Hoy sí tengo la sensación de volver a la maravillosa rutina de enfrentarme a la pantalla en blanco y no saber con qué rellenarla. Pero siento además que estoy frente a un reto, como si empezara de cero.
Sois bastantes los que seguís ahí, no sé si por cariño o si porque realmente os gusta lo que escribo o cómo lo hago. Pero este es un medio de toma y daca. Si te visito, tú me visitas. Si te comento, tú me comentas. Y yo ando que ni visito ni comento, de ahí que me invada esa sensación de empezar de nuevo. Cuando abrí el blog lo hice sin expectativa alguna. Simplemente me servía para jugar a ser uno de esos articulistas de los dominicales que tanto me gusta leer. Y de repente empiezas a recibir visitas y comentarios que no esperabas, sumando al placer de escribir el placer de ser leído, algo que hasta entonces desconocía.
Reconozco que ha habido comentarios que han inflado tanto mi ego que me han perjudicado. La sensación es tremendamente agradable, pero trae consigo un doble filo bien disimulado que cuando da la cara te pilla desprevenido. Muchas veces he sentido la obligación de escribir más y mejor, y esto ha ejercido una presión que me ha costado superar.
Me gustaría leerme desde fuera para saber cómo escribo, para saber si tengo un estilo propio. Pero eso es imposible. Lo máximo que consigo es leerme entradas antiguas, sobre todo alguna que no recuerde, para así tener una fugaz sensación de no leerme a mi. Es una sensación muy muy placentera que dura muy poquito tiempo, pero lo bueno de las sensaciones es que a veces se hacen largas en la boca del estómago y golpean dulcemente una y otra vez si consegimos evocarlas.
Ahora que empiezo otra vez, y casi casi un año después (mañana se cumple un año de la primera entrada), creo que he aprendido lo suficiente para afrontar un año más. Eso sí, sin objetivos marcados, como la primera vez.
Y DESDE QUE ABRÍ EL BLOG...
Gracias por el fuego, de Mario Benedetti
La borra del café, de Mario Benedetti
El guardian entre el centeno, de J D Salinger
La tregua, de Mario Benedetti
Presentimientos, de Clara Sánchez
Días como todos, de Jorge Arbenz
Nada, de Carmen Laforet
El mundo, de Juan José Millás
Mala gente que camina, de Benjamín Prado
Relatos metroplitanos, de Mariano Vega
Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez
Diario, de Ana Frank
La ladrona de libros, de Markus Zusak
La Higuera, de François Maspero
Blogs de papel, de varios autores
El hombre duplicado, de José Saramago
Una comedia ligera, de Eduardo Mendoza
Erros e Tánatos, de Gonzalo Navaza
Primavera con una esquina rota, de Mario Benedetti
El callejón de los milagros, de Naguib Mahfuz
El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon
El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde
Cuentos de sabiduría, de Miguel Adrover Caldentey
La mujer justa, de Sándor Márai
Tres contos á beira do medo, de Xesús Cameselle Ben
Relatos a cuatro manos, de Carlos Arias y Mariano Vega
Don Juan, de Gonzalo Torrente Balletser
Tokio Blues, de Haruki Murakami
Juegos de la edad tardía, de Luis Landero
A era de Lázaro, de Paula Carballeira
Tierra firme, de Matilde Asensi
La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca
La tinta azul de la memoria, de Mariano Vega "El zurdo"
Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami
De nuevo, el amor, de Doris Lessing
El niño con el pijama de rayas, de John Boyne
Levantado del suelo, de José Saramago
El alquimista, de Paulo Coelho
La colmena, de Camilo José Cela
Doña Perfecta, de Benito Pérez Galdós
Niebla, de Miguel de Unamuno
Los pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán
La dama del Nilo, de Pauline Gedge
Vivir para contarla, de Gabriel García Márquez
Cartas para Claudia, de Jorge Bucay
Memorias dun neno labrego, de Xosé Neira Vilas
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



Es cierto que se crea esta especie de “compromiso” para con los que nos leen, pero considero importante (al menos en mi caso) no dejarme llevar por lo que los demás esperan.
Me parece necesario seguir escribiendo sobre lo que realmente nos importa, interesa o motiva a nosotras mismas, sin pensar en quien lo vaya a leer.
En mi caso, te diré que sigo aquí porque francamente me gusta mucho cómo escribes. Cuando entré por primera vez me leí varias entradas de un tirón. Eso te lo dice todo.
También es cierto que, tras muchos meses de leerte, ahora sigo aquí además por cariño.
Un bico (i bentornada siguis!)
Yo creo que es cariño, mas que lo bien o lo mal que escribes, porque si no no estaríamos aquí al pie del cañón no?
Besicos guapa!
A estas alturas, yo creo que la presión, las autoexigencias… deben de quedar de lado… Porque hasta donde veo, la gente que pasa por tu blog no te exige ni espera nada, simplemente, te disfruta (que no es poco).
Pues es una mezcla, desde luego, pero a mí me puede el cariño.
Y sí, tienes un estilo propio vitruviano, por lo menos desde mis ojos.
Besitos/azos.
De todo un poco, de todo un poco
Feliz cumpleblog guapa! a disfrutar!
Un abrazo.
Feliz casi cumpleaños, Vitruvia, gracias por estar ahí, gracias por lo que nos das.
Besos.
.
PD: te he dejado un comentario en la entrada en que nos pides no buscarle a las cosas el sentido. Lo llevo intentando un par de días pero no conseguía hacerme con el tiempo. Se me ha quedado mucho, mucho, mucho en el tintero, pero me estaba poniendo nerviosa escribiendo, y he preferido cortar.
Muchos muchos más besos.
Cov, puedes tranquilamente felicitarme, ya que al ser año bisiesto los trescientos sesentaycinco días los hacía hoy. Un beso enorme. Gracias por todo.
Loliña, gracias, a ver si puedo pronto coger mi ritmo habitual y visitaros a todos.
Joako, ¡cuanta filosofía!, jajajaja. Un beso.
Mariano, si es desde tus ojos seguro que lo es. Gracias.
Blasfuemia, para mi ya es suficiente, te lo aseguro. Muchos besos, gracias.
Belén, que todos los cañones sean como estos. Gracias por el cariño.
Irre, tienes toda la razón, de hecho empiezo de nuevo con esa intención, con la de hacer lo mismo que cuando empecé, sin agobios y sin perspectivas de ningún tipo. Gracies, maca.
Besos, el cariño es mutuo.
Por lo que escribes, por cómo lo escribes y por el corazón que pones en cada linea que escribes… porque eres auténtica y no dudas en contar historias de tu vida sin pudor, sin miedo, arriesgándote a recibir críticas duras, consejos absurdos, ideas irrealizables.
¡Feliz cumpleblog!… y no pares, ahora que has tomado carrerilla de nuevo… pero sin prisas ¿vale?
Biquiños
Pues por si te sirve de algo para saber si tienes o no una manera propia de escribir, te diré que yo alguna vez me he dicho a mi mismo: “hoy voy a intentar escribir una entrada al estilo Vitruvia”. Pero no me ha salido igual de bien, claro.
Feliz cumpleños blogueril
y que cumplas más de mil.
Lo bueno de este nuevo comienzo es que ya hay un largo camino andado, y muy bien andado. No comparto lo del toma y daca (aunque sé que es cierto). Yo leo siempre los mismos blogs (pocos, es cierto) con independencia de si me leen, me visitan o me comentan. Y lo hago porque me gustan mucho, como éste. Y si eso acrecienta un poco más tu ego… mejor
Feliz año!
Creo que a todos los que escribimos (o aspiramos a hacerlo) nos gustaría vernos desde fuera hasta descubrir los errores. Pero es muy difícil. Releer algo antiguo es una buena manera pero corres el riesgo de pensar en lo mal que escribías.
Todos tenemos estilo. Aunque sea copiado.
Jo, pues yo vengo simplemente porque me gustas, no se.
Feliz Cumpleaños a tu blog!
Y a ti, por haberlo creado.
Y enhorabuena a tí, por salir, por volver a vivir, por volver a respirar y ser feliz.
Un besico.
Te leo aunque no comento, me alegra leer que eres feliz, me alegra saber que continuas, sigue escribiendo.
Un beso
Me alegra que te sientas de nuevo feliz. Tu pluma vuelve a estar cargada de amor..
Felicidades por el añito, seguro que estás muchos más escribiendo tus cositas

Me alegro de que estés bien de nuevo
Besitos!
Vitru. Creo que todos vamos, entramos, leemos y regresamos a los lugares que nos interesa, sea por cariño, sea por la forma de escribir, sea por lo que sea, esceto … pues esceto por lo contrario.
Me alegra que hayas vuelto.
Un beso
Tú sigue escribiendo con ese cariño que yo seguiré leyéndote
Feliz primer aniversario.
Besos
Yo no espero que me devuelvas las visitas, ni los comentarios, ni que escribas para ‘complacerme’…
Tan solo espero que sigas escribiendo para ti como has hecho hasta ahora, que es como me gusta…
Te echo de menos. Mucho.
Sólo quería decirte eso.
Besitos/azos.
¿Hay alguien ahí? No, no me refiero a WordPress. Hablo de alguien humano.
¿Vitru?
Felicidades por ese año por seguir escribiendo. Besitos