El pasado viernes, cuando recogí a mi chiqui en el cole, sucedió algo que iba a cambiar por tiempo indefinido nuestras vidas. Ese día, y en ese momento, conocí a Juana, pequeña, tranquila, y a simple vista sin muchas aspiraciones más allá de las comunes a cualquier vida. A Felipe, en cambio, se le intuyen visos de alma aventurera. Con más corpulencia que su compañera de viaje, emprende más a menudo de lo habitual excursiones temerarias.
Cuando les conocí viajaban en un folio en blanco, arrugado, sin conocer su destino y aparentemente carentes de expectativa alguna sobre él. Tras la desoladora imagen que traspasaba ese folio en blanco, empecé a vislumbrar un futuro mejor para Felipe y Juana. Dibujé en mi mente su entorno, su destino,…….
Pero me falta experiencia, y he decidido pedir, desde aquí, consejo a expertos de la talla de Mariano, y tampoco desdeñaré los de Cov y Banderas, gentes doctas tambien en la ardua tarea de cuidar caracoles. Sí amigos, Juana y Felipe son dos adorables caracoles, que han venido a caer en nuestras manos por obra y gracias de la profe de mi pequeña. De modo que esta es mi súplica de ayuda para llegar a buen puerto, porque mi espíritu no sobreviviría al infortunio, si por un mal hacer, Felipe y Juana, no alcanzaran, cuando menos, una esperanza de vida acorde con los caracoles del mundo.
Sobrevivir a un folio en blanco
5 Noviembre 2007 de vitruvia
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



Vitruvia, aquí los expertos son el abuelo Banderas y COV.
Yo soy un mero aprendiz caracoliano, y un tío vilmente chantejeado por su sobrina de siete años (“Tío Zurdo, como se muera Bolita te enteras…”).
Mi único consejo es que reces todo lo que sepas. Te lo dice un ateo militante…
Póngame a los pies de Juana y Felipe.
Besitos/azos.
Yo sabes qué hago? cuando llueve hago patrullas de salvamento. En mi casa, para entrar al portal, hay un camino y la lados jardin. Pues no se por qué cuando llueve, se ponen todos los caracoles a cruzar por el camino, y la gente los pisa. asi que salgo en cuanto acaba de llover y los voy cogiendo y pasandolos al otro lado.. pero a casa nunca he traido.
Por cierto, que los nombres me encantan, quien se los ha puesto??
.. MIRA A VER SI TE VALE…… UNA OPCIÓN…
Ya sin coñas… toda la vida con lechuga y fresquitos.. creo que tienen una vida de tres a cinco años… te dejo este otro.. HELICICULTURA
SALUDETES.
La peque decidió que la pequeña se llamara Juana, y yo propuse automáticamente Felipe ( por qué será, jajajaj) y les encantó. A mi me encantan, suena de lujo, Juana y Felipe, me encanta, jajajajaja.
Gracias Tootels, luego me paso.
Mariano, llevo rezando desde el sábado, cuando Felipe decidió hacer un tour por el suelo de la cocina. Afortunadamente la patrulla de rescate lo encontró sano y salvo.
Por un instante casi he sido capaz de poner cara a Juana y a Felipe. Me los he imaginado como dos viejitos en una huerta. Cuál ha sido mi sorpresa al saber que eran ¡caracoles! jaaja. qué majos.
Mujer no te preocupes por eso. Cualquier cosa que quieras saber sobre caracoles me la preguntas a mí, que fui caracolero antes de fraile.
Qué recuerdos…, tanta baba….
UY, qué potiton, qué ilusións!!!!!!!
Me acabo de acordar, fíjate tú, que prometí un post contando la continuación de la historia de mis caracoles (el Verdi, el Gordi y el Cagón)… A ver si una de estas tardes me arranco…
Pues nada, que les gusta trepar, la lechuga, y que llueva; nosotros los teníamos en un cacharro así de plástico, y de tapa le pusimos un colador, algo que pese pero que permita pasar el aire.
Les construimos un “Marina D’or siudá de vacasione” que no veas el glamour, oye! FOndo de lechugas, tallitos de un miniolivo que tenemos ahí en el jardín, pinchados en rodajas de patata para que hagan de árboles, tiritas frescas de lechuga para que se entretengan, y porque son más fáciles de administrarles, y de lluvia, un espurreado de dedos, para que tengan de beber pero sin anegarse. Y cada 3-4 días, limpiarlo, porque las criaturitas también hacen sus necesidades…
Ya te contaré cuando esté mejor de tiempo, prometido.
Ah, Vitruvia, lo siento por el susto con los muñecos de porcelana!
Los pillé en un museo escondidos entre todas las cosas expuestas, y me dí cuenta directamente que ahí había una historia. Sólo tenía que esperar a que llegara la historia, y ya está!
Saludos!
Qué bueno, dos caracolillos. Que no los vea un francés que te los hace en salsa en un periquete!! Es broma. Yo lo máximo que tuve fueron gusanos de seda, pero los pobres palmaron cuando se hicieron capullos. ¿Vendrá de ahí la palabra “capullo”?
jajajajaj, Paco, bastante tengo con controlar a Boss, que le encantan en salsa, jajajajajajaa. Yo tambien tuve otros años los dichosos gusanos de seda, pero son mucho más asquerositos, donde va a parar.
Gracias Cov, lo de las palmeritas te lo voy a copiar. Yo para la lluvia he comprado un flusflus de esos en el todoacien.
Clandestino, eres una cajita de sorpresas, jajajaja.
Inte, estaría bien una historia paralela de ancianos con caracoles, jajaa.
Ays, la lectura de este post me ha servido para darme cuenta de dos cosas: tengo muy desbocada la imaginación (la de criaturas que me he imaginado que podrían ser Juana y Felipe hasta constatar que eran dos caracoles) y no tengo ni idea, pero ni idea ni idea de caracoles, más allá de los dibujos animados
Hola Blasfuemia, jajajaajjaa, es que quería darle un aire de misterio. ¿Hay dibus de caracoles?, un beso.
Uy, yo aquí… lo siento… pero tengo que decirte que Juana y Felipe tienen que estar de vicio pasados por la olla… Sé que es un poco cruel, pero es que me acabo de acordar de cuando nos comíamos en familia los vasitos de caracoles…
con su salsita…
Ay… lo siento
besos
pues esta afición por los caracoles me parece enternecedora. para que digan que no queda gente que se preocupa por los animales, leshe!!!!!
vitruvia, que se me han ido los dedos, pensaba en los dibujos de los cuentos, no en los dibujos animados como tal
Para compensar mi desliz, te paso esta dire:
http://www.gifanimados.com/insectos/caracoles/
Pues yo como que mejor me callo, porque a mi casa llegaron también dos ejemplares el verano pasado procedentes del cole de mi hija, que al parecer se los iban rotando de niño en niño, y no volvieron a clase debido a un desgraciado “accidente”, sobre el que prefiero no entrar en detalles.
Jajajajajajaja, ¡robahigos!, ¡matacaracoles!, jajajajaja, Eres completito, eh?, jajajajajajajaj
Des, las ballenas ya tienen bastantes defensores, yo soy de greenpeace a pequeña escala, jajajaja.
Tranquilo Adr, si mi marido se pirra por ellos. Yo creo que me está ayudando en la cría en plan….Hansel y Gretel, para comérselos cuando esten hermosotes, jajajajajajajaja.
Estilografic, acabamos de romper nuestro sospechoso “tocayato”. Ya no somos uno, ni siquiera almas gemelas. Yo conseguí que Bolita me sobreviviera quince días (también la trajo mi sobrina del cole) y tú, tú… joder, no puedo decirlo… Snif.
Juro que no fue culpa mía, y hasta ahí puedo leer…
Bueno, en este blog presumo de respetar la presunción de inocencia, y eso haré, pero como me dé por investigar………¿estas seguro de que solo encontraré un accidente?
Va a ser que yo no puedo ayudarte mucho, Vitru.
Pero ahí van mis mejores deseos para vuestros caracolitos.
Molan mogollón los nombres, juás!!
Jajajajjajaja, qué bueno el post, pero qué geniales los comentarios jjajajajaja
Joe, como se entere Spielberg, os hace la peli del siglo, jajaja
Hay que ver, que parece que no, pero mira que dan juego unos simples caracoles, eeehhh…
Ains, tengo que escribir urgentemente aquello que prometí, a ver si consigo tiempo…
Saludos!
Ostras Vitru!!!! que emocionante un caracol!!!
Lo harás bien seguro mujer! yo solo se que comen lechuga…
besos!
A mi me váis a hablar de babas y de caracoles,y de abuelitos… en fin… ¿qué iba a decir yo?…¡Ah! ya me acuerdo…
Yo los mantengo en un bote plástico (de los de cocina para guardar harina, garbanzos, arroz) pero con la tapa agujereada (con un taladro y una broca para metal hacer maravillas). Al principio no les había puesto tierra. Luego le puse unos 5 cms. para que pudieran “poner” los huevos. Antes lo lavaba mucho, ahora sólo la tapa y nada el resto. Eso sí, remuevo la tierra de vez en cuando, porque también se la tragan y luego la cagan (creo que necesitan hierro y calcio, y de algún lado tienen que sacarlos).
Comida: lechuga (no mucho), zanahoria (cortada en trocitos, ya que prefieren no pelearse con la parte exterior ni la dura del centro… sí, son muy finolis), hoja de col, repollo, hoja de col lombada (les encanta), el otro día probe con el brécol (y también les gusta… sobre todo el tallo).
Agua: a veces con un pulverizador, a veces salpicando con los dedos por las paredes del bote. Cuidado con encharcar mucho, porque pueden coger hongos. Si, como los pieses…je!je!je!
¿No pensarán comételos? ¡Ah! ya veo que no.
Por cierto, me gustan los nombres. A los míos no les puse, y es que soy poco poético… y como no tengo niñas…
Bicos
Sabía yo que eras una enciclopedia caracólica andante, digo corriente, corriente de correr eh!, jajajajajja, creo que me estoy liando. Bicos a todos.