CIRCULAR INFORMATIVA Nº 5
Estimados padres/madres:
Comunicamos a todos los padres y madres de los alumnos/as que mañana martes día 27 de septiembre los profesores/as tutores/as de 2ºC, 3ºC, 4ºC, 5ºB y 6ºC, así como también los especialistas plástica en inglés, inglés 2º ciclo, educación física (3º y 4ºD) y las orientadoras del centro secundarán la huelga general convocada por las plataformas sindicales.
El 30,3% del profesorado está en huelga. El resto del profesorado que no acude a la huelga atenderá al alumnado que venga al centro.
El Claustro les quiere aclarar algunos de los motivos por los que se hace la huelga:
·Los graves recortes a la Enseñanza Pública
·Reducción de profesorado
·Inclusión de labores que no le son propios como control de alumnado a la entrada y salida del transporte escolar.
·Profesores que imparten materias de las que no son especialistas.
·Servicios complementarios deficitarios.
·Menos tiempo para la elaboración de material y para la atención individualizada del alumnado que lo necesite.
En alguna casa por la noche un docente está preparando actividades que le dará a tu hijo en el Colegio mientras tú trabajas o ves la televisión. En este mismo instante docentes de todo el mundo están usando su “tiempo libre” para la educación, prosperidad y futuro de tu hijo/a.
Respetar el trabajo docente y no desprestigiarnos a nosotros y a nuestra labor. Pedimos el apoyo de las familias a nuestro trabajo como profesores.
Redondela, 26 de septiembre de 2011.
La Directora
y Los cuadernos secretos de Agatha Christie, de John Curran
Y RELEO...(siempre)
Levantado del suelo, de José Saramago
Y DESDE QUE ABRÍ EL BLOG...
-Out, de Natsuo Kirino
-Sunset Park, de Paul Auster
-El Aleph, de Jorge Luís Borges
-De qué hablo cuando hablo de correr, de Haruki Murakami
-El bolígrafo de gel verde, de Eloy Moreno
-Expiación, de Ian McEwan
-In vino veritas, de Francisco Castro
-Vida con Picasso, de Françoise Gilot/Carlton Lake
-Non hai noite tan longa, de Agustín Fernández Paz
- La insoportable levedad del ser, de Milan Kundera
- Las viudas de los jueves, de Claudia Piñeiro
-El viaje del elefante, de José Saramago
-El verano del inglés, de Carme Riera
-El diablo en la botella, de Robert Louis Stevenson
-Lo mejor que le puede pasar a un cruasán, de Pablo Tusset
-Tren nocturno a Lisboa, de Pascal Mercier
-20.000 leguas de viaje submarino, de Julio Verne
-A lagoa das nenas mudas, de Fina Casalderrey
-La sonrisa etrusca, de José Luis Sampedro
-El camino, de Miguel Delibes
-El sabueso de los Baskerville, de Arthur Conan Doyle
-Condenados a vivir, de José María Gironella
-La casa de los siete pecados, de Mari Pau Domínguez
-El hereje, de Miguel Delibes
-La muchacha de las bragas de oro, de Juan Marsé
-La catedral del mar, de Ildefonso Falcones
-La mano de Fátima, de Ildefonso Falcones
-Madame Bovary, de Gustave Flaubert
-La soledad de los números primos, de Paolo Giordano
-Contra el viento, de Ángeles Caso
-Cuentos, de Emilia Pardo Bazán
-Verdes valles, colinas rojas. La tierra convulsa, de Ramiro Pinilla
-Cumbres borrascosas, de Emily Brontë (relectura)
-Jane Eyre, de Charlotte Brontë
-La elegancia del erizo, de Muriel Barbery
-Pedro Páramo, de Juan Rulfo
-La historiadora, de Elizabeth Kostova
-Diez negritos, de Agatha Christie (relectura)
-Cortafuegos, de Henning Mankell
-La montaña mágica, de Thomas Mann
-Tribulaciones de un sicario, de Eléna Casero
-Tango sin memoria, de Eléna Casero
-Gracias por el fuego, de Mario Benedetti
-La borra del café, de Mario Benedetti
-El guardian entre el centeno, de J D Salinger
-La tregua, de Mario Benedetti
-Presentimientos, de Clara Sánchez
-Días como todos, de Jorge Arbenz
-Nada, de Carmen Laforet
-El mundo, de Juan José Millás
-Mala gente que camina, de Benjamín Prado
-Relatos metroplitanos, de Mariano Vega
-Relato de un náufrago, de Gabriel García Márquez
-Diario, de Ana Frank
-La higuera, de Ramiro Pinilla
-La ladrona de libros, de Markus Zusak
-La Higuera, de François Maspero
-Blogs de papel, de varios autores
-El hombre duplicado, de José Saramago
-Una comedia ligera, de Eduardo Mendoza
-Erros e Tánatos, de Gonzalo Navaza
-Primavera con una esquina rota, de Mario Benedetti
-El callejón de los milagros, de Naguib Mahfuz
-El curioso incidente del perro a medianoche, de Mark Haddon
-El retrato de Dorian Gray, de Oscar Wilde
-Cuentos de sabiduría, de Miguel Adrover Caldentey
-La mujer justa, de Sándor Márai
-Tres contos á beira do medo, de Xesús Cameselle Ben
-Relatos a cuatro manos, de Carlos Arias y Mariano Vega
-Don Juan, de Gonzalo Torrente Balletser
-Tokio Blues, de Haruki Murakami
-Juegos de la edad tardía, de Luis Landero
-A era de Lázaro, de Paula Carballeira
-Tierra firme, de Matilde Asensi
-La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca
-La tinta azul de la memoria, de Mariano Vega "El zurdo"
-Crónica del pájaro que da cuerda al mundo, de Haruki Murakami
-De nuevo, el amor, de Doris Lessing
-El niño con el pijama de rayas, de John Boyne
-Levantado del suelo, de José Saramago
-El alquimista, de Paulo Coelho
-La colmena, de Camilo José Cela
-Doña Perfecta, de Benito Pérez Galdós
-Niebla, de Miguel de Unamuno
-Los pazos de Ulloa, de Emilia Pardo Bazán
-La dama del Nilo, de Pauline Gedge
-Vivir para contarla, de Gabriel García Márquez
-Cartas para Claudia, de Jorge Bucay
-Memorias dun neno labrego, de Xosé Neira Vilas 
Diez negritos de Agatha Christie
Tuareg de Alberto Vázquez Figueroa



Esta es una transcripción literal de la circular recibida ayer. He puesto mucho empeño en no añadir ni restar nada (me refiero, pricipalmente, a signos de puntuación). Lo único que me he permitido ha sido traducirla al castellano, dado que la mayoría de mis lectores pueden no entender el gallego.
Para los que sí lo entiendan, copiaré aquí la penúltima frase, ya que no estoy segura de saber traducirla bien. Es la siguiente:
“Respectar o traballo docente e non desprestixiarnos a nós e o noso labor”.
Echo de menos alguna tilde, de ahí que no esté segura de darle el significado correcto una vez traducida.
Tengo una opinión muy formada sobre el contenido de esta circular, pero no la daré a conocer para no contaminar la vuestra, en caso de que queráis dejarla por aquí.
Me pide primer para dejar mi opinión…
Demagogia y de la mala, y que me perdonen los señores docentes y/o funcionarios que SI trabajan lo que se debe trabajar, que son muy pocos.
A otro perro con ese hueso, porque personalmente no me trago ninguna de las excusas que se buscan para buscar la simpatía de la gente.
Los temarios de Primaria y Secundaria, cambian nada o muy poco de año a año, así que eso de que tienen que prepararse las clases cada día valdrá para algunos, para otros no porque ya se lo tienen más que sabido.
¿O es que me van a decir que las Matemáticas cambian cada año?
De 40h que trabajamos el resto de los mortales, algunas más en muchos casos porque encima en tiempos de crisis hay que arrimar más el hombro, resulta que presenciales solo tienen 17-18h, les piden un par más y montan el número que están montando.
¿Tareas impropias?
Que yo recuerde de toda la vida los profesores se encargaban de controlar a los niños a la entrada y salida del colegio, es algo que estaba implícito en sus tareas.
Pero ahora resulta que no, que desde hace unos años hay que contratar a una empresa externa que se ocupe de los niños en los desayunos o en el comedor, mientras ellos hacen… ¿qué exactamente? ¿prepararse las clases?
Venga ya… por favor.
Lo de las materias de las que no son especialistas… pues nada, si no valen para dar esa materia que los echen y busquen a otros que sí puedan darlas, ¿o tampoco vale?
¿Atención personalizada del alumno? ¿cuándo?… porque antaño si querías hablar con un profesor te ibas a su hora de tutorías y hablabas con él, y si no era suficiente el profesor quedaba con el padre fuera de ese horario si hacía falta.
Ahora resulta que hay que pedir cita, y tienes que ir el día y a la hora que ellos te digan.
¡¡Ah!!, que te viene mal porque trabajas… claro, claro… entonces es que eres un mal padre, ¿no lo sabías? Porque si no puedes ir cuando a ellos les viene bien porque tienes que trabajar, es que no te tomas la educación de tu hijo en serio y no te importa, ni colaboras.
Porque claro, ahora resulta que no solo tienes que estar a disposición del Colegio o Instituto cuando ellos lo dispongan, sino que también es labor tuya ‘reforzar y completar las enseñanzas que se le imparten en el aula’.
Vamos, que no solo soy padre, sino que también tengo que ser maestro ‘en mi tiempo libre’ y sin cobrar por ello.
Servicios complementarios, elaboración de material… miren señores profesores, vayanse a tomar por cu… que siempre están con el mismo cuento.
Llevan años si hacer nada por defender la Educación en este país, viendo cómo unos y otros partidos políticos (distintos en colores pero iguales en formas) se cargaban sistemáticamente el sistema educativo.
Hoy los niños están más desmotivados para estudiar de lo que nunca lo habían estado antes.
Algo fundamental para crecer como personas y poder optar a un trabajo de calidad, es percibido por miles de estudiantes como ‘una pérdida de tiempo’.
Y no ha sido hasta que les han empujado a trabajar ‘presencialmente’ 2 horas más en las aulas (porque en el cómputo global van a seguir haciendo 37.5h semanales), cuando se han puesto a protestar.
Pero a ver, si tanto trabajan ya y el cómputo semanal es el mismo ¿de qué se quejan?….
¿Qué más les da estar 2 horas en las áulas en lugar de estar trabajando en casa mientras yo, padre despreocupado por mis hijos y no colaborativo, me dedico a tocarme los h… y ver la televisión?
Resumiendo: NO CUELA.
Y sí, como padre y trabajador estoy hasta las narices de ver cómo un montón de privilegiados se dedican a insultarme durante años, mientras viven de la sopa boba, y ahora vienen de víctimas a pedir ‘mi apoyo’.
Pues miren, no lo tienen. Y no solo no lo tienen, si no que si de mí dependiese los profesores trabajarían 40 horas semanales dentro de los Colegios e Institutos, fichando a la entrada y a la salida. Porque igual que se preparan las clases en casa se las pueden preparar en el colegio, y así nos aseguramos de que lo hagan todos.
Añado… perdón por el tocho, pero es que este tema ya me está tocando las narices.
Vamos, que yo estudié la EGB, el BUP-COU y una carrera Universitaria. Mi padre trabajaba 16h al día para sacar adelante a la familia. Mi madre nunca nos pudo ayudar con las tareas del colegio. Mis profesores controlaban la entrada y salida del colegio, y hasta el comedor, e incluso las clases extraescolares las daban ellos… y estudiábamos.
Y ahora resulta que si los niños de hoy no lo hacen, o lo hacen peor, es por culpa del resto del mundo.
Mira que yo fui educado en castellano; bueno tampoco creas que se lo puse fácil; pero me gustaría mejor escrita así. “Respetade o traballo dos docentes e non desprestexarnos a nós e mais a nosa labore”.
Mira, yo a esto de las huelgas cada vez le encuentro menos sentido: siempre acaban perjudicando a aquellos que en teoría pretenden defender…
Sin duda alguna ha llegado el momento de encontrar nuevas vías para presionar a quien toque sin entorpecer todavía más la vida de quienes menos culpa tienen.
Bicos, raíña.
Espero que estés bien.
Antes de nada dejadme que os pida disculpas por esta desaparición, pero es que ando muuuuuuy liada entre trabajo y familia.
Manuel…… ay Manuel. Básicamente estoy de acuerdo contigo en casi todo… …menos en la forma, grrrr. Ponernos así, tan vehementes y tan ( y perdóname, que sabes que te aprecio mucho) irrespetuosos juega a favor de ellos, porque es uno de los argumentos que más esgrimen: de tales palos tales astillas.
De toda la circular, a mí, lo que me ha molestado profundamente es la incoherencia que desprende. Y sí, concuerdo contigo, demagogia de la mala. Y es que esa palabrita, “televisión”, me ha tocado muy mucho las narices. Todos sabemos lo absolutamente desprestigiada que está la televisión hoy en día, osea que meter dicha actividad en un texto como el que nos ocupa tiene, cuando menos, un fondo de mala leche. No han puesto por ejemplo: mientras ustedes trabajan o leen un libro…… o, mientras ustedes trabajan o hacen el amor, o mientras ustedes trabajan o acuden al hospital a atender a ese familiar que tienen enfermo. No. Eso sería, tal vez, deajrnos en un buen lugar, y eso no les interesa, porque si han de medirse con nosotros, y nosotros estamos a su altura, han de esforzarse para sobresalir, mientras que si nos dejan por debajo su labor sobresale por sí sola. No sé si me explico. LLevan años abanderando una prepotencia supina. Y en esta circular hacen gala, una vez más, de ella. Nosotros, los que todo lo hacemos bien, los que estamos más preparados, los únicos que nos preocupamos de sus hijos, trabajamos en nuestras horas libres mientras usted, padre o madre ignorante y despreocupado se sienta frente al televisor, aparato que sólo vierte estulticias que usted se traga cual corderito para no pensar.
Meter la palabra, o más bien la actividad, “ver la televisión”, tal como yo lo veo es faltarnos al respeto, y si me faltas al respeto, y lo haces mediante una carta que me diriges a mí, ¿cómo puedes pedirme respeto para tí?.
El respeto, desde mi punto de vista, no se pide, SE GANA. Se lo gana uno demostrando que se lo merece. Y si su trabajo está desprestigiado, digo yo que ustedes algo tendrán que ver, o es que ha habido alguna confabulación judeomasónica que se ha dedicado a ir por ahí desprestigiándolos. Yo creo que no. Yo creo que ha sido esa prepotencia a la que antes hacía referencia la que les ha puesto donde están.
Tienes razón Manuel en cuanto al tema de las horas: si todas las que debieran echar las echaran en su centro de trabajo, ya podrían ocupar su tiempo libre (y esto lo cito porque me ciño a su propia argumentación) en lo que les vieniera en gana.
Y basta ya de decir que esto lo haces por mis hijas, lo haces porque es tu trabajo, (no me imagino, y perdonadme que cuele esto aquí, a mi misma diciéndole a los clientes en una circular que les sirvo la cena porque me preocupo de que se alimenten bien) y es tu trabajo porque en la mayoría de los casos tú has elegido que lo sea. Y si no ha sido así, si tú no lo has elegido y estás en él por circunstancias que son ajenas a la vocación, no quieras vivir del estatus que se habían ganado tus antecesores sólo porque enarbolas el título “docente”, porque los que lo son por vocación, como en todas las vocaciones, echan las horas que hagan falta sin pedirle a papá gobierno o al Don jefe de turno, que se las reconozca y pague.
Y quiero, puede que tarde, pedir perdón a los buenos profesores, que sé que los hay, aunque esos, estoy segura, ya entenderán que, ésta, mi opinión, no va en absoluto contra ellos y su trabajo.
Más claro, el agua.
Tienes razón, hay que ser más comedido… pero la verdad, es que estos temas me cansan desde hace años.
Era el mayor un crío de 8 años y ya nos tocaba bregar con alguno de estos endiosados profesores, que ante la falta de interés del chaval por las repetitivas y cansinas lecciones, te soltaba en su agenda (porque ahora ni te llaman para hablar, te lo escriben que es más fácil) un ‘yo no voy a estar pendiente de si hace o no las cosas’.
Y claro, yo me encendía, porque si el chaval se aburre y no me dice que tiene tarea no le puedo obligar a hacerla. Y porque cuando yo era crío e iba al colegio, ninguno de mis tutores tuvo tal ocurrencia porque ¡es su trabajo!
Que antes tu padre no pisaba el colegio, si eras un alumno aplicado, más que para recibir felicitaciones o pasarse a preguntar qué tal ibas. Y eran tus maestros quienes se preocuapaban de que estudiases, aprendieses y cumplieras con tus obligaciones.
Y ahora resulta que te llaman al principio de curso, para decirte que TÚ, en tu casa, tienes que sentarte con tu niño/a en casa para enseñarle y ‘reforzar’, pero sin pasarte que si aprende más que los demás tampoco es bueno.
Como tú dices, cada uno decide qué quiere estudiar y en qué quiere trabajar, y la enseñanza es como la medicina, vocacional. Así que el que no tenga interés o vocación, que deje sitio que ya habrá otro que sí la tenga.