Suelo tener buena suerte en la cosas importantes, o eso quiero creer. Pero en contrapartida todo lo demás suele salirme al revés.
Ayer noche le pedí a mi padre el coche porque hoy tengo que hacer unas compras. LLegué a casa, aparqué, me metí en el coche de mi hermana y nos fuimos a tomar un café. No he vuelto a ver las llaves del coche. Desde donde aparqué hasta donde me esperaba mi hermana hay ¡¡dos metros!!.
Estoy empezando a sentirme agotada de tanto luchar contra las pequeñas cosas.
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



¡jajajaja!, ay Vitru, no me río de ti, de verdad. Te cuento:
Es que ayer tendrías que haberme visto: aparqué en un aparcamiento del centro de Vigo para ir a hacer unas compras. Cuando volvía para el coche, empecé a buscar las llaves del mismo y… ¡no estaban! Me entró de todo, volví para atrás, me quedé pensando en medio de la calle con cara de agilipollada perdida y, de pronto, pensé… ¿No será que me las he dejado puestas en el coche y el coche está sin cerrar?
Entonces empecé a correr como espíritu que lleva el diablo hacia el aparcamiento. Et voilà!! Allí estaban, jajajaja!
Lo siento, Vitru. Espero que aparezcan.
Eso nos pasa por ir pensando en otras cosas mientras nos movemos de manera automática.
Un beso grande.
El triángulo de las Bermudas se queda corto al lado del Agujero Negro de Redondela.
Te mando fuerzas con coordenadas GPS para que las tengas localizadas en todo momento.
Besitos/azos.
Ayss, las llaves!!! Qué misterio tienen las jodidas. Yo nunca las encuentro, y digo: ¡¡pero si las dejé ahí!! Y ya no están. Aunque luego aparecen en los lugares más insospechados. No desesperes…
Yo las llaves del coche todavía no las he perdido, pero el coche… Un día me pasé casi una hora buscándolo, y ni acordarme de dónde lo había aparcado.
Pero muchacha! Qué haces que lo pierdes todo?
A mi me pasó que me las dejé una vez ¡Encima del capó! y las había estado buscanco por todas partes.
Uy, puedo garantizarte y te garantizo que no eres la única, y no lo digo sólo por el (genial) ejemplo de Viguetana…
Te acompaño en el sentimiento, que lo conozco perfectamente
Eso va a ser que tienes un duende cabrón rondándote que te esconde las cosas…
Una amiga decía que cuando le pasaba eso se mosqueaba, se paraba en mitad de casa y soltaba un grito del estilo…
“Bueno, ya está bien… se acabó el cachondeo, ya estás dejando las cosas de vuelta en su sitio”
y lo más curioso… luego le aparecían las cosas…
Ya sabes eso de… ‘haberlas, hailas…’
Muchas pequeñas cosas acaban formando una grande, no hay duda. Y perder las llaves es una verdadera putada. Normalmente están donde menos te lo esperas. Por propia experiencia.
¿Cuando inventarán algo realmente bueno para los que tenemos memoria de pez?
Espero que las encuentres.
k faena! a mí me pasa mucho eso porque soy enormemente despistada, las olvido puestas, por ejemplo, una vez de cada cinco, pero como sé que soy despistada me obligo a repasar todo cada vez, un coñazo, pero funciona! biquiños y suerte, que aparezcan!
A mí me ha pasado de todo. Al final aprendes a convivir contigo mismo. Yo una vez dejé la radio encima del capó y arranqué… y otra en una moto, iba yo sin casco, me puse las gafas de sol, me dio por mirar hacia atrás, y las gafas iniciaron un bonito vuelo….
Tú tranquila, que seguro que no aparecen, así que dalas por perdidas y te quitas de encima los malos rollos. Piensa en positivo, lo mismo están con el libro de Mariano, en un lugar escondido, llenos de cosas tocadas por los ángeles.
Me prestaría a ir a buscarlas, seguro que las encuentro. Porque a mí me pasa justamente al revés: tengo muy buena suerte para las pequeñas cosas y mala para las importantes. Y encontrar objetos perdidos (la mayoría de las veces no tan perdidos) es una de mi especialidad.
Suerte.
Jolín que horror… tienes razón hay veces que parece que todo absolutamente todo se pone en contra…
Yo ayer, tuve un día regular, con muchísimo trabajo… pero cuando llegue a mi casa, recibí una carta gallega… una postal preciosa con hojas y con una letra que casi me hizo llorar
La guardo como oro en paño, en mi habitación y en mi corazón
Un beso
Aparecieron?
Aparecieron, sí, pero ya os contaré el lunes el paseito que se dieron las jodías. Un besazo a todos y gracias.
¡¡Anda, qué bien!!
Me alegro.
Oye, lo de que no te llegara el email… ¿No será que te entró como Spam? Jo, es que ya me toca el amor propio esto, eh!!
Hala, sí, sí, que ya me voy a dormir, que mañana nos tenemos que chupar 1.200 kilometrines de nada (en coche).
Glups.
BICOS MOITOS
Jajajajja. Me acaba de llegar un mail de Irreverens, ahora iré a ver si es.
Ve a dormir anda, boas noites.
Lo siento, esperemos que aparezcan
Bicos!
Espera, no me lo cuentes, que lo estoy viendo…
Las llevabas en el bolso, a que sí?!
Jajajaja. Nop. El lunes te cuento, ¡so impaciente!, jajajajaja.
En el bolsillo del pantalón, en el bolsillo del pantalón!
“jamía”, qué cosas más extrañas te pasan… primero pierdes el libro de Mariano… ahora las llaves… te pareces a una amiga mía, se acabó el tiempo de las desgracias, a partir de ahora Año Nuevo y todo bien ¿eh?
Besos