Bueno, ya estamos de nuevo por aquí, y mira por donde es para decir hasta luego. Tengo a mi madre en el hospital con piedras en la vesícula, y he de hacerme cargo de su casa y de mi padre, con lo que mi rutina va a dar, mientras dure la situación, un giro de 180 grados.
Como digo, no sé cuanto durará este episodio, porque después de la operación, cuando le den el alta, tendré que seguir yendo a su casa. Lógicamente los primeros días es normal que lo haga, pero ya os aviso que mi madre es de las que si puede amarrarme con chantajes emocionales un par de meses no me soltará en quince días. Ella es así.
Notaréis cierto desdén o despreocupación en mi tono. No es algo de lo que esté muy orgullosa, pero la hipocresía no va conmigo, y mi madre y yo no estábamos precisamente en nuestro mejor momento. De hecho nunca es buen momento para tener que cuidar de alguien que se dedica sitemática y gratuitamente a hacerte la puñeta, pero en fin, como digo siempre, yo no soy como ella, así que, a darlo todo cuidándola.
Besos y hasta pronto (o eso espero).
Pd: Os voy a echar mucho, mucho, de menos.
Y DESDE QUE ABRÍ EL BLOG...
Gracias por el fuego, de Mario Benedetti
La borra del café, de Mario Benedetti
El guardian entre el centeno, de J D Salinger
La tregua, de Mario Benedetti
Presentimientos, de Clara Sánchez
Días como todos, de Jorge Arbenz
Nada, de Carmen Laforet
El mundo, de Juan José Millás
Mala gente que camina, de Benjamín Prado
Relatos metroplitanos, de Mariano Vega
Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez
Diario, de Ana Frank
La ladrona de libros, de Markus Zusak
La Higuera, de François Maspero
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El hombre duplicado, de José Saramago
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Primavera con una esquina rota, de Mario Benedetti
El callejón de los milagros, de Naguib Mahfuz
El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon
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La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca
La tinta azul de la memoria, de Mariano Vega "El zurdo"
Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami
De nuevo, el amor, de Doris Lessing
El niño con el pijama de rayas, de John Boyne
Levantado del suelo, de José Saramago
El alquimista, de Paulo Coelho
La colmena, de Camilo José Cela
Doña Perfecta, de Benito Pérez Galdós
Niebla, de Miguel de Unamuno
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La dama del Nilo, de Pauline Gedge
Vivir para contarla, de Gabriel García Márquez
Cartas para Claudia, de Jorge Bucay
Memorias dun neno labrego, de Xosé Neira Vilas
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



Vaya… Esperemos que pronto se sienta con fuerzas suficientes para no tener que depender de ti.
(Fuerzas físicas y mentales, claro.)
Ánimo, Vitru.
Estaremos contigo, aunque no te leamos.
Bicos
Jop, qué mala noticia!! Espero que todo dure lo menos posible y muchos ánimos para ti. Que te echaremos muuucho de menos!!!!!!!!!
Un beso muy fuerte, Vitru. No permitas chantajes emocionales, son muy jodidos.
Me uno a jovekovic en lo de los chantajes y a todos en lo de echarte de menos.
Besos y fuerza!!
Animo y buena suerte.
Y como me ha recordado tu madre a la mía.
Besitos
Venga ánimo! si así son las relaciones familiares, y tu eres una dama, pues a cuidarle ea…
Yo tembién te voy a echar muchísimo de menos
Besicos
Jo, es que a veces la family tiene su temita…mucho ánimo y mucha paciencia.
Besos.
Ya recuerdo yo algún post tuyo en el que nos hablabas de tu madre. Bueno chica, pues desde aquí te deseo toda la paciencia del mundo y mucho ánimo.
Viéndolo por el lado positivo (yo es por añadir optimismo), ¿eso significa que para los que vamos retrasadillos con la Doris habrá una pequeña prórroga?
Ahora en serio: te echaremos de menos. Yo ando a medio gas porque me he encontrado con mucho trabajo a la vuelta, así que mal vamos todos.
Besos.
Creo que el echar de menos va a ser recíproco porque voy a desaparecer durante cuatro días en Wonderland… o era en Dreamland… o quizás era Neverland… no sé… tú ya sabes.
Que te sea leve lo de tu madre. Mi padre en eso es igualito a tu madre… no así mi santa madre, todo paciencia, cariño, entrega.
Biquiños
… a ver si encuentro algo para ti en mi destierro dorado… Je!Je!Je!
Se te echará de menos. Te mando fuerzas para hacer este tiempo llevadero y le ordeno a tu madre que te deje volver prontito..
Os meus mellores desexos de recuperación para túa nai. E PARA TI, dicirche que MOITOS MOITOS MOITOS ÁNIMOS. E ougallá regreses pronto Vitrubia.
Biquiños
¡Que panorama!
Espero que se te haga corto y fácil.
Pues nosotros a ti… buff… ni te cuento… es que ni te cuento…
Bueno, tómatelo con calma y no te agobies… y ya sabes, a palabras necias…
La verdad, no se qué tiene Galicia… pero tela la cantidad de familiares puñeteras que hay por m2… debe ser tema del karma… para compensar un sitio tan bonito y con gente tan estupenda…
No añado más que lo que han dicho que es mucho. Ánimos y a echarse de menos, ¡leches!
Te iré visitando hasta que vuelvas a aparecer.
Besitos/azos, hoy aún más cálidos que de costumbre.
Mira bien lo que te digo, ese “yo no soy como ella” te lo mandas poner en un anillo, medalla, pulsera, tatuaje, o similar, y cuando llegue el momento que ha de llegar que estés a punto de olvidarlo… acuerdate de ello:
Tú no eres como ella.
Besos.
¿Todo bien?