Dicen que Galicia es tierra de meigas. Dicen que aquí, habelas hainas. Y yo digo que alguna ya me he encontrado.
Sé mil y una historias contadas por protagonistas, pañuelo en la cabeza y mandil sempiterno, relatadas con voz serena, amable, como quien cuenta el domingo festeiro o la matanza del cerdo. Mujeres que han visto a los muertos antes de morir en actitudes que anunciaban su muerte. Mujeres que han tropezado de frente con quien necesitaba dañarlas para seguir vivo en otros mundos y que han sabido salir airosas gracias a una fuerza interior que sólo se adquiere a golpe de contratiempos y penurias.
Me encanta oir estas historias, unas veces contadas en primera persona, y otras, heredadas de primera mano por hijas, nietas y sobrinas. No sólo las cuentan mujeres. Tambien los hombres las saben, y las viven. Tambien a veces las cuentan, pero es más difícil oirlos. Para algunos creer es sinónimo de flaqueza, y algo que no es contado no es acontecido a los ojos del que no lo ha presenciado.
Puede que todo esto suceda más en las aldeas, estoy convencida de que así es, pero no por la ignorancia de sus habitantes, ni por su predisposición para creerlas, sino porque se dan las circunstancias de soledad necesarias para que dichas manifestaciones se hagan palpables, ayudadas de la oscuridad de sus calles y de las encrucijadas en sus caminos.
Aun así, a veces, tambien suceden cosas en las ciudades. Cosas que lejos de asustarme me parecen románticas. Últimas, o no, demostraciones de afecto, de amistad.
Hace muy pocos días que un familiar muy cercano a mi pasó una mala noche. Se levantó y contó que el plástico de la ropa había golpeado la ventana de su habitación constantemente, produciéndole la sensación de que llamaban para que abriera. Su madre le aclaró que este año aun no han puesto el plástico en el tendal, que no hay nada que choque contra la ventana. Antes de ayer, su mejor amigo, se dejó la vida debajo de un camión, con sólo diecisiete años. Uno se ha quedado los recuerdos; el otro se ha llevado las confidencias, los secretos. Sólo ellos sabían la cantidad de bromas y complicidades que se gestaron del otro lado de esos cristales a los que, hace pocas noches, el que se ha ido, llamó, estoy segura, para despedirse.
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



¡Ostras! Acongojado me hallo, casi casi acojonado, diría yo…
Y a mi se me acaba de erizar todo el cuero cabelludo y los pelillos de la espalda.
Pues mira, hay gente que si se despida, yo si he tenido historias así… Pero como en el fondo soy científica (por no querer decir cobarde) le he dado una explicación mas que racional, incluso del inconsciente…
Cuando Nacho murió sin la despedida que conté (joe, me repito mas que el ajo) a las semanas soñé con él, que se iba de la habitación y le paré y le dije Adiós Nacho… él se giró y me dijo Adiós… yo lo disfrace de inconsciente, de mi necesidad de decirle adiós… cosas de la cabeza, pensé…
Pues igual si se despidió de mi, igual si…
Jo me has inspirado mucho Vitruuuuuuu
Besos
uf, uf, uf…
Yo no soy científico pero como que no creo. Eso sí, tu historia es verdaderamente acongojante, como dice Mariano, y me creo lo del erizado de cabellos de la Irreverente esa
No es lo que cuentas, es cómo lo cuentas. Sigue así, poniéndonos los pelos de punta. Bicos
A mi estas manifestaciones me erizan los pelos del cogote. Espero que nunca me pase algo así porque seguro que me quedo irremediablemente agilipollada para el resto de mis días.
Un besote
Te iba a hacer un comentario al respecto, pero mira tú por dónde, me parece que me lo voy a guardar y voy a escribir un post, que falta me hace.
Desde que mantengo cierta relación con Solbes, cada vez que escribo “iba”, con B, me suena fatal.
Estil, eso te pasa por codearte con semejantes personajes, ¿ves? yo digo iba y ¿qué pasa?, nada, me suena de lo más normal.
Inte, te aseguro que te pasan, como a todo el mundo, pero no estamos atentos. Además, los que saben de esto saben, que cuando pasa en realidad, no da miedo. Ainss, ¡qué daño ha hecho Polstergeis!
Banderas, incrédulo, que eres un incrédulo.
Wen, en serio, no es para tanto.
Belén, todo puede suceder, todo, pero de todas las historias que conozco la despedida suele producirse antes del fallecimieto, pero tambien alguna hay despues.
Irreverens, pelillos a la mar, jajajajaja.
Mariano, en serio, no acojona nada. El cine americano ha hecho mucho daño. Es más, te repito lo que a Inte, si algo te da miedo es que está en tu imaginación, no es real. Cuando algo así sucede no asusta.
Preciosa historia. En serio, me encanta
En estos temas soy de la cuerda de Banderas, escéptico hasta la médula. Lo más en lo que creo sin haberlo visto es en el átomo y en el Big Bang (y tengo mis dudas acerca de ambos). Pero me encantan estas historias y mucho más si las cuentan cómo la has contado tú.
Un beso ;D
Te creeré porque eres sabia y sensible, pero es que a mí se me aflojan los esfínteres con estos temas. Si ya lo decía mi abuela que también era sabia y sensible, que miedo nos tienen que dar los vivos y no los muertos… XDDDD
Pues yo soy un poco rara, porque me gustaría creer en estas cosas del más allá. De verdad que me gustaría incluso tener algún contacto. Pero me cuesta mucho. Nunca he tenido ninguna experiencia de este tipo y soy como Santo Tomás, ver para creer…
Un besote
siempre tarde…. no me creo nada.. la tierra es cuadrada!!
En primer lugar, te quiero agradecer tu amable comentario, xuntaletras, coincidimos, je
. Pues te diré que en una ocasión estuve hablando con Toni Kamo que es hipnotizador y me dijo que el hombre primitivo tenía poderes extrasensoriales, como los animales que predicen las tormentas, pero que hemos perdico con la llegada del confort. El hombre primitivo vivía a la intemperie y tenía que protegerse de los peligros. He leído en un libro, hace muchos, que hay una universidad en Estados Unidos que estudia los fenómenos paranormales o Percepciones Extrasensoriales (Extrasensorials Percepción) EP o algo así. Recuerdo que en el libro se publicaban historias contadas por personas que habían soñado accidentes, (recuerdo claramente el caso de un mujer que soñó que se incendiaba un tren), en el momento en que ocurría realmente ese accidente y fallecía un familiar. Es decir que algo puede haber que no podamos dominar. Me despido diciéndote que tienes un blog interesante que merece la pena recorrer. Cordiales saludos.
James Randi ofrece un premio de un millón de dólares al primero que pueda demostrar que existen los fenómenos paranormales. ¡Ánimo! ;-D
Jajajajajaja, Gracias John, pero me da que quiero seguir siendo anónima, jajajajajaja. Y gracias por tu elogio en el primer comentario. Un beso.
Martín, gracias, me alegro de que te guste. Yo creo absolutamente en el poder de la mente y en que hay otros planos en los que tambien hay ¿vida?
Tootels, pensaré que no hablas tú, sino tu fiebre, jajajajaj.
Marta, cada uno es libre, pero te aseguro que has visto más de una vez algo de lo que n siquiera podías imaginar que fuese lo que en realidad es. No sé si me he liado un poco, jajajajaj.
Ya lo creo que existen meigas y meigos: ¡ En el nombre de Gamper, Kubala y Johan, sal del cuerpo de Lucía, yo te lo ordeno Diablo merengón!
Padre Di Stéfano
que estas en el Bernabeu
santificado sea tu nombre
venga a nosotros la liga
Hágase tu voluntad
así en en Camp Nou como en el Calderón
El gol nuestro de cada día dánosle hoy
y bendice nuestras victorias
así como nosotros maldecimos las del barça
No nos dejes caer en la crisis
mas líbranos de perder
Amén.
Vaya historias que te sacas de la manga, perdon, que cazas al vuelo de las llamadas en las ventanas, me encanta como escribes, nos inspiras a todos
Besos sin tildes