Infinidad de veces he oído cosas como que cuando uno no mira a los ojos algo tiene que ocultar. Y, como siempre, no es hasta que no se experimenta que uno no se da cuenta del verdadero significado, y de cuan lejos estamos del verdadero sentido, de esas frases que repetimos una y otra vez de una manera completamente vacía de contenido hasta entonces.
Hay alguien en mi vida que no se está portando bien, alguien que de repente aparece para poner de manifiesto que siempre hay quien no ve más allá de sí mismo y que piensa que el sitio que ocupa, siguiendo el orden que le proporciona la edad, es suficiente crédito para que se le perdone todo. Ese alguien ha ido perdiendo mi afecto con la misma celeridad con la que despilfarra lo que luego yo tendré que abonarle para que desaparezca.
Yo siempre miro a los ojos, siempre. Es esencial para mi. Es mi manera de decir: aquí estoy, así soy. Como un árbol en invierno, desnudo, sin nada que esconder. Pues a esta persona soy incapaz de mirarla a los ojos. Alguien podría pensar que escondo algo, y efectivamente escondo algo: me escondo yo entera, me oculto de quien no quiero que me conozca, porque le considero inmerecedora de ello.
Decepciones
25 Enero 2009 de vitruvia
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



Relacionarse con el mundo es difícil, creo que la gente con la que conectamos de verdad es una parte muy pequeña de la gente que conocemos. Esto que digo no está muy relacionado con el post, pero me ha venido a la cabeza enseguida.
Pues no lo veo mal, si en realidad te escondes es eso, que no son merecibles por ti…
Yo debería empezar a pensar así, pero me cuesta mucho, una que tiene la autoestima por los suelos…
Besicos
P.D yo siempre me paso por aquí….
Creo que hoy con tus palabras nos haces reflexionar a todos.
Yo he decidido hace poco tiempo cortar por lo sano con una supuesta vieja amiga… No simplemente he dejado de mirarla a los ojos, sino que me he quitado de en medio para siempre.
Lo que me sabe mal de lo que hoy te leo es que probablemente estás sintiendote mal, pues estas situaciones no son nada agradables.
Como no puedo hacer mucho más, te mando un abrazo enorme.
Y un petonàs.
Cuando me decepciona alguien, cuando me hacen daño… me cuesta mucho mirar a los ojos. Supongo que es una forma de protegerme, evitar que vean lo que han conseguido…
Con cada decepción se aprende… Duro, pero cierto!
Ánimo y besos!
Corrígeme si me equivoco, pero esta persona tiene un peso especial, te importa lo que piense y sobre todo lo que piensen socialmente y lo que pienses tu de ti misma por aprendizaje. Solo hay un lazo con esas caracteristica, el directo, o nos hablas de un padre/madre o de un hijo/a, como hablas de cronologia del respeto, descarto los hijos. Como no se si tienes padre, pero si se que en alguna ocasión hastenido algún problema con tu madre…
Los lazos de la afectividad se encuentran en los dos extremos de la cuerda… y somos dueños del que se encuentra más cerca.
Jove, a mi me cuesta dios y ayuda. En cuanto a lo que te viene a la cabeza…. protégete, jajajaj, nunca se sabe lo que nos va a venir.
Un petó.
Belén, lo malo de esta (creo que buena) actitud mía es que es incontrolable. Simplemente soy incapaz de mirarla. Cuidate esa autoestima
Un besico.
Irre, no te preocupes, así como me vienen estos malos rollos, así se me van. Abrazo recibido, multiplicado y reenviado.
Un petonassssssssso.
Deka, tal cual. Protegernos. Justo es eso.
Un saludo.
Joako, no me gusta nadita corregir, pero en este caso debo hacerlo, no has dado ni una, jajajjaja. Va, en serio, es una persona cercana, sí, pero por parte política, y por lo tanto me tengo que mantener un poco al margen, y no, no me importa en absoluto lo que piense. Sigo teniendo padre y madre, y sí, ésta última me da más de un disgusto, pero cuando es ella lo digo aquí abiertamente.
Un abrazo.
Odiseo, bienvenido, Le voy a dar un par de vueltas más a tu comentario. Me ha gustado.
Un saludo.
Ni una he dao, eso me pasa por lisssto…
Duele, claro que duele, pero las heridas se acaban restrañando. Y cuando antes dejemos de mirar directamente a los ojos de alguien que no nos quiere, mejor.
Un abrazo, Vitru