casa siempre nos hemos tenido que tragar todo el fútbol del mundo, amén de otros deportes. La banda sonora de mi infancia es la de algún locutor gritando los goles, y un sonido entremezclado, aún cuando ya no se atrevía a hacer ruido ni un mosquito, que era el de mi padre pidiendo silencio constantemente. Era como un tic. Nadie hablaba, nadie respiraba, pero aún así, mi padre se pasaba el rato haciendo…..chsss……..chsss. Siseos cortos, secos, repetitivos. Creo que yo odiaba el fútbol. Y puede que a mi padre.
El caso es que algún día indeterminado de mi vida, empezó a gustarme el fútbol. Y fuí oscilando de equipo en equipo, por cuestiones difíciles de explicar si no se es de nuevo adolescente. Iba con el que iba la mayoría de la gente que me rodeaba, según el lugar de España en el que me encontrase. Y volví a Galicia. Y claro, iba con el Celta. Y me dolía lo que le pasara al Celta. Recuerdo un descenso, cuando yo tenía unos veinte años, tendría que buscarlo, pero debió ser la temporada 90-91 ó alrededores, que nos dejó desolados. Siempre creí ser del Celta. Pero llegó un día que se enfrentaban Madrid y Celta, y el primero necesitaba ganar, y me dí cuenta que prefería que ganase el Madrid. Recuerdo muy nítidamente la sensación de sentimientos encontrados, de querer que ganase el Celta, pero desear con toda mi alma que ganase el Madrid. En ese choque de sentimientos fuí consciente de no era del Celta, por más que me empeñara. Era del Real Madrid, aunque me pesara. Porque me pesaba, me sentía una traidora, pero pronto me dí cuenta de que contra eso no caben luchas, ni explicaciones más o menos lógicas. Es como cuando te enamoras, tú no decides de quien, simplemente sientes que l@ quieres sobre todas las cosas.
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



Pues yo he vivido mas o menos esa situacion, quizá no tan drástica, y odio el fútbol! mira que lo siento en el alma eh??? pero simplemente lo odio! XD
Besos! y enhorabuena
Por lo que veo eres del Madrid, pues ¡enhorabuena!, lo siento por el Celta y me alegro por el Bétis (que es el mío).
Besos.
A mí el fútbol me subleva… Lo siento pero es que no puedo con él. Y no por el deporte en sí, que por ser deporte tiene cosas buenísimas, sino por tratarse de un negocio como otro que encima se quiere vender como algo noble, patrio y “sano”… En fin… El moderno opio del pueblo, en mi humilde y subjetiva opinión.
De todos modos, sé que estoy en minoría. Así que: felicidades a los que “ganásteis” y ánimos a los que no.
Pues yo del Atleti por herencia familiar. Pero nunca una herencia se acomodó tanto a una personalidad, porque ser del Atleti requiere de ciertos rasgos de la personalidad para soportarlo: hay que estar contento con la minoría y ser un poco rebelde, hay que saber vivir de la derrota y hay que tener una alta resistencia a la frustración. Y yo tengo de todo esto sobredosis.
Por eso siempre digo que me gusta más el Atleti que el mismo fútbol (es que a mí lo que me gusta es el baloncesto). Algún día escribiré una novela sobre el baloncesto.
Jeje, la verdad es que tienes toda la razón, esto del fútbol es una cosa rara…. inexplicable.
¡¡Hala Madrid!!
mmm yo al revés, aunque disfruto con las victorias del madrid, soy del celta, por eso ayer pasé la tarde desolada a pesar de que ganaron la liga. en fin, es lo que dices tú, no se puede explicar lo de los colores! a mi padre le pasa igual que a ti!
A mí el fútbol no me gusta, ni soy de ningún equipo. Para mí siempre ha sido algo que ni me gustaba ni me molestaba. Desde ayer odio al Real Madrid, al fútbol y a los aficionados. Y es que eso de tener que aguantar al idiota de turno media hora tocando la bocina del coche frente a mi casa mientras yo trataba de estudiar para mi examen de hoy saca de quicio a cualquiera. Queda dicho. Jaja. Un beso.
Yo soy del Madrid pero, sobre todo, soy del FÚTBOL con mayúsculas, yo creo que porque lo he jugado y porque, inocente de mí, lo sigo entendiendo como un juego, un juego de niños.
Pues yo no sé nada, la temporada ha terminado y no hay más fútbol hasta Agosto, con excepción de la final de copa del sábado que viene. Estos ahora se van de vacaciones al Caribe hayan ganado o hayan perdido, al final todo es un chiste…
benditos aficionados, el fútbol son ellos, o nosotros vaya …
Hala nosotros!
Aiiii que contentos estáis madrileños y qué desolada estoy yo!!!
1bztio
no te digo na…
nunca mais
y te lo digo to!!, que p. nochecita de cohetes y pitidos… encima penitencia con el p. merengue de arriba, la tele del dormitorio a toda ostia, y luego no quieren que los odiemos.. grrrrrr
p. madrid.
nunca mais.
Al final yo creo que de tanto oirlo y verlo, aunque no te guste, vas aprendiendo. Conforme más sabes, lo ves con otros ojos y te vas enganchando.
Lo que pasa (a mi me ha ocurrido) que cuando dejas de estar en ese mundillo, te deshinchas y el fútbol te vuelve a dar un poco igual.
A mi no me gusta el fútbol, ni soporto que a la gente os guste ver como unos tios se forran por darle pataditas al balón, ni soporto que la gente se pegue, se mate, se insulte, se metan con los demás por ser de otro equipo. No soporto esas cosas. No soporto el futbol. Y tampoco soporto que anoche no podía dormirme porque un montón de capullicos estaban pitando y tirando petardos.
Pero lo respeto
Hay muchas formas de canalizar nuestras necesidades lúdicas, y el fútbol me parece tan válida como cualquier otra, como cualquier deporte o la pasión por la cocina, el brisca, el sexo, el baile o el sofá en invierno. La cuestión es encontrar satisfacción en lo que haces. Sin más. Yo no soy futbolero, pero me gusta el fútbol y soy del Barça, pero no me preguntes por qué. No sabría explicarlo a ciencia cierta. Del mismo modo que no creo que sea fácil explicar por qué nos sentimos atraídos por unas personas más que por otras. Saludos.
Gracias a todos. Con la llegada del buen tiempo se reduce mi tiempo libre, he de andar de acá para allá con la tropilla, por eso os he abandonado un poquillo hoy.
Hay que buscar aficiones comunes, es una manera de que la relación entre las personas sea más amena, y haya diversidad de opiniones y demás.
Nosotros fuimos unos 20 viendo el fútbol en casa de un amigo de mis padres, en un patio con una barbacoa haciendo una cena muy rica, y pese a los disgustos iniciales, disfrutando del final.