Siempre me he sentido atraída por las cosas originales, haciendo caso aquí a la segunda acepción que el diccionario de la lengua española otorga a esta palabra, y que dice así: “Dicho de una obra científica, artística, literaria o de cualquier otro género: Que resulta de la inventiva de su autor”.
Ayer me compré un cuadro. Inmersos como hemos estado en la fiesta del Choco, producto famoso en esta villa, donde sus habitantes somos “choqueiros” y en la que hasta el club de futbol se denomina así: C.F. El Choco, de Redondela, se han instalado en la zona acotada para el evento toda clase de puestos típicos de las fiestas. Ayer, ya de retirada, paseando por esos puestos a media luz, cuando en la zona de baile no quedan más que papeles y colillas, llegamos hasta una exposición donde las obras estan a ras de suelo mientras el autor, entre vigilante y espectante, pasea a escasos metros de su obra. Relacionando su aspecto con la temática de su obra me atrevería a decir que era africano. Su ropa estaba protegida por una funda multicolor, llena de miles de salpicaduras típicas del que se dedica a trastear con pinturas de todos los colores. No muy lejos había una mesa con sus herramientas, entre las que sobresalían, en cuanto a número, los contenedores de la pintura y que no eran más que culos de botellas de agua, utilizados y reutilizados a juzgar por las capas de pintura seca que se superponían unas a otras.
Tuve un flechazo con el cuadro que le compré. Ni siquiera tengo decidido donde lo pondré, por lo que no ha sido un cuadro comprado por la necesidad de rellenar un hueco en una pared.
Me suele suceder que cuando me compro algo bastan diez minutos para saber si la compra ha sido acertada o precipitada. Una vez transcurrido este tiempo miro de nuevo el objeto adquirido, y, o bien me arrepiento y ya no le veo el encanto por ningun lado, o lo miro y me enamoro más. En este caso ha sucedido lo segundo. Mientras iba para casa lo miraba y lo remiraba, y hasta me asaltaba el miedo de que podría haberlo dejado allí. He descubierto en él, además, algo que me gusta más aun que el propio cuadro, y es su parte de atrás, que lejos de ser un bastidor pulcro y sin alma tiene la madera llena de pinceladas perdidas y marcas de las manos manchadas de quien trabaja anteponiendo la pasión a cualquier miramiento o a cualquier precaución.
No entiendo de arte, puede que este cuadro no pertenezca ni siquiera a esa categoría entendida como tal, y puede que por eso mismo, sinceramente, no alcance a ver la diferencia entre mi cuadro y uno de Andy Warhol, por ejemplo. Y es que, el que yo me he comprado, tiene el encanto añadido de no haber sufrido por el camino las necedades del intermediario, que convierte la adquisición en mero negocio, aniquilando en el comprador el placer de recoger la obra de manos de su autor, de mirarle a los ojos y decirle “gracias” y que es mil veces más gratificante que el hecho de colgar y exponer en mi pared mil Picasos.
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



El arte va más allá del reconocimiento social o de cualquier otro convencionalismo. Además es tan subjetivo que lo que es arte para algunos, es basura para otros. Así que si a ti te gusta, si te hace sentir algo, entonces no dudes: es arte. Besos
Hoy suscribo el comentario de Paco, porque es justo lo que iba a decir yo también.
Y me alegro de que hagas cosas así, de las que te hacen sentir bien.
Bicos
El arte es muy difícil de explicar, creo que hay más literatura sobre arte que sobre cualquier otro tema, pero lo que has hecho es precisamente lo que un espectador ha de hacer frente al arte, dejarse llevar por su sentimiento. Un de las cualidades mas importantes en arte es su capacidad de apelar a los sentimientos de los espectadores, si lo que te provoca el cuadro es indiferencia, no lo compres, da igual que te digan que es una inversión y bla,bla,bla, si quieres invertir hazlo con algo que entiendas.
He visto la foto del cuadro, es evidente que el autor es africano, el colorido y la estilización de las figuras son del arte tradicional africano, seguro que has visto esas telas de mujeres con largos cuellos y brazos y piernas casi infinitos, si te fijas en esos cuadros el color es parecido en gama e intensidad.
Hay un instrumento musical abajo a la izquierda, es uno de estos instrumentos rudimentarios de una o tres cuerdas que se tocan por Senegal (¿era de Senegal el artista?), la caja de resonancia esta hecha con una calabaza seca.
Me parece que el autor ha “abstraido” las figuras humanas de los músicos, que creo ver tres, son “manchas” blancas en un fondo multicolor, la mas alta parece tocar una pandereta (el equivalente) y el del centro no alcanzo a ver que instrumento toca.
El fondo podria ser una alegoria de la musica, traducida al color.
El cuadron es evidentemente el trabajo de un artesano africano que esta dando (o ya ha dado) el salto al arte con mayusculas. No reproduce “tipos” de su cultura, si no que los transforma, los estiliza, los abstrae y además trata un tema muy tratado en la pintura del S.XX, los músicos y la música (te recomiendo que busques cuadros de músicos de Picasso, Gris, Braque…, te vas a sorprender).
Me parece una buena elección, y un cuadro muy interesante.
Un beso
esas son las mejores compras. esa cosa que no necesitas pero que necesitas aunque no lo supieses hasta tenerla ante ti. un bico, reina.
Bueno, es que no entiendo esas cosas de no entender de arte, yo solo lo voe si me gusta o no… si te gusta, pues ya está… pa ti!
Besicos
A mí, a veces, me pasa lo mismo. El mes pasado, paseando por la Plaza Mayor de Madrid, vi a un hombre que pintaba cuadros con sprays de colores. Era un espectáculo verlo trabajar. Antes de marcharnos escogimos el que más nos gustaba (y que lo habíamos visto crear) y se lo compramos. Nos pidió ¡10 euros!
Para ser sincero (es un defecto mío) el cuadro que has comprado ni siquiera lo habría mirado. Seguramente el que compré yo tampoco lo hubieras mirado tú. Eso es lo bueno del arte: cada uno tiene su perspectiva y su opinión, lo cual es muy enriquecedor. El arte no lo hacen los artistas sino las personas que lo aprecian.
Un beso artístico ;-D
Es que más que una obra obra de arte (que a lo mejor también) lo que has comprado en realidad ha sido un “sentimiento” o una “sensación”, y eso te hace sentirte bien.
¡Tú sí que tienes arte, hijamía!
El arte es tan subjetivo…
Hola!Hola! ¡Madre mía, cuánto tiempo! Lo digo tanto por tu parte como por la mía… Je!Je!
Sobre lo del cuadro… en la interpretación coincido en lineas generales con Joako… y matizo que el instrumento de la parte inferior puede ser una “Kora” (si tiene 21 cuerdas y se toca a mano) o un “birimbau” (si sólo tiene una cuerda y se toca con arco).
Por lo demás, comentar que has hecho una compra buena siempre y cuando tu corazón te haya guiado hacia esa obra de arte, como así dices que ha sido. Me alegra ver que de vez en cuando te permites algún “capricho”… eso significa que andamos bien de ánimos ¿no?
Biquiños