De repente, un día, un pequeño detalle hace que tu rutina cambie, y en ningun momento te planteas que nada volverá a ser igual. Piensas “es sólo un paréntesis”. Y caminas dentro de él, esperando tropezarte con el carácter que lo cierra. Y al no toparlo empiezas a plantearte si el encargado de ponerlo no habrá cometido una puñetera e inoportuna falta ortográfica, dejándote atrapada en una excepción sin fin, a la que va añadiendo capítulos en los que no te apetece estar, porque no tienen sentido. En la historia por la que caminabas antes de entrar en el paréntesis se intuía otro final, o al menos un discurrir tranquilo, sin sobresaltos. Dentro del paréntesis abierto todo se confunde, todo te confunde.
Tengo el ánimo por los suelos. No puedo leer, no puedo escribir, no puedo empaparme de las cosas que necesito para sentirme bien. Siento que me ahogo. Vuelvo a sentir que he nacido en el lugar equivocado. Yo no he nacido para esto. Yo no he nacido para desaparecer bajo el carácter de un ser que absorve la energía de todo el que la rodea. Yo no he nacido para sufrir los putos vaivenes de una puta economía que se sustentaba, hasta hace una semana, en un puto contrato temporal que ha llegado a su fin. Yo no he nacido para hacer camas, comidas, peinados…
Yo he nacido para disfrutar de museos, de monumentos, para asistir a tertulias, a conferencias, para escribir grandes obras a base de pequeñas frases, para conocer cientos de lugares de este planeta, para estudiar y hablar todas las lenguas y todos los idiomas, para coleccionar libros y poder encerrarme en una habitación llena hasta los topes de ellos y perderme horas y horas simplemente ordenándolos y desordenándolos, para pasear en soledad y en silencio hasta que no recuerde ni el camino de vuelta, para tener tiempo para asearme y perfumarme y estar siempre radiante, siempre perfecta y preciosa…
Tengo tanto para dar… Me sobra entrega, sacrificio, ganas, pasión, y siento que lo estoy volcando en actividades tan ingratas, en personas tan poco merecedoras de ello, que me ahogo en angustia. Sé que jamás lograré cambiar mi situación. Me conozco. Me falta el egoismo necesario para ello. Me diseñaron sin él. En cambio se pasaron con la dosis de cobardía. Cóctel fatal que juega en mi contra.
Y DESDE QUE ABRÍ EL BLOG...
-La elegancia del erizo, de Muriel Barbery
- Pedro Páramo, de Juan Rulfo
-La historiadora, de Elizabeth Kostova
-Diez negritos, de Agatha Christie (relectura)
-Cortafuegos, de Henning Mankell
-La montaña mágica, de Thomas Mann
-Tribulaciones de un sicario, de Elena Casero
-Tango sin memoria, de Elena Casero
-Gracias por el fuego, de Mario Benedetti
-La borra del café, de Mario Benedetti
-El guardian entre el centeno, de J D Salinger
-La tregua, de Mario Benedetti
-Presentimientos, de Clara Sánchez
-Días como todos, de Jorge Arbenz
-Nada, de Carmen Laforet
-El mundo, de Juan José Millás
-Mala gente que camina, de Benjamín Prado
-Relatos metroplitanos, de Mariano Vega
-Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez
-Diario, de Ana Frank
-La higuera, de Ramiro Pinilla
-La ladrona de libros, de Markus Zusak
-La Higuera, de François Maspero
-Blogs de papel, de varios autores
-El hombre duplicado, de José Saramago
-Una comedia ligera, de Eduardo Mendoza
-Erros e Tánatos, de Gonzalo Navaza
-Primavera con una esquina rota, de Mario Benedetti
-El callejón de los milagros, de Naguib Mahfuz
-El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon
-El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde
-Cuentos de sabiduría, de Miguel Adrover Caldentey
-La mujer justa, de Sándor Márai
-Tres contos á beira do medo, de Xesús Cameselle Ben
-Relatos a cuatro manos, de Carlos Arias y Mariano Vega
-Don Juan, de Gonzalo Torrente Balletser
-Tokio Blues, de Haruki Murakami
-Juegos de la edad tardía, de Luis Landero
-A era de Lázaro, de Paula Carballeira
-Tierra firme, de Matilde Asensi
-La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca
-La tinta azul de la memoria, de Mariano Vega "El zurdo"
-Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami
-De nuevo, el amor, de Doris Lessing
-El niño con el pijama de rayas, de John Boyne
-Levantado del suelo, de José Saramago
-El alquimista, de Paulo Coelho
-La colmena, de Camilo José Cela
-Doña Perfecta, de Benito Pérez Galdós
-Niebla, de Miguel de Unamuno
-Los pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán
-La dama del Nilo, de Pauline Gedge
-Vivir para contarla, de Gabriel García Márquez
-Cartas para Claudia, de Jorge Bucay
-Memorias dun neno labrego, de Xosé Neira Vilas
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



Este fin de semana pensaba en ti y en si estarías bien, pero al final no te dejé ningún mensaje por no hacerme pesada o quizás meter el dedo en la llaga.
Me alegro de leer que sigues ahí… pero me sabe mal que te sientas así.
Me limito, pues, a mandarte un abrazo y mucho ánimo. No hay mal que cien años dure… Seguro que pronto todo cambia para mejor.
Un bico
Intenta aprender de la experiencia… cuando hay cosas tan malas para nosotros lo que hago es aprender de lo que siento y de lo que digo… no se, quizá es para no tener la sensación de no poder hacer nada.
Besos y ánimo Vitru
A lo mejor soy cruel pero:
¿ qué hacías cuando tenías la edad de estudiar?.
¿ Por qué no trabajas?
¿ Por qué has tenido tres hijas si hoy sólo tenemos los hijos que queremos?.
No te falta egoísmo, te falta voluntad.
¡¡¡Buffff!!! … y el mal comer que tienen estas situaciones.
Ante situaciones como éstas las palabras se apocan y no encuentran a dónde ir.
Es fácil compadecerse y quedarse ahí.
Es difícil y valeroso decir cosas como las que dice Elena, aunque cada uno conoce sus circunstancias y sabrás sus porqués.
Yo no entro a juzgar tu vida, pero entiendo que todo el mundo tiene derecho a un mínimo de dignidad, y que ésta no está garantizada por un mercado libre ni por una democracia capitalista.
En este mundo de “libertad” no todo el mundo tiene las mismas posibilidades de acceder a los beneficios que se le suponen a ésta… y eso ya es mucho contra lo que luchar.
Bicos ;-(
No se que decirte, o si , yo como siempre solo piedo pasar tu angustia através de mi, de mi experiencia. En este momento yo también atravieso una época muy extresante, pero es algo que yo me he buscado, intento vencer la ansiedad distanciandome de lo que la genera y “ponderando” sus peores resultados.
¡Siempre hay alguien que esta peor!, pero esto es una egoista manera de ver el mundo, aunque en ocasiones tranquiliza.
Nuestras circustancias son en parte heredadas, en parte fruto de acontecimientos ajenos y en parte directamente provocadas por nosotros mismos.
Las heredadas son muy jodidas, puesto que nos hacen “odiar” a los que tenemos alrrededor, les hacemos responsables de esos “marrones” que nos han dejado o de que se aprovechen del “haber que le voy a hacer”. Aunque hay un límite para todo.
Las ajenas son las peores, nos llenan de impotencia, ni somos responsables, ni nos aportan nada, ni tenemos control sobre ellas, tan solo podemos trabajar para mejorarlas desde lo que buenemente podamos hacer.
Y las provocadas por nosotros, son las que más nos duelen puesto que somos directos responsables, pero estas tal vez tienen dos caras, es decir algo nos quitan y algo nos dan y además son las que mejor conocemos y dominamos, es donde el trabajo que hacemos da mas fruto.
No se si esta manera cartesiana de ver la vida te ayudará en algo.
Pero piensa que cuando no puedas más (aunque siempre se puede mas) es el momento del egoismo. El egoismo tiene muy mala prensa, pero es lo que nos ha hecho sobrevivir como especie. Hay un momento en que hay que decidir y el inteligente decide por uno mismo, no lo dudes.
Baja la cabeza y mira hacia abajo. Te darás cuenta de que has tocado fondo.
Levanta la cabeza y mira hacia arriba. Verás un montón de espacio.
Más hacia abajo no puedes ir. Tu único camino es hacia arriba. Levanta la cabeza, aprieta los dientes, saca pecho y sal del bache.
Conocí a un hombre que tuvo un accidente de tráfico terrible cuando volvía de ponerle los cuernos a su mujer (a 300 kilómetros de distancia de donde hacía un par de horas le había dicho a su mujer que ya había llegado al hotel, que estaba muy cansado y que se iba a dormir). Salió disparado por el parabrisas a 150 km/h y el impacto fue todo en la cabeza. Estuvo en coma durante un mes. Al despertar tenía la visita de una prostituta de color muy preocupada por su salud, con lo que su mujer descubrió que también le ponía los cuernos en su misma ciudad. Este hombre trabajaba para su suegro, con lo que te puedes hacer una idea de las consecuencias. Su cerebro quedó dañado por el golpe con la consiguiente merma de sus facultades intelectuales.
En cambio, cuando despertó y se enteró de todo lo que había pasado y de como su vida se desmoronaba dijo: «Ahora comprendo cuando los viejos dicen que lo importante es tener salud»
Un beso y ¡ánimo!
La vida no se acaba en un paréntesis. La vida se acaba cuando se acaba, y te queda mucha. Sabrás sacar fuerza de debajo de las piedras y rescribir tu vida. Lo sé.
Mientras tanto me callo y simplemente te dejo un fuerte abrazo y toda la compañía que necesites.
Besitos/azos.
Pues qué te voy a decir yo que tú ya no sepas. Yo también tengo a veces ese sentimiento, que hay muchas cosas que podría hacer y que no hago mientras pierdo el tiempo con otras, por ejemplo.
Ahora mismo, sin ir más lejos, tengo varios proyectos en la cabeza que no acabo de desarrollar por falta de tiempo, decisión o yo qué sé de qué. Y eso que estoy convencido de que los podría hacer bien.
Podemos hacer una cosa: nos cogemos de la mano, virtualmente hablando, tomamos impulso, contamos hasta tres y…damos un salto hacia adelante. A ver si resulta.
Coño, estilografic, que eso suena a Thelma y Louise. Y el resultado fue el fondo de un barranco ;-D
Bueno John, también es una forma de empezar. Pero para luego subir ¿eh?
Hola Vitru, te dejo mi apoyo y un fuerte abrazo. En cuanto al comentario sobre la voluntad, qué decir. Si la voluntad lo pudiera todo, todos seríamos dioses. ¿ O alguien elegiría otra cosa?
Yo no sé qué decirte…
Creo que en tu caso me preguntaría cómo y por qué he llegado hasta aquí, y quizás así sabría cómo cambiar las cosas. Pero es tan fácil hablar y tan difícil a veces actuar…
Que la buena suerte te acompañe
Antes de nada dejadme que os transmita lo increíble que me parece la relación de afecto tan especial y tan bonita que se llega a conseguir a través de un simple diario abierto, que es en lo que creo que se ha convertido este humilde blog, ¿o acaso eso es lo que siempre fue?. Agradeceros muy mucho los ánimos y agradeceros que sigáis viniendo por aquí.
Joyce, ya has dicho mucho. Gracias.
Jove, mi queridísimo Jove. Gracias.
Estil, ¿alguna vez te he dicho que a veces creo que tú y yo nos conocemos más que si nos conociéramos realmente? Esa frase de “estoy convencido de que los podría hacer bien” martillea cada día mi cabeza, porque yo también sé que los podría hacer incluso más que bien. Tú último párrafo me lo guardo cerquita del corazón, porque me parece una preciosa declaración de incipiente amistad. Mil besos.
Mariano, gracias por tu confianza y tu apoyo, y gracias por ese precioso silencio. Un besazo.
Querido Flint, si supieras la de veces que he dado ese mismo consejo… Siempre digo que cuando tocas fondo ya sólo queda subir, pero a veces hasta uno mismo se olvida de sus propias directrices. Gracias por recordármelo. Un beso.
Joako, siempre recurro a lo mismo para consolarme. Siempre pienso que hay gente mucho peor que yo, pero acabo pensando que esa es una manera de infravalorarme, una estúpida manera de conformarme. Gracias por todo, un beso.
Banderas, ahí le has dao, hay tantas y tantas circunstancias que hacen que cada caso sea único que harían falta muchos post para explicarlo. Gracias por todo. Biquiños.
Elena, tranquila, a mi no me resultas cruel, si acaso inoportuna, pero entiendo que no estas obligada a conocer mis circunstancias. No sé si las preguntas son simplemente retóricas o realmente te gustaría saber las respuestas. En cualquier caso permíteme que te responda. La primera pregunta tiene una respuesta que de sencilla resulta previsible: trabajaba. Yo, a la edad de estudiar, tenía que trabajar. La segunda es la complicada, aunque yo podría resumirla y explicarte que sí trabajo, mucho, aunque no de manera remunerada, pero me atendré a lo que todos entendemos por trabajar. No trabajo porque no puedo. Encontrar un trabajo con los mismos períodos de vacaciones que mis hijas es harto complicado, léase vacaciones de verano, de navidad, de semana santa, de carnaval, el día del profesor, el día de la madre que parió a Panete……, habida cuenta de que no tengo a ese familiar que de manera puntual pueda hacerse cargo de ellas. Bueno, sí tengo a ese familiar, pero lo tengo también a mi cargo, y he de subir cada mañana a vestirla, a sentarla en la taza del wc, a hacerle la comida, limpiarle la casa… En fin, ¿qué me aconsejas que haga con ella?, me estoy refiriendo a mi madre. Si no hubiera tenido que trabajar a la edad de estar estudiando tal vez podría haber conseguido la formación suficiente para conseguir hoy día un trabajo que me permitiera pagar guarderías y residencias para mayores, pero como a perro flaco todo son pulgas, la gente humilde estamos avocados a sobrevivir en el torbellino que lía la pescadilla mordiéndose la cola.
La tercera es la madre del cordero. Tuve tres hijas porque quise tenerlas (respondo exactamente en el mismo término que pregntas), porque confiaba en que la vida no se me torciera tanto. Puede que me hayas entendido mal, ya que no veo a qué viene esta tercera pregunta. No querer hacer camas y comidas no lleva asociado no querer tener hijos. Me encanta pasar tiempo con mis hijas, y hacer camas y comidas me resta tiempo para ello. Pero adorar a tus hijas no te exime de necesitar tiempo para ti misma, ni te vacuna contra bajones a causa del estres que produce atenderlas veinticuatro horas sobre veinticuatro durante todos y cada uno de los días de su vida, y créeme, doce años son muchos hasta para la madre más amantísima. Elena, tendría que extenderme tanto para exponerte satisfactoriamente mi punto de vista, que me parece una pérdida de tiempo seguir “malexponiéndolo” aquí. Gracias y bienvenida.
Belén, un beso, reina.
Irre, me encantan los pesados. Ainsss, creo que no me he explicado bien, jajajajajaja. Nunca encontraré los mensajes de ánimo mensajes pesados. Gracias por acordarte de mi, y por favor, no vuelvas a reprimir tus ganas de animar, de saludar, o de gritar, o de lo que sea. Este blog es el ideal para todo eso. Petons, reina, y mil gracias.
Besos a todos.
Leo tu blog que me gusta mucho. Escribes bien, y te sigo desde el principio, por lo que perdona, de verdad, creo que te excusas.
Eres muy joven y tú hijas van al colegio. Simplemente durante esas horas podrías hacer algo como limpieza por horas o cuidar niños por horas. No sé exactamente qué se cobra en Redondela pero aquí es a 10 euros la hora. Es un trabajo con el que se gana muchísimo dinero.
Entiendo perfectamente tu hartazgo, pero si además de tener 3 hijas trabajases ni siquiera tendrías esas horas que le dedicas al blog o a la lectura en cafeterías. Estarías todavía mucho más harta, ya que la gente que trabaja y tiene hijos no tiene un segundo para sí.
De verdad que puedes hacer algo por cambiar y salir de tu situación, si es que realmente quieres hacerlo porque a todos nos pasa que nos quejamos pero no cambiamos nada.
Y lo de tu madre entiendo que es algo puntual, ¿ acaso no vivía incluso en una aldea fuera de tu pueblo?.
¡Joder Elena! no se si quieres menear el árbol para que caiga el fruto, pero en el momento de ” la depresión ” es muy difícil “actuar”, lo mas indicado es “acompañar” e intentar ser positivos.
Estoy seguro de que todo lo que recomiendas ya ha sido sopesado por vitru, pero es que las circustancias de cada uno son complejas y requieren una respuesta individualizada, yo creo que lo mejor es un Psicologo, a mi me ha ido muy bien.
Vitru, no se si has ido antes a uno ,pero piensa que puede ser una solución.
Un beso
Pues te mando energía de la buena, buena.

Estoy convencida de que te encuentras en un bache bien gordo ahora mismo.
Pero eres fuerte, Vitru. No dejes que tu madre se exceda contigo y ten confianza en Boss y las niñas, que seguro que acabáis haciendo una buena piña para salir juntos del bache y eso fortalecerá todavía más, si cabe, vuestra familia.
Un bico.
Me presento ante todos y , sobretodo ante ti, Vitruvia.
Hace unas dos semanas encontré tu blog por casualidad, e incluso te dejé un comentario en el divertidísimo post del dedo meñique del pie.
Desde ahi me resultaste interesante, divertida. Así que continué leyendo…
Me encontré con cosas divertidas, cosas tristes, algunas que son muy verdad pero sobre todo con una forma de escribir bellísima. Tienes un don.
Aunque no lo creas me leí todo tu blog de una sentada, como si de una novela se tratase y cada capitulo fuese una entrada. Hasta que quedé triste porque finalmente me pareció leer una despedida.
Sin conocerte de nada puedo saber como te sientes, porque mas o menos la misma situación he vivido los últimos 10 años. Por suerte o por desgracia, se acabó.
Quiero “pedirte” que no te hundas, porque todo ese pesar que tienes es la fortaleza que estás creando, lo que te está formando como persona fuerte que eres. ¿Cobarde? Lo dudo muchísimo, coraje te sobra.
Sólo me gustaría trasmitirte la “bienvenida” de nuevo a tu “blog-diario”. Aunque haya dias mas tristes, hasta tus “pesares” son bellos porque escribes con el alma.
Un besito y arriba!!
Vitru, escucha esto que tengo que tengo que decirte. Todo esto es cosas cósmica, del horóscopo. Eres la cuarta acuario ( contándome a mi), que conozco que está jodida pero en condiciones ultimamente. Ayer me escribía una amiga acuario tb, contándome que lleva tiempo con una crisis gordísima, pensando en separarse, pensando si tiene la vida que lleva, etc. Yo tb llevo tiempo bastante jodida no se si lo sabes, pero mi el psicólogo me ayuda muchísimo. No pretendo frivolizar con el tema, pero de verdad estoy empezando a creer que hay alguna especie de alineación estelar chunga que nos está quitando la vida a las acuario
) Me dan ganas de hacer un estudio en profundidad porque es una tremenda coincidencia todo esto…
No se qué aconsejarte, es chungo estar así. Intenta mirar especialmente las cosas bonitas y positivas que hay en tu vida y ponte unas orejeras y tira palante sin pensar hasta que esta situación particular pase. Cuando eso suceda plantéate el rsto de cosas…. no te sobrecarges ahora, no es el momento . Cuando las cosas mejoren y estés más liberada plantéate todas estas cosas sobre tu vida y haz lo creas para mejorarla en lo que puedas.
Vitru, te mando una abrazo enorme y las poquitas fuerzas que tengo las comparto contigo.
Un besote y mucho ánimo.
Vitru: de lo demás no te puedo hablar, porque son circunstancias muy personales, pero si quieres puedo compartir contigo mi experiencia con los hijos, o mejor dicho, en nuestro caso, con las hijas.
Dejando a un lado las diferencias que pueda haber entre el papel de un padre y el de una madre (para mi no debería haber demasiadas, por no decir ninguna), las circunstancias han querido que yo haya tenido responsabilidades con mis hijas desde muy pequeñas que otros padres, por lo que veo a mi alrededor, no tienen.
Me explico: mi mujer y yo tenemos los horarios de trabajo cambiados, ella por las tardes y yo por las mañanas, así que lo que hacemos es intercambiarnos las niñas en la puerta de los trabajos. Eso ha hecho que yo pasara, desde hace nueve años que ahora va a cumplir la mayor, todas las tardes (salvo alguna excepción casi siempre por necesidad y muy pocas por ocio) dedicado a mis hijas, primero sólo a la mayor y ahora, que ésta ya va necesitando menos atenciones, sobre todo a la pequeña.
De hecho, cuando nació la mayor, yo estaba estudiando una segunda carrera que desde entonces tengo aparcada, y decidí (decidimos) que lo mejor era no tener que dejar la educación de nuestras hijas en manos de terceros y hacerlo entre los dos (padre y madre), aunque tuviéramos que renunciar a otra cosas; en mi caso, por ejemplo, a seguir completando m preparación y desarrollar más mi carrera profesional. Se podría decir que hace nueve años también abrí un paréntesis que aún no he cerrado.
Hoy estoy bastante cansado de mi trabajo y hay días que pienso que tendría que haber dedicado más tiempo a mí mismo y haberme abierto más posibilidades profesionales, pero te aseguro que al final de cada día, cuando acuesto a mis hijas y veo lo felices que son y lo bien que están creciendo (al menos hasta ahora) lo pongo todo en la balanza y decido que no me cambiaría por nadie y que no cambiaría por nada el tiempo que las he dedicado, el haber podido compartir con ellas tantas y tantas cosas, la posibilidad de haberlas educado yo y no personas desconocidas, etc.
A veces, como tú, también echo en falta tiempo para mí, para escribir y para leer, que también me gusta, y para otras muchas actividades, como ir al cine, al teatro, relacionarme con más gente, viajar…, y también, como te decía en mi anterior comentario, para poner en marcha muchos proyectos que tengo en la cabeza. Pero si lo pienso fríamente creo que al final soy una persona afortunada.
Y si me lo permites, creo que tú también.
Ánimo y besos.
Jo Estilografic…. sin palabras me has dejao…
Jope, Estili… Eres el mejor.
Estil, GRACIAS, así, con mayúsculas. Es increíble cómo a veces olvidamos hasta nuestros propósitos. ¿Recuerdas un post en el que hablábamos más o menos de esto, en el que debatíamos sobre decantarse por trabajar o educar a las niñas aun a costa de no ir a restaurantes ni de vacaciones?. Me ha venido todo como un flash, recuerdo que era verano y yo comenté lo felices que se sentían mis hijas por poder jugar conmigo cada tarde en la playa.
A veces, cuando rozamos la desesperación, caemos en el error de responder a las provocaciones, y defendemos incluso posturas que ya habíamos dejado a un lado el día que apostamos por vivir, y yo hace tiempo que aposté por vivir. Aprenderé de ello. De nuevo, gracias. Un beso.
Wen, comparto plenamente tu teoría. Y te daré un dato en el que seguro no has caído, y que podría complementar tu estudio. ¿Conoces a algún tauro? Fíjate en ellos: todos han nacido con estrella, quiero decir, con buena suerte.
Te agradezco enormemente que compartas tus fuerzas conmigo. Sé que son chorradas, pero la emoción que me envuelve al leer cosas así de bonitas se transforma automáticamente en energía. Así que la pongo a tu disposición. Mil besos.
Miriam, que alguien se tome la molestia de leerse mi blog de un tirón me deja absolutamente maravillada, y sobre todo, agradecida. Gracias por todo lo que me dices. Cada palabra es un pequeño tesoro que guardo en mi baul. Sé bienvenida a este blog, aunque aun no sé cuando podré retomar la publicación diaria. Un besazo, Miriam.
Irre, estoy segura que saldré. Con compis como vosotros no me queda otra. Gracias.
Joako, gracias. Creo que eres una persona muy sensata, y te agradezco enormemente todos tus consejos. Lo de los psicólogos no va conmigo, es como una fobia personal que no sabría explicar en poco espacio. Pero no una fobia entendida como tal, sino desde el punto de vista de rechazar algo que creo que no daría sus frutos. Creo que soy una persona con mucha psicología por lo que, lo que me dijeran, ya me lo sé, no sé si me explico. Durante un tiempo acudí a uno en una terapia de dos y yo la teoría me la sabía toda, hasta la psicóloga se dio cuenta y concluyó que todo estaba en buen camino. Gracias por todo. Un beso.
Elena, gracias.
Irreverens, eres muy sensato. Es que yo creo que tu post se podría resumir en: no podemos tener todo.
Todos tenemos carencias.
Hay gente desesperada porque no tiene hijos. Otros sienten que les pesan demasiado. Está el que como tú se plantea a veces si los hijos le han impedido progresar….pero yo creo que en el fondo hacemos lo que queremos y pensamos ¡ ay, si no tuviera hijos a lo mejor ahora sería tal y cual!…
Pero no creo, son otras las circunstancias que han hecho que la vida no nos lleve por el camino del triunfo.
Os recomiendo el blog de la presidenta de Microsoft en España. Está casada y tiene 3 hijos.
Elena: sensat-A, si eso.
Pero gracias por el piropo igualmente.
Y ya que estoy, pido permiso a Vitru para responderte.
Comparto tu visión del tema, así en general, y estoy de acuerdo en que todas las personas tenemos temporadas en las que nos replanteamos todo: si tuviera hijos, si no los tuviera, si no me hubiese casado, si me hubiese casado, etc.
Pero también entiendo que quizás no es ahora el momento ni la forma de plantearle esto a Vitru.
No la conozco personalmente pero, aún así, cuando uno está experimentando una especie de derrumbamiento de su vida personal, lo último que necesita es que alguien le dé a entender que si está así es por su culpa.
Además, creo que Vitruvia se da perfecta cuenta de muchas cosas y si tiene que sacar una lectura crítica de todo esto, lo hará en su debido momento.
En mi humilde opinión, eh.
Vitru: también comprendo perfectamente tu postura en lo tocante a los psicólogos. Yo estuve arrastrando “mi” problema particular durante 10 años por pensar igual que tú lo haces ahora.
La vida hizo que me cruzara con un psicólogo que quiso atenderme sin cobrarme nada porque quería que me convenciera por mí misma de que me iba a ir bien la terapia.
El hombre tuvo mucho trabajo conmigo precisamente porque yo ya dominaba la teoría. Me dijo, estupefacto, que si él fuera un recién salido de la facultad, yo me lo habría comido con patatas y a día de hoy seguiría con mi problema.
Tuve la suerte de que era y es un buen profesional. Le hizo sudar sangre pero me “rescató” de mí misma, la peor enemiga que he tenido en la vida.
Así que me tragué el orgullo y le di la razón.
Chim-pón.
UN BICO
Vitru, es evidente que no caiste con el psicologo adecuado, yo he pasado por cuatro psicologos y te aseguro que es como en cualquier otro trabajo, hay “calidades”.
En cuanto a la teoría, yo también me la se, pero no se trata de eso, un buen psicologo no te dice ni lo que tienes que hacer ,ni te teoriza sobre la psicología, te dirige, te hace preguntas, en realidad el trabajo lo haces tu, hablando en voz alta de tus preocupaciones, de tus dificultades, obsesiones…
Sirve como descarga de lo cotidiano, como busqueda y explicación del yo. Es un trabajo largo y costoso, pero que tiene sus hitos y sus recompensas. Un buen psicologo te ayuda a que tomes decisiones, pero NO LAS TOMA POR TI,sino que deja que seas tu misma quien tome las decisiones.
Existe una leyenda negra sobre la psicología y los psicologos, no son psiquiatras, no tratan patologias, sino que ayudan a superar situaciones difíciles que se presentan en gente sana mentalmente, y ayudan a descubrir el porqué de nuestro comportamiento en determinadas situaciones.
La apertura del blog ha sido muy alavada por mi psicologa, dice que es una muy buena manera de volcar “mis cosas” en un medio nuevo y con ello encontrar un “parentesis” un “oasis” a mi actividad cotidiana.
Estili ha hecho un comentario precioso, y nos ha recordado a todos que la vida es ,en alguna forma, una sucesión de decisiones, y hemos de recordar que estas decisiones tienen siempre un lado negativo, la decisión perfecta no existe, y hemos de sopesar nuestras decisiones “a la larga” , viendo que ganamos, que perdemos y siendo capaces de ponderarlo todo, de respondernos, y de volver a actuar si lo negativo supera a lo positivo.
Pero despues de este rollo, me gustaría darte todo mi apoyo moral,NO TE HAS EQUIVOCADO, solo estas atrvesando una crisis que remitirá, tendras que hacer ajustes, no reuses tomar decisiones y no tengas miedo a las consecuencias, estas aparecen aunque no hagas nada.
muchos besos de otro que también siente miedo y angustia de vez en cuando.
Querida Vitru.
Te leo muy a menudo, no siempre dejo comentarios porque muchas veces estoy en la oficina y no es conveniente.
Yo tengo cincuenta y cuatro años. He pasado temporadas, como tú, desagradables, replanteándome la vida, renegando de lo hecho y añorando lo dejado por hacer.
Trabajé para poder pagarme los estudios, mantuve a mis padres durante muchos años porque mi padre no tuvo jubilación hasta que al gobierno del Santo González (según mi padre) se le ocurrió que los militares profesionales de la República se merecían una jubilación. Trabajo en algo que no me gusta demasiado, no en lo que estudié, pero es lo que hay y jamás, jamás me he quejado por ello.
Tengo dos hijas. Los horarios de mi marido y el mío nunca han sido compatibles.
Junto con mi hermana, que no trabaja, comenzamos a cuidar de mi padre: hospitales, casa, médicos hasta que falleció.
Después vino mi madre. Más de tres años en los que salía de trabajar y me iba a su casa, a cuidar de ella y mi tía, tres tardes a la semana, más la noche y al día siguiente a trabajar. Cada quince días un fin de semana completo desde el sábado por la mañana hasta el lunes por la noche.
Creí morirme de pena, de rabia, de dolor. Una por ver a mi madre desmoronarse lentamente, perdiendo la memoria, olvidándose de quién era yo.
Y otra porque mi hija pequeña llegó a preguntarme: ¿cuándo se muere la abuela?
La tuvimos que llevar a un psicólogo porque no comprendía la situación.
Murió mi madre y cuidamos de mi tía hasta que fue a una residencia.
Hemos tenido paro en casa, problemas económicos, físicos. NI más ni menos que como casi todo el mundo.
Querida Vitru: se sale, de todo ello se sale, se aprende a aceptar la vida tal como viene, a soportar la frustración de no poder hacer lo que deseas, de sentir que no eres nadie, de comprobar que tienes que estar pendiente de todo y de todos sin más recompensa que tú misma.
El final se ve lejano, lejano, lejano. Se llora, mucho. Muchísimo. Se le desea la muerte a la madre, deseas mandarlo todo a la mierda. Pero se sale.
Sólo te puedo aconsejar que escribas, como lo haces ahora. Desahógate. Muchas veces las decisiones que tomamos no dependen de nosotros: te vienen dadas.
Bueno, no sé si puede servirte de algo contarte esto. Yo entré en una cierta depresión pero me negué a aceptarla. No quise. Vi la rampa de descenso y me aferré a las vallas de contención.
Un gran abrazo y un beso muy fuerte. ¡ánimo y no dejes de escribir aunque te rompas por dentro!
Hola Vitruvia,
me alegro muchísimo que el cristal con el que miras la vida se vaya desempañando poco a poco.
Gracias por dedicarme unas palabras, me ha hecho mucha ilusión leerte.
Cuidate mucho y espero leerte pronto. Muchos besitos desde Barcelona.
Creo que es muy difícil entender cómo es la vida y lo que sentimos cada un@ de nosotr@s y por ello, opinar.
Lo único que puedo y quiero decirte Vitru es que lo que ahora sientes es temporal, se irá y volverás a ver la vida de otra manera. Y volverás a transmitirnos tu alegría.
Me pareces una persona muy valiente, mucho, porque escribir lo que escribes no es precisamente de cobardes: reconocer los sentimientos que tenemos no es tarea fácil, y menos compartirlos…
Y los comentarios que te están dejando, y el cariño y la sinceridad que transmiten es impresionante. Y tan valioso…me pongo a los pies de tod@s…
Muchos besos.
Conozco Qué clase de sensaciones , pensamientos , e incluso recuerdos que ahora deseas borrar se te pueden estar pasando por la cabeza en estos precisos momentos . Eso de ‘Esta vida no es con la que yo soñé’ .
Yo estoy en ese punto en el que aún puedo soñar una vida imaginaria, que puede que no exista jamás ( muy parecida a la que quieres estar viviendo) .
No soy capaz de reprocharte nada . No , no creo que seas egoísta simplemente quieres vivir tus sueños . Esos sueños que ahora sueño yo .
Pero ¿ sabes qué ? , mientras estés viva TODO ES POSIBLE. Y no creo que tu vida sea una vida de estas ‘normalitas’ creo que es Genial , creo que tienes amor a raudales , magia … y miles de matices que ahroa por la razón que sea se me escapan…
con respecto a la cuestión de esos ‘malditos’ papeles… Todo pasa… Las crisis pasan , los malos momentos pasan , las angustias y los tiempos de soñar para empezar a hacer .
¿ Sabes qué ? creo que hay dos tipos de personas , una de ellas vive con las cosas pequeñas , y las otras son los demás… Creo que tú vives a base de cosas pequeñas… ( no significas que seas conformista , ni mucho menso .. Significa que tienes sentido común, que te gusta el día porque a tu niña se le ha caido el primer diente … o porque la flor mustia de tu jardín hoy se ha recuperado y te ha mostrado su mejor cara… ) . Creo que eres una persona que vive a base de pequeños sueños, pequeños ideales que vas a ir cumpliendo.
Y recuerda que tienes algo hermosisimo ( aunque tu madre es ‘algo’ especial ) tú eres una genial madre ( lei las descripciones de tus niñas ) Y recuerda que siempre te quedarán las estanterias llenas de libros , y tu soledad y silencio ahí quedan esperándote a que tengas un hueco en tu vida .
¿ sabes qué ? . Nunca he servido para subir los ánimos a nadie… Simplemente me dedico a decir verdades cuando veo que alguien decae , he pasado mucho, mucho tiempo leyendo tus líneas día tras día , semana tras semana… y creo que algo te conozco .. un mínimo aunqe sea desde la oscuridad de estos cables , pantallas y teclados que nos separan …
Como dice alguien que quiero mucho … ARRIVA ESOS ÁNIMOS ¡¡¡ …
Yo sigo , aqui , estudiando como siempre . EN mi habitación en tinieblas , donde hoy sueño y mañana haré … no tengo ansias de ser madre ( algo me dice que cambiará esta idea aunque ahora me niegue rotundamente ) , quiero viajar , experimentar , leer muchisimo , escribir y desentrañar los oscuros secretos que significa estar de pie en este mundo … Aún no he experimentado de veras el amor , ni la magia de la rutina … Aún no tengo paréntesis .. sólo oscuridad .. la oscuridad de quien es silenciada desde una esquina . Aqui , espero a comprender algún día .
Mi madre empieza a aflojar un poquito la cuerda y hoy “he salido” antes. Llevo un rato sentada frente al ordenador, primero leyendo, y ahora preguntándome ¿cómo correspondo a todo esto?, ¡no alcanzo!, es demasiado afecto, demasiado apoyo. Estoy desbordada. Cualquier palabra que pueda escribiros y cualquier frase que pueda hilar con ellas ya está muy manida, sonará a lo de siempre, y yo no quiero escribiros lo de siempre. Me gustaría poder inventar una palabra nueva, que sonara diferente, que reflejara lo que realmente siento. Que reflejara todo mi agradecimiento y toda mi emoción. Es tanto y tan personal lo que estáis volcando en esta entrada que estoy verdaderamente abrumada.
Delapuntadelanariz, no vuelvas a decir que no sirves para subir los ánimos porque te acusaré de mentirosa. Gracias por todo. Te prometo que voy a seguir soñando que TODO ES POSIBLE. Un beso enorme.
Mexileña, gracias. La verdad es que la magia que se ha creado en estos comentarios es, como tú dices, impresionante. Un beso enorme, y mil gracias.
Miriam, muchos besitos para Barcelona también.
Escriptorum, leyéndote me siento minúscula. Te agradezco enormemente tanta sinceridad, tanto coraje, tanta grandeza… Gracias por leerme, por comprenderme, por animarme. Un abrazo enorme, y gracias, una y mil veces.
Joako, siento mucho repetirme tanto, pero es que realmente estoy desbordada. Gracias y mil veces gracias, por tus palabras, por tu apoyo, por tus consejos, y, en definitiva, por estar ahí. Un besazo.
Irre, no sé si agradecerte más que respondas a Elena en la forma que lo has hecho o que me cuentes tu experiencia. Sólo puedo deciros gracias, gracias, gracias…… y así, hasta el infinito y ¡más allá!
Elena, gracias.
Quiero deciros que estoy bien, que mis bajones van y vienen, unas veces duran más y otras menos. En cualquier caso, cuando escribo me vacío y por ello puede aparentar más duro de lo que es. Nunca me quedo con nada, nunca me callo nada. Es cierto que mi situación con mi madre en muy complicada, que atender dos casas es muy estresante, que tu marido se quede en paro, sin visos de un nuevo trabajo, justo en medio de esta vorágine de cambios es duro, pero tampoco quiero transmitiros que estoy como en el momento que escribí la entrada. Digamos que ese fue el pico más bajo, y que a partir de ahí, sobre todo gracias a vuestros comentarios, el gráfico de mi estado anímico va variando su ruta, y ya no pinta tan feo. Todo tiene su lado bueno, todo, y los comentarios que ha generado esta entrada es prueba suficiente.
Me quito el sombrero.
Besos.
Lucía.
Hola otra vez Vitruvia,
Si me permites quería dejarte otro comentario, porque ayer, no me digas porqué me acordé de tí, y pensé en como te sentirías. Sólo quiero decirte que cuando pasé “mi tiempo oscuro” no hacía mas que escuchar una canción que de alguna manera me ayudó. Aqui te dejo un fragmento.
“Vendrán días en que el peso que hoy te abruma se hará liviano.
Vendrán días en que ese peso ya no será carga sino bagaje.
Vendrán días, han de venir.
Porque un alma que alberga sentimientos viles no brilla
y un alma sin brillo es un tiempo marchito para quien lo soporta”
Ahí queda eso, espero que te guste y pueda servirte de algo. Besines guapa!!
Gracias Miriam. Puedes dejar todos los comentarios que te apetezca. Un beso.
Jop, no me gusta nada verte así, con lo animada que tú eres. A veces la vida nos pega unos cuantos guantazos y a ti parece que ahora te ha dejado la cara como un mapa, pero las heridas se curan y el tiempo pasa y con él cambia la perspectiva. Cuando me veo así me digo: paciencia, quizá mañana cuando me levante pase algo que cambia todo. Para bien o para mal, pero que lo cambie. Aunque a veces digo “que me quede como estoy”.
Bah, yo qué sé. Que mucho ánimo y que ya verás como pronto vuelves a levantarte. Que a fin de cuentas de eso se trata todo esto. Besos
Un millón de besos, Paco, gracias.
Igual que vienen las cosas, se acaban yendo.
Solo has de tener paciencia y adaptarte a lo que estés viviendo.
Cuanto más se hace esperar lo bueno más te gusta después.
Tiempos mejores vendrán. Seguro.
La vida es así, para arriba, para abajo, para arriba, para abajo. Vacas flacas, vacas gordas.
Ahora estás abajo? Ya subirás. Paciencia, ánimo y fuerza.
¿No lo ves? Estás escribiendo. Gracias a ti.
Sabes lo que pasa?
Que los que tienen la suerte de tener una madre “normal”, no pueden ni hacerse remotamente una idea de lo que es vivir bajo la bota de una persona así.
Los que tenemos la suerte de saber lo que son los besos y abrazos de madre, no podemos ni imaginar lo que pesa tener por madre a una persona que se dedica a buscar sistematica y metódicamente ese puntito debil que te puede herir en cada momento individual.
El que no tiene a una madre torturadora (o como en mi caso, el que no conoce de cerca cerquísima a una víctima de ese tipo de madre) no puede hacerse ni de lejos una idea de lo que puede llegar a dolerte durante toda tu vida esa madre que en lugar de cuidarte y quererte durante todas tus edades, te pisotea la personalidad y te utiliza de felpudo emocional para limpiarse el barro de sus propios traumas.
Recuerdas que te dije hace un par de entradas que en mi familia también hay una así. Pues bien, su hija es la persona con más complejos que me he echado a la cara nunca jamás en mi vida, y eso que es inteligente, guapa, simpática, buenagente, se da a los demás, pierde el culo por ver cómo puede hacerle la vida un poco más facil a cualquiera que se cruce por su lado… Pues nada, la mujer tiene unos complejos que ni te cuento: se ve fea, según ella es torpe con cojones e incapaz de hacer nada a derechas, va por la vida pidiendo perdón a todo el mundo, tiene unos complejos de inferioridad y culpabilidad que no se los salta un cojo, bueno, ni te cuento…
Y todo porque su querida mamá desde pequeña la ha convencido día a día de que todos los males del mundo nacieron el día que ella nació.
He leído un comentario crítico que dice entre otras cosas “pero tu madre no vivía en otra ciudad?”, como si la cercanía geográfica fuera condición sine qua non para el maltrato de una madre así, como si poner kilómetros por medio te salvara de ella.
Sabes lo que esta mujer ha llegado a decirme llorando (llorando porque se sentía culpable, la muy traidora mala hija, de “hablar mal de su madre”)?
Era un día en el que comentaban en la tele un caso de incesto típico; padre abusa de hija, padre es descubierto, padre encarcelado, hija salvada. Pues esta mujer llegó a decir en ese momento “si yo pudiera, ahora mismo cambiaba a mi madre por el padre ese; si mi padre me violara yo lo podría denunciar y demostrar, pero de lo de mi madre no me voy a librar hasta que me metan en el ataud”.
Por supuesto, ni que decir tiene, es suicida vocacional. Pero no de las que amenazan cada dos por tres con “tirarse por el puente abajo”, no, esa es su madre, que siempre está proclamando lo “fuerte” que es psicológicamente que “con la vida que he llevado y lo que yo he pasado, sigo aquí para que vosotros sigais aprovechándoos de mí”.
Ella, la hija, es del tipo suicida auténticamente peligroso: el que no se lo ha comentado a (casi) nadie, el tipo que no se tira por el puente porque le daría pena provocar con su caída un accidente donde muriera “un pobre conductor que no tenía culpa de lo mío”, el tipo que cuando encuentre la forma de matarse que no ponga a nadie en peligro ni (ojo al dato) resulte demasiado traumático para sus hijos (‘igualito’ que su madre…), ese día se quitará del medio porque ni en Guantánamo han tenido que aguantar esos presos tanto tiempo con semejante tortura como la que ha mamado ella desde que nació.
No, los que no saben lo que es una persona que aprovechando la posición de poder y confianza te tortura y te maltrata emocionalmente, la angustia, el miedo, las pesadillas, la dependencia emocional, ese arrastrarte como un perro lamiendo el suelo por donde pasa tu maltratadora para ver si se apiada un poquito de tí y en vez de gritarte te dedica una sonrisa…
No, no se lo pueden ni imaginar.
Pero yo, que lo conozco, sólo te puedo decir que no se lo desearía ni a mi peor enemigo.
Mucha fuerza, Vitruvia. Ya ves, no estás sola.
Cov, GRACIAS.