Ayer por la noche tuve un momento de relax que me alejó por unos minutos de mi vorágine particular. Fue mientras fregaba los platos de la cena. En la tele de la cocina estaba puesto T5, canal sagrado para mi señora suegra, porque es el que más caña le da a su odiada Pantoja. Cuando se ausentó ella para ir al baño, el silencio que entró por la puerta al tiempo que ella salía me permitió escuchar una conversación entre Javier Sardá y un rabino de Israel. Sardá le preguntaba si los problemas entre las gentes que piensan diferente y creen en distintos dioses no se terminaría excluyendo de la vida de los niños la enseñanza religiosa durante un período de unos, por ejemplo, 70 años. El rabino por supuesto le instó a él a estudiar su religión para que comprendiera la importancia de tal enseñanza.
A mi me pareció una solución fantástica. La mayoría de los problemas del mundo son por la maldita religión, cualquiera de ellas. Y os lo digo yo, que pasado mañana pisaré de nuevo una iglesia despues de tres años, osea, desde la primera comunión de mi mayor.
A mi, que cada uno crea lo que quiera, me da exactamente igual, lo que me preocupa es que que obliguen a los demas a creer lo mismo, y eso es lo que acarrea los problemas. Problemas tontos a veces, y serios, muy serios, en la mayoría de los casos.
Cuando mi mayor llegó a primaria marqué la crucecita de ética al rellenar la solicitud de plaza y la formalización de la matrícula. Cuando llegaron las navidades llegaron los problemas. La niña por aquellos días tenía de profesora a la dinosauria ( pinchar aquí los que deseen saber quien es), y en la hora de dibujo, cuando a todos los niños les mandó dibujar un árbol de navidad, a la mía, con cinco añitos no le dejó hacerlo, y le mandó dibujar una nevera. La cría llegó llorando a casa.
Comprendí que era dificil intentar salirse de lo estipulado, que los colegios cumplen la ley sin más, sin preocuparse de que aplicar la ley no es incompatible con aplicar el sentido comun.
Cada uno utiliza lo que tiene a su alcance para hacer con todo ello lo que le apetezca. Yo pongo árbol de navidad, y me da igual que solo se haga en navidad y me dan igual sus orígenes y los motivos que originaron su aparición. Es un elemento decorativo que me gusta, con el que las hadas y yo pasamos ratos excelentes. Y no pienso dejar de ponerlo mientras nos guste hacerlo, al margen de cualquier religión. En eso radica, a mi modo de ver, la tolerancia, porque si yo me negara a poner árbol para demostrar mi oposición a la iglesia o al cristianismo o a lo que demonios quiera representar el arbolito, estaría cayendo en los radicalismos absurdos que son los que nos arratran a los conflictos. Yo tomo lo me gusta y lo que no, no. Y no le doy más vueltas.
Y si cada uno de nosotros hiciera lo que nos apetece, dentro del respeto, sin intentar convencer a nadie de que nuestra postura es mejor que la del prójimo, nos iría mejor.
Puede que alguno piense que soy demasiado superficial, pero me da igual, porque ni quiero ni pienso convencer a nadie de que mi manera de actuar sea la correcta. Allá cada cual.
PD: Creo que en los dos últimos párrafos me he repetido un poco, pero no pienso rectificar, ea!!, esa es mi pequeña rebeldía, jajajaja, que tampoco soy un angelito.
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



Lo que sí no entiendo, siendo (o eso me parece) no católica (o al menos no practicante) es como haces la comunión de tus hijas. Te ahorrarías un pastón impresionante! E irías acorde con tus ideales…(o los que creo que tienes). Pero bueno, quien soy yo para hablar? Yo también comulgué y de católicos en mi familia no hay muchos, aunque por entonces yo si creía en algo (o eso me hacían creer la gente).
El problema de todo radica en que la gente cree en algo, y por narices, todo el mundo tiene que creer en eso. Libertad de expresión, narices! Sería perfecto que cada uno tuviese su religión si no se usara con catastróficos fines.
Besito
El problema es darle a la fe una categoría que no tiene. La fe nunca puede ser dogma social, ni imposición, ni estar a la misma altura que la razón. La fe no es ley civil ni puede imponerse a ella.
Y por otro lado están las tradiciones, que han superado el ámbito religioso. Me refiero a la navidad. Lo de la primera comunión ya es otro cantar, porque no supera el ámbito religioso aunque queramos verlo así. Es bailarles el agua. Pero entiendo la dificultad de hacerselo ver a un niño. No tengo hijos, pero con mi sobrina lo estoy viendo y va a caer también.
En fin, que yo también odio a la Pantoja.
Besitos/azos.
Creo que yo fui la única niña de mi colegio que no hizo la comunión, allá por los últimos 70 o principios de los 80.
Como niña, para mi lo dificil de asumir fue no ponerme el vestido, no recibir los regalos y ser precisamente, eso, la única. El bicho raro.
Pienso que de eso es de lo que se aprovechan para mantener algunas tradiciones que no tienen mucha razón de ser. Como le dices que no a un niño.
Estoy de acuerdo contigo Vitru. La separación entre Iglesia y Estado es crucial para evitar que la religión se inmiscuya más en ámbitos que no le corresponden. Tengo un post al respecto sobre una mujer que está tratando de llevar esa Ilustración también al mundo musulmán, pero, no sé por qué razón, no tiene mucho apoyo de nadie. Su nombre es Ayaan Hirsi Alí y sus artículos son muy interesantes.
Besitos.
El tema de los niños lo entiendo; no me parece justo, en general, distinguir a un niño de los demás porque le colocas en una situación muy distinta de la de los otros niños y eso es una decisión del adulto cuyas consecuencias recaen sobre el niño.
Pero yo veo constantemente amigos que echan pestes de la iglesia y se casan en la ídem, y luego, bautizan al niño.
Absolutamente incomprensible.
A ver si al final no te van a dejar entrar a la Iglesia, ya que has llegado hasta aquí.
Una nevera??? sera borde la tia!
Yo hacia religion porque nos mandaban trabajos en vez de examenes, asi que soy religiosa por vagancia jajajajja (coña, soy atea diagnosticada
Besos
La religión es la causante de todo el mal del mundo. No puedo decir nada más, es la verdad.
Y que zorra la Dinosauria… XD
Yo creo que a los hijos hay que darles la posibilidad de que decidan por sí mismos, pero no pueden hacerlo hasta que no tienen el suficiente conocimiento y edad para ello. A mí también me encanta adornar la casa en Navidad, aunque no crea, ni pise una Iglesia, además, como también pueden ser adornos ateos, ningún problema, jajaja.
Por cierto, yo diría que el rabino se fue por los cerros ante la pregunta de Sardá eh..
hola cariño. ya has visto que me he hecho un kit kat, pero esta tarde tenía un ratito de libertad y me he pasado a veros a los que he podido. creo que tu filosofía está genial, cada uno debería vivir su vida olvidando ocuparse tantísimo de la de los demás. nos iría mejor. un bico.
ps. ando perdidísima, leí lo dl traje de comunión de tu hija, ¿qué pasó al final? seguro que lo has contado pero llevo días sin tiempo para leeros!
Hola… yo tampoco es que me pase mucho últimamente, pero menos es nada.
Como creo que ya sabes paso mucho de la religión, la iglesia y demás (a pesar de lo cual estoy casado por la idem y he bautizado a mis dos hijos… marta igual se refería a mi a propósito…je!je!je!) pero hay veces en la vida en que es mejor “dejarse de ideales” si quieres no amargar demasiado la vida a nadie, incluída la tuya misma, y “pasar por el aro” a efectos “meramente administrativos” como fué mi caso… y con eso supongo que dejo bien claro que para mi fue “puro teatro” cualquiera de las ceremonias a las que he asistido desde los 14 años (edad en la que decidí que pasaba de dioses y de religiones).
En el caso de la comunión de las niñas supongo que será más por el tema “folclórico-festivo” y los “regalitos” además de porque ellas no se sientan ese “bicho raro” que comentaba Cosichka que por otra cosa que haga el “sacrificio” económico y “moral” de pasar por la iglesia.
Religión: uno de los mayores “males” que se ha inventado el hombre y uno de los mejores métodos de adoctrinamiento. La prueba de los males es la infinidad de guerras de religión que han movido al ser humano durante siglos y la infinidad de matanzas amparadas y justificadas por las diversas confesiones.
Bicos desde tu misma orilla de la Ría.
Pues yo tengo un amigo que ni bautizo, ni comunicón ni arbolito pal hadito que por cierto es un encanto y se llama Gael, y el niño es tan feliz como el resto.
Pero si, estoy más de acuerdo contigo, que con mi amigo, sin que sirva de precedente, por supuesto.
La tolerancia es un don, ya se puede catalogar así, pero ojo, los dones tampoco dan derechos … (también te sonará, esta todo inventado)
Bicos!
y en beneficio de los niños y para no amargar a los familiares, pues eso, los vestimos y los mandamos a la iglesia a que comulguen y luego vienen los regalos y todo eso.
Yo también lo he hecho. Mi familia política es de los que cumplen con eso y mi suegra más. Así que, las niñas hicieron la comunión. Eso sí, solas. Toda la comunión para ellas, todo el cura para ellas también, vestiditas de blanco con un traje prestado por la familia, sin adornos, sin medallas, sin relojes, y sin nada.
Que una cosa es la comunión y otra los circos que montan las parroquias …
Y de lo otro, pues qué vamos a decir. Una cosa es la fe y otra la obligación de tenerla e imponerla.
Un beso