Son las 21:35, y acabo de colgar el teléfono: el resultado de la llamada no podía haber sido más satisfactorio.
El número de teléfono llevaba más de quince días aburriéndose bajo un imán en la puerta de la nevera. Cada vez que abría ésta, el número me gritaba: ¡cobarde!. Y no le faltaba razón. El miedo a no conseguir mi objetivo me disuadía de llamar, y me convencía de la conveniencia de seguir parapetada tras la incertidumbre y el pesimismo. Ansiaba que tal vez el destino diera un nuevo giro a mi favor, y me librara de esta angustia perenne de tener que utilizar el teléfono para resolver algo cuyo estatus de ”pendiente” duraba ya demasido tiempo.
Hoy he reunido el valor suficiente para llamar. Me lo pensé mucho antes de marcar los números que me pondrían en contacto con mi interlocutora. Los nervios se apoderaron de mi estómago nada más tomar la decisión de realizar la llamada. Una llamada que podría resolverlo todo o convertirlo en un enigma para siempre. Mi indefensión ante la persona que descolgara era una realidad incontestable. La ansiedad se prolongó a causa de no hallar respuesta en los tres primeros intentos. No había nadie. Tal vez no les guste contestar a desconocidos. Las nuevas tecnologías permiten ejercer tal derecho.
Al cuarto intento contestaron. Me identifiqué y expuse mi petición todo lo claramente que mis nervios me permitieron. Contesté a todas y cada una de las preguntas que me hicieron. Nombre, aspecto, color, olor…… Me las sabía de memoria. La respuesta que a priori podría parecer más difícil salió de mi boca fluyendo desde el corazón: largo texto aprendido desde la admiración, visualizado una y otra vez en una memoria de la que nadie podría haberlo arrancado. Ni la muerte hubiera podido borrarlo: Para Vitruvia (ML)…
Tras una mezcolanza de agradecimientos y excusas no pedidas, me despedí y colgué. He recuperado Mi tinta azul de la memoria.
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



NORABOA!!!!
Qué a gusto vas a dormir hoy, Vitru!!!!!!
un BICO grande.
Menos mal!
Ahora tienes como triple trabajo no? jajajajajajjaja
Besicos
¡Ostras!
Ese libro era tuyo y a ti tenía que regresar.
Es una magnífica noticia Vitru.
No me ves pero estoy dando palmadas con las orejas, jajajajajaja. Te lo mereces, no era posible que estuviérais más tiempo separados.
Un besazo enorme, preciosa.
joer que sufrimiento, yo no me atrevia en este tiempo a sacar el tema, jeje, fin del periplo, ole, ole!!!
“Chupando un palo sentado sobre una calabaza”
¡¡Enhorabuena!! … yo no había querido preguntar por prudencia… pero cada vez que entraba en tu blog esperaba una entrada como la de hoy. ¡¡Por fin!!
Un besazo enorme
P.D. En mi blog tengo unas fotos que seguro te suenan a algo conocido… Je!Je!Je!
Que guay
por fin!!
El otro día me acordé yo del teme del libro y pensaba… ” qué habrá sido de lo del libro…?)
Normalmente el tremendo esfuerzo de armarse de valor para algo trae recompensas
Menuda es La Tinta. A ver si te crees que se iba a quedar ella tan tranquila sabiendo que estarías triste y ojerosa esperando ansiadamente su vuelta a casa. La má es que no me deja ni ir al baño. Me sigue detrás cual corderito. Es de mona…
GRACIAS, estoy que me salgo de mi misma por todos mis poros, jajajajajajaja. Me he despertado y al segundo he recordado que hoy me lo dan, y la sensación de bienestar ha sido brutal. Nunca lo que duran las clases se me había hecho tan largo, grrrr, estoy deseando que llegue mi mayor y me lo dé, ya que la niña que lo tenía está en clase con ella. Ainssss, que bonita es la vida……
Joako, tengo la sensación de que no sabes de qué va esto, jajajajaj. Yo te lo cuento: lee AQUÍ, y AQUÍ.
¡AAAAAAAAAAAHHH!
Yo no puedo leer si hay humanos conocidos en la misma habitación, no puedo pisar las baldosas negras de las aceras, no puedo leer un solo libro a la vez, no me gustan los libros nuevos, en cuanto los compro los manoseo a conciencia, o mejor los compro usados, Nunca marco los libros, si presto un libro, tomo rehenes (al menos dos libros que me gusten), no utilizo marcapaginas, intento recordar como ejercicio donde dejé la lectura, si pierdo un libro no lo termino e intento no cogerle demasiado cariño a las cosas (como tú, no lo consigo).
hay que ver! qué mundo tan pequeño… enhorabuena vitruvia por encontrar el libro y por tener dos dedicatorias!
Yo ya te dije que finalmente aparecería y no sabes cuánto me alegro!!!!!!!!!! A disfrutarlo a tope!!!!!!!