Son las nueve de la mañana. Boss ha salido a llevar a las niñas al cole y de allí a la oficina del Inem. Yo tengo ante mi toda una mañana y la sensación es extraña. No tengo prisas, ni agobios. Estoy en mi casa, y si hago las tareas, bien, pero si no las hago nadie me pedirá cuentas. Lo que antes me parecían obligaciones ahora me parece un vergel de libertad.
Intentaré ponerme al día con vuestros blogs pero lo haré poco a poco. Extrañamente siento ganas de poner la casa al día también. Hace más de un mes que sólo hacemos camas y poco más, y nos apetece, además, darle un aire nuevo. Queremos pintar la cocina y el pasillo, y hacer un par de estanterías para este último. Los libros empiezan a acumulárseme por los rincones y me hace falta espacio para ponerlos. El último que ha llegado a mis manos es Tierra firme, de Matilde Asensi, y ha sido un regalo de Banderas, regalo que me ha entregado en mano. Perseverante como pocos, ha conseguido tomarse un cafecito conmigo, y la verdad, ha sido muy agradable conocerle.
Las cosas realmente importantes no pueden irme mejor. Anteayer mi mayor me llevó en volandas hacia una de las más placenteras carcajadas de mi vida. Se quedó dormida en el sofá, y cuando quise acostarla se empeñó en abrir el marco de la puerta del cuarto de estudios para poder ir al baño. Su cara de impotencia ante la imposibilidad de abrirlo, unida a sus lamentos, me hicieron doler la barriga de la risa. Pobre, me miraba y me decía: “Jo, má, no abre”. Y por otro lado, mi chica me embelesa. Anoche encontró una vieja revista de juguetes, y tras marcarlos casi todos con una cruz, escribió debajo una nota aclaratoria: “Me gustan todas las muñecas, “esceto” las que no me gustan”. Su capacidad para absorver y utilizar palabras que no son normales a su edad me llena de orgullo.
Pues eso, que soy feliz, “esceto” cuando me da por pensar tonterías.
Y DESDE QUE ABRÍ EL BLOG...
Gracias por el fuego, de Mario Benedetti
La borra del café, de Mario Benedetti
El guardian entre el centeno, de J D Salinger
La tregua, de Mario Benedetti
Presentimientos, de Clara Sánchez
Días como todos, de Jorge Arbenz
Nada, de Carmen Laforet
El mundo, de Juan José Millás
Mala gente que camina, de Benjamín Prado
Relatos metroplitanos, de Mariano Vega
Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez
Diario, de Ana Frank
La ladrona de libros, de Markus Zusak
La Higuera, de François Maspero
Blogs de papel, de varios autores
El hombre duplicado, de José Saramago
Una comedia ligera, de Eduardo Mendoza
Erros e Tánatos, de Gonzalo Navaza
Primavera con una esquina rota, de Mario Benedetti
El callejón de los milagros, de Naguib Mahfuz
El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon
El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde
Cuentos de sabiduría, de Miguel Adrover Caldentey
La mujer justa, de Sándor Márai
Tres contos á beira do medo, de Xesús Cameselle Ben
Relatos a cuatro manos, de Carlos Arias y Mariano Vega
Don Juan, de Gonzalo Torrente Balletser
Tokio Blues, de Haruki Murakami
Juegos de la edad tardía, de Luis Landero
A era de Lázaro, de Paula Carballeira
Tierra firme, de Matilde Asensi
La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca
La tinta azul de la memoria, de Mariano Vega "El zurdo"
Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami
De nuevo, el amor, de Doris Lessing
El niño con el pijama de rayas, de John Boyne
Levantado del suelo, de José Saramago
El alquimista, de Paulo Coelho
La colmena, de Camilo José Cela
Doña Perfecta, de Benito Pérez Galdós
Niebla, de Miguel de Unamuno
Los pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán
La dama del Nilo, de Pauline Gedge
Vivir para contarla, de Gabriel García Márquez
Cartas para Claudia, de Jorge Bucay
Memorias dun neno labrego, de Xosé Neira Vilas
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



Bueno, parece que por fin va cambiando la perspectiva y te tomas las cosas con otro punto de vista, que es lo que hay que hacer ¡qué coño!.
Muchos besos y pocos escetos
jajajaja, qué entrada más “cuca”.
Me imagino a tu hija mayor en esa situación y me parto, jajajaja. Es que yo también era de las que se movía en duermevela y no veas qué situaciones!
Bien por Banderas, por cierto.
¡¡Bicos!!
Ésa es mi Vitru, sí señora.
¡Ya sale el sol!
Me alegra ver que el optimismo te llega, espero que te dure y que consigais lo que quereis.
un beso
¡Me alegro que te sientas así!
Que guay que poco a poco pongas orden en la casa, y que tus niñas te hagan reir! el otro día no se que dije que mi madre se partía de risa, así que es bueno hacer reir a una madre
veo que lees la casa de bernarda alba, espero qu ete guste
Besicos
Me ha encantado. Dile a tu hija que ha resumido toda una vida de la manera más sencilla posible: me gusta todo excepto lo que no me gusta. O esceto. Me maravilla cuando alguien coloca una palabra en su punto exacto. Igual que a ti.
¿La frase tiene copyright?
Qué bien verte tan animada y contenta
Jo, yo tb quiero una niña … menuda perra me ha cogido, llevo meses así…
Bienvenida!!
Sabia que no tardarias demasiado en regresar…ya te dije que estaba demasiado convecida de lo fuerte que eres.
Disfruta de lo que tienes, porque lo mereces.
Un besote bien fuerte desde Barcelona, me alegra mucho verte de vuelta, de verdad.
Yo me alegro tanto o más que nadie, y lo hago desde la consciencia de haber estado ahí un poquito antes del cambio, lo cual no sé si ha influido o no, pero me importa un rábano.
Lo que realmente importa es que vuelves al buen camino, al de disfrutar de esas cosas de la vida que realmente merecen la pena: tu familia, tus hijas y tu vida… como ves siempre tú por delante, no vaya a ser.
A veces, y aunque duela porque pueda parecer mal a otros, hay que ser egoísta y darse un premio… tu sonrisa y tu bienestar lo primero.
Biquiños, reina
Hola Vitru, bienvenida a casa. Bicos.
PD: Tu mayor ya es mayor.
es uba porqueria este juego amurranse ajjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj jjjjjjjjjjjjjjjjjjjjj