Hay cientos de comportamientos de mi madre que nunca he conseguido entender, pero no renuncio a ello. Pienso seguir dándoles vueltas y reflexionando sobre ellos, observándolos desde todas las perspectivas posibles, y a través de todos los prismas que se presten a ello, porque pienso que todos los comportamientos, incluso los más incomprensibles, tienen una razón de ser, un motivo.
Uno de esos comportamientos era la aversión que tenía mi madre a que mi hermana y yo escucháramos música. Daba igual que hiciéramos las tareas o que no. Daba igual que ella estuviera en casa o no. Siempre se enfadaba porque poníamos música. La frase que más me irritaba, porque no entendía, y que ella más utilizaba a voz en grito era: “¡¡Vosotras pensáis que la música os dará de comer!!”. Siendo niña yo le daba cien vueltas a esa frase, le suponía un mensaje oculto que se me resistía, y no quería esperar a ser mayor para conocerlo. Pero a día de hoy todavía no le encuentro el mensaje. Nada hay más placentero y menos obturador que la música. Levanta el estado de ánimo, no entorpece casi ninguna de las tareas que pueda realizar una persona, enriquece un paseo, ayuda a canalizar un sentimiento de dolor, no entretiene innecesariamente a un persona como lo haría, por ejemplo, una imagen, En definitiva, no estorba. Está ahí, acompañando sin entorpecer, sin ocupar espacio alguno.
Y todo esto rollo para contaros que por fin (¡¡POR FIN!!) mis hijas empiezan a escuchar algo decente.
Se han criado escuchando de todo. Y digo bien. Desde Manolo Escobar a Accept. Desde Bisbal a Los Panchos. Desde Dire Straits a Alejandro Fernández. Desde Metallica a Dulce Pontes. Desde Radio Futura a The Alan Parsons Proyet. Pero basta que les quieras inculcar una cosa para que ellas se decanten por otra. Se rien de mi si me ven en la cocina chillando con el heavy más duro o bailando un pasodoble con la escoba. Al contrario de lo que hacía mi madre, yo las animo a que pongan música cuando estan (a regañadientes) arreglando su habitación en un el más triste de los silencios. Desde bien pequeñas han tenido sus propias radios, y ahora emepetreses. Y sí, les gusta la música, pero, y he aquí el horror, les gusta RDB. Cuando ellas ponen esa música infernal, yo procuro ponerme la propia para no someterme a semejante tortura sin privarlas de su derecho a oir lo que les dé la gana, porque aunque fuese el sonido de un buque averiado en medio de una fiesta para chicharras, si eso es lo que les produce placer, ése es el fin primero y último de cualquier música, independientemente de la calidad que queramos atribuirle, porque considero que la calidad de toda música la marca la cantidad de sensaciones que es capaz de arrancarnos. Y mi paciencia y mi confianza en la evolución de sus gustos han dado resultado.
Han descubierto a Tokio Hotel, y su Moonsun. Se pasan el día tarareando esa y otras canciones del grupo, y algo me dice que este camino ya no tiene retorno. Mientras ellas lo recorren yo seguiré dándole vueltas a lo de mi madre.
Y DESDE QUE ABRÍ EL BLOG...
-La elegancia del erizo, de Muriel Barbery
- Pedro Páramo, de Juan Rulfo
-La historiadora, de Elizabeth Kostova
-Diez negritos, de Agatha Christie (relectura)
-Cortafuegos, de Henning Mankell
-La montaña mágica, de Thomas Mann
-Tribulaciones de un sicario, de Elena Casero
-Tango sin memoria, de Elena Casero
-Gracias por el fuego, de Mario Benedetti
-La borra del café, de Mario Benedetti
-El guardian entre el centeno, de J D Salinger
-La tregua, de Mario Benedetti
-Presentimientos, de Clara Sánchez
-Días como todos, de Jorge Arbenz
-Nada, de Carmen Laforet
-El mundo, de Juan José Millás
-Mala gente que camina, de Benjamín Prado
-Relatos metroplitanos, de Mariano Vega
-Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez
-Diario, de Ana Frank
-La higuera, de Ramiro Pinilla
-La ladrona de libros, de Markus Zusak
-La Higuera, de François Maspero
-Blogs de papel, de varios autores
-El hombre duplicado, de José Saramago
-Una comedia ligera, de Eduardo Mendoza
-Erros e Tánatos, de Gonzalo Navaza
-Primavera con una esquina rota, de Mario Benedetti
-El callejón de los milagros, de Naguib Mahfuz
-El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon
-El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde
-Cuentos de sabiduría, de Miguel Adrover Caldentey
-La mujer justa, de Sándor Márai
-Tres contos á beira do medo, de Xesús Cameselle Ben
-Relatos a cuatro manos, de Carlos Arias y Mariano Vega
-Don Juan, de Gonzalo Torrente Balletser
-Tokio Blues, de Haruki Murakami
-Juegos de la edad tardía, de Luis Landero
-A era de Lázaro, de Paula Carballeira
-Tierra firme, de Matilde Asensi
-La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca
-La tinta azul de la memoria, de Mariano Vega "El zurdo"
-Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami
-De nuevo, el amor, de Doris Lessing
-El niño con el pijama de rayas, de John Boyne
-Levantado del suelo, de José Saramago
-El alquimista, de Paulo Coelho
-La colmena, de Camilo José Cela
-Doña Perfecta, de Benito Pérez Galdós
-Niebla, de Miguel de Unamuno
-Los pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán
-La dama del Nilo, de Pauline Gedge
-Vivir para contarla, de Gabriel García Márquez
-Cartas para Claudia, de Jorge Bucay
-Memorias dun neno labrego, de Xosé Neira Vilas
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



A veces le damos vueltas a cosas que pertenecen al grupo de los “porque sí”, pero haces bien en seguir buscando razones, porque encontrarás respuestas, aunque a lo mejor no exactamente para esas preguntas.
En cuanto a lo de tus hijas, pues que…, yo también quiero verte bailando un pasodoble con la escoba, XDDD
Mmmm… ¿qué o quienes son RDB? Dios, me he quedado desfasadísimo. Lo bueno de los Tokio es que, a pesar de ser un fenómeno de masas, por lo menos hacen buena música y eso siempre es de agradecer. Es como la Rowling, que te podrá gustar o no, pero hace que los niños lean y eso ya es un milagro.
No has pensado que esas frases enigmáticas que nos dedican nuestros progenitores pueden ser heredadas y en realidad no saben ni porque las dicen, me explico, recientemente uno de los descubrimientos que he hecho en el diván del psicólogo (si voy cada semana), es una frase que dijo mi abuela y que descubrí por boca de una tía mía, en una ocasión una de mis tías mayores en presencia de otras de mis tías le recrimino a mi abuela que cada vez que alguien alababa la belleza de alguna de sus hijas (que realmente hay algunas muy guapas) ella decía ¡bah! “del montón nada mas”, la respuesta de mi abuela me ha sido muy reveladora para comprender porque algunos miembros de mi familia (entre ellos yo) tenemos tendencia a restarnos méritos de una manera casi patológica, ella contesto que era así como la habían educado a ella. Ella repetía un cliché que le habían inculcado “a fuego ” y que tiene reflejo en su familia hasta hoy. Que tu madre tuviese animadversión a la música tal vez no fuese algo formal, es decir a las armonías, las canciones, etc, si no a lo que representó en tiempos la música y los músicos en el ámbito rural (sospecho, corrígeme si me equivoco, que tu madre provenía del mundo rural y dado que tu eres gallega, del mundo rural gallego), ahora debido al éxito de algunos músicos y a la muy diferente manera de percibir la música y a los músicos (a algunos) esta no es una actividad estigmatizada, pero en tiempos si que lo fue. Investiga por ahí.
¡Que bien que tus hijas evolucionen adecuadamente!
El oído también es algo que hay que educar, y a veces no caemos en ello. Las mías (bueno, la mayor en realidad, porque la peque lo que hace es copiar) está ahora todo el día con el dichoso High School Musical. Se juntan varias amigas del cole y se preparan las coreografías. Qué le vamos a hacer. Hay cosas peores.
Cuando salió el primer disco de Maria Isabel me dije: me niego a comprárselo, qué horror. Pero es que es misión imposible. Qué más me daba si se sabía ya todas las canciones, si allá donde fueras te lo iban a poner
Yo procuro, cuando me dejan, que escuchen lo que yo escucho, y la verdad es que se muestran muy receptivas. Supongo que poco a poco sus gustos se irán transformando y acabarán escogiendo, espero, cosas decentes. Últimamente, ya lo he dicho en algún blog, me cantan las dos a dúo lo de “que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel…”, de Sabina. Les encanta.
Que no soy Grosso Modo, hombre, que soy Estilografic. Que es que se me había quedao en la memoria de los comentarios el nombrecito después de la gilipollez de ayer.
Oye, pues yo, que estoy más que desfasadísima en lo tocante a la música, debo decir que no me suenan nada mal los Tokyo Hotel estos.
He escuchado enterita la de Monsoon y ahora estoy escuchando otra que se titula Sex (por lo que he descubierto que son alemanes).
Bien por ti y por tus hadas.
En cuanto a tu madre, quizás ella pensaba que la música os llenaría la cabeza de pajaritos. Algo que, hace unos años, estaba muy mal visto…
Bicos ¡y a cantar y bailar!
Vitru, no te asustes… todavía podemos recuperar a tus hijas… no pasa nada, estas mierdas de los 40 se meten en el cerebro de las chavalas pero se pueden recuperar en serio!
Toma el tratamiento:
http://es.youtube.com/watch?v=-21QK9F1NWc
http://es.youtube.com/watch?v=QB8eD6l5wWk
http://es.youtube.com/watch?v=6KPgAc8E4fg
Y si quieres mas me lo dices…
Hay que pararlo por dios
besicos
de todos modos, no puede competir con los 40 vomitables y gente así, porque les machacan a diario con mensajes propagandísticos, que ni el mejor gusto ni criterio de una madre puede combatir en los pocos ratos en que están con elllas, pero bueno…
besicos
Nunca entendí (ni entiendo) porque mi padre nunca quiso un video/dvd o algo similar… ¿qué daño hace/hacía? Finalmente gané yo la batalla pero me costó… De ahí mi incultura cinéfila
Menos mal que no pensaba los mismo de radios, cd, etc…
Todos (o la gran mayoría) pasamos por distintas etapas hasta encontrar nuestro estilo… Ellas también! Al menos fomentas el respeto…. eso es lo más importante.
Besos!
Es verdad que es inevitable que se guién al principio por las modas y tendencias, pero como tu dices lo de terminar escogiendo su propio camino es algo que no tiene vuelta atrás , jeje el inevitable y largo camino hacia la adolescencia y la rebeldía… no me cabe duda de que al final acabarán por pedirle discos a su estupenda madre, mientras tanto paciencia:)… besucos
me alegro de lo de tus hijas… y de que hayas caído en los brazos de haruki, jeje
En lo de tu madre, querida, coincido en lineas generales con lo dicho por Joako… los músicos tenían tradicionalmente en el rural gallego fama de “balasperdidas”, de “gentes de mala vida” (bueno, algunos sí lo eran realmente)… y eso seguramente fue lo que tu madre no quería para ti.
Sobre lo de tus hadas… no hay mucha solución. En cualquier caso tampoco es que sean tan malos los Tokyo Hotel (además a las niñas el cantante las vuelve loquitas… en breve tendrás los posters pegados por las paredes… y si no al tiempo… Ja!Ja!)
Respecto de otros comentarios, destaco las buenas recomendaciones de Belén, que me apunto para mi propia colección… evidentemente alguna ya la tengo.
Yo, a mis niños, los he curtido desde bebés en los malos hábitos. En el coche durante al menos un par de años sólo ponía Radio Clásica… y llegué a preguntarles si querían clásica o moderna, a lo que ellos indudablemente respondían “¡¡Clásica!!”. El pequeño al pop comercial le llama “Ruído” (y eso que sólo tiene 3 años recién cumplidos). Ahora los tengo una temporada con una emisora que pone mucho rock del bueno (a veces se cuelan otras cosas, pero sigue mereciendo la pena)… se llama “Rock and Gol” y, salvo que hablan de futbol, el resto está tirando a muy bien. Además, por la tarde el locutor habla en inglés y así recupero parte de mi olvidado inglés… productivo ¿no?
Bicos
¡¡Madremíademividaydelamorhermoso!! ¿¿qué habéis comido hoy??
… y buena suerte. (Creo que esto último no me ha quedado muy original, jajajajajaja)
Queridos y queridas, hoy hace catorce añitos que me casé (en realidad llevamos viviendo 16 años, pero casados por la santamadreiglesiayolé, catorce), así que espero que entendáis que nos os conteste más que así, en general, porque tengo una cita…… Buenas noches…
ASí ¡Feliz Navidad!,digo ¡Feliz Aniversario!
Así que dos añitos en pecado ¿eh? Pues nada, nada, habrá que hacer penitencia.
Esto te va a sonar a cachondeo, pero también yo viví previamente un año y pico en pecado pecaminoso.
En fin, que espero noticias de Rouco.
Que si quieres puedes quedar conmigo en vez de con esa cita tan vista… ¿diezicuántos años? ¡¡Ufff!! Va a ser demasiado tiempo ya… ¿no te aburres?
Maloquesoy
Con Cita a ciegas no, pero conmigo podías quedar ¿no?
Bicos
P.D. Mira que es copión el tío este ¿no?
Estilográfico, sastamente ¿cuánto es el pico?, porque lo mío de dos años es para redondear. Bueno, mejor déjalo, porque íbamos a necesitar a Rouco y a toda su cuadrilla para exorcizarnos, ¡¡esto ya no es normal!!.
Banderas y Cita a ciegas, ¿o debería llamaros Banciegas? ¡qué cachondos que sois! Os concedería una cita pero no sé por cual de los dos decidirme… ainssss.
Muy bonita la canción. Me alegro que tus hijas por fin se hayan pasado a música un poco más aceptable. Es que eso de RBD, no hay quien lo aguante.
No entiendo a tu madre, la verdad, con lo bonita que es la música, y los mucho sentimientos que nos ayuda a expresar. Nos da compañía, nos inspira, nos ayuda a pasar los malos momentos… La verdad, yo seguro que sería mucho más infeliz sin música en mi vida.
Alan, bienvenido, ¿sabes lo más raro de todo esto?, es que a mi madre le gusta mucho la música, pero claro, sólo su música.