Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 31 julio 2007

Mi miedo

Hoy he reunido un minutito para hacer una ronda muy rápida y reducida, y al llegar al blog de Interrogación se me ha encogido el alma.

Seguramente son chorradas mías, pero estoy convencida de que pasaré por algo así.

En mi familia no hay casos de cáncer, pero Boss está rodeado, por parte materna y paterna. Su padre, aquel suegro que conocí al llegar a Cataluña, nos dejó hace ya doce años, el día que cumplía cincuenta. Años antes se había muerto su hermana, tía de Boss, a los 32, dejando tres niños pequeñísimos. Un primo suyo, con 23, ya ha sido operado, de momento con éxito. Y así seguriría.

Por parte materna, casi tres cuartos de lo mismo, abuelo, abuela, tios…. 

A veces nos ponemos a hablar de qué haremos de viejitos, casi siempre bromeando, con risas que tapan el miedo, miedo a que él no llegue. Sé que es estúpido pensar así, que me puedo morir yo mañana, o ahora mismo, pero esa sombra planea. Además él fuma muchísimo, el médico le ha recomendado que lo deje, que fumar no es bueno, y menos aun con sus antecedentes familiares.

Y cuando oigo o leo casos como el que ha escrito Inte, vuela mi mente y me pongo en situación, esa empatía tonta que yo tengo, y empiezo a imaginar si ese día me llegara, y me siento morir. Y me doy cuenta de lo que siento por Boss, y me vuelvo loca al pensar en vivir sin él, poniéndole plazo a lo nuestro.

Cada uno sabe lo mucho que quiere a su pareja, y supongo que para cada uno su historia de amor es la más grande. Y por eso siento que la nuestra es la más grande, que nadie puede quererse tanto como nosotros dos, que llevamos siglos y siglos de amor, en diferentes vidas.

Y ese es mi consuelo. Saber que aunque nos separemos en esta vida, detrás vienen otras, en las que nos encontraremos siempre.

Y mientras eso llega, si es que llega, disfrutamos cada día, el uno del otro, como si fuera el último, y pasamos juntos cada minuto que podemos, y todos nos parecen pocos, porque nadie sabe en qué momento nos puede llegar el zarpazo.

Read Full Post »

¡¡San Antonio!!

Ok!!, voy a confiaros un secreto, que a día de hoy, conoce poquísima gente, por aquello del gafe. Y espero que sepais guardármelo al menos hasta que sepamos el resultado resultante del desarrollo del acto secreto que voy a contaros.

Si alguno de vosotros se siente incapacitado para guardar secretos, le ruego se retire ipso facto de mi blog y sin echar ni siquiera una ojeadita rápida al sitio donde pueda estar escrito el susodicho.

Una vez aclarados estos puntos, no me queda más que contaros……….¡¡que Boss se examina hoy de coche, aaaaaaahhhhhhhhhhh!!. 

A los de la conexión gallega pedirles además, que si se cruzan  con un coche de la autoescuela “San Antonio” por esas calles viguesas, por favor se aparten con el fin de facilitarle el paso y evitarle así complicaciones, jajajajaj, ya que, aunque confío en San Antonio, toda ayudita es poca.

En fin, que los que creais en dios receis, los que no creais le amenaceis, a dios quiero decir, y los que ni una cosa ni otra hagais lo que más os plazca, siempre y cuando sea beneficioso para Boss, jajajaja.

Gracias. 

Read Full Post »

Nada más acostarme, recordé que tenía que ir de acompañante en una excursión que hacían mi peque y su clase. Me costó dios y ayuda levantarme. Estaba agotada.

Una vez que iniciamos la marcha con los peques en una fila deliciosa, se rompió la rejilla de la hornilla, y claro, me tocó quemarla bien para que se soltara el hierro roto, no fuera que alguno de los niños se enganchara con ella.

Nada más llegar a nuestro destino, un castillo espléndido, sentamos a todos los niños alrededor de unas mesas con la intención de que se entretuviesen haciendo recortables, pero mi madre dijo que allí hacía mucho frío, y buscando una sala más cálida donde emplazarlos me topé con una boda y los niños desparecieron de mi mente.

Reconocí a un buen puñado de invitados. Y entonces vi a la novia, absolutamente feliz. Era mi hermana pequeña. Y se casaba el mismo día que mi sobrino.

Entré en cólera de la envidia que sentí. Ellos pasándolo bomba, y yo de camarera. No era justo. Empecé a repartir una especie de roscón de reyes con nata, pero con la nata en mal estado, y a la gente le parecía delicioso. Alucinaba.

Salí corriendo y me encontré con Nicolás, el director del cole de mi peque, que repertía los abrigos del guardarropa. Y una de las profes, muy jovencita ella, estaba dándose el lote con uno de los chicos de la boda.

Me fui al jardín. Empezaba a hacerse de noche y el ambiente era algo más relajado. Mientras paseaba me encontré en un reservado del jardín a Felipe González que charlaba con el rey, y un pelín más apartado estaba Adolfo Suarez jugando un solitario con una baraja. Cuando me di la vuelta para salir de allí el rey me dió lo que debían ser tres billetes de mil pesetas, para la ONG  que yo tenía, pero al comprobar si el importe era el correcto empezaron a multiplicarse los billetes, y ya no estaban en mi mano, sinó en la suya, y ya no era el rey, era un mago que multiplicaba billetes. Giré la cabeza y el rey estaba a mi lado y me sonreia.

En mi locura decidí volver y afrontar lo de la boda. Mi sobrino trataba de convencerme para que aceptara un recordatorio que mi hermana repartía, mientras mi cuñado me miraba con cara de asesino.

Sentía un dolor que no sabía a qué achacar, y de repente tuve un flash, y vi la ropa de Boss colgada en el armario de mi hermana. Me quedé absolutamente paralizada y el dolor se volvió tan intenso que aun me duele.

Mi hermana ya no estaba en el salón, se fue muy indignada, pero se quedó mi cuñado para darme el recordatorio, y mientras yo lo abría, desde lo alto de una de las almenas del castillo, veía a todos los invitados y no reconocía a ninguno. Aquello más bien parecía el ocaso de una verbena de pueblo, en la que solo quedan algunos personajes desperdigados buscando objetos perdidos por algun despistado.

Pero no podía parar de llorar.

Y sigo con una sensación de malestar que tardaré horas en sacudirme.

¡¡Qué jodios son los sueños!!

Read Full Post »

Nota: “Estoy de comunión”

.

PD: ¡¡Viva el marisquito!!

PD2: Tomaos lo que querais.

Read Full Post »

Ayer por la noche tuve un momento de relax que me alejó por unos minutos de mi vorágine particular. Fue mientras fregaba los platos de la cena. En la tele de la cocina estaba puesto T5, canal sagrado para mi señora suegra, porque es el que más caña le da a su odiada Pantoja. Cuando se ausentó ella para ir al baño, el silencio que entró por la puerta al tiempo que ella salía me permitió escuchar una conversación entre Javier Sardá y un rabino de Israel. Sardá le preguntaba si los problemas entre las gentes que piensan diferente y creen en distintos dioses no se terminaría excluyendo de la vida de los niños la enseñanza religiosa durante un período de unos, por ejemplo, 70 años.  El rabino por supuesto le instó a él a estudiar su religión para que comprendiera la importancia de tal enseñanza.

A mi me pareció una solución fantástica. La mayoría de los problemas del mundo son por la maldita religión, cualquiera de ellas. Y os lo digo yo, que pasado mañana pisaré de nuevo una iglesia despues de tres años, osea, desde la primera comunión de mi mayor.

A mi, que cada uno crea lo que quiera, me da exactamente igual, lo que me preocupa es que que obliguen a los demas a creer lo mismo, y eso es lo que acarrea los problemas. Problemas tontos a veces, y serios, muy serios, en la mayoría de los casos.

Cuando mi mayor llegó a primaria marqué la crucecita de ética al rellenar la solicitud de plaza y la formalización de la matrícula. Cuando llegaron las navidades llegaron los problemas. La niña por aquellos días tenía de profesora a la dinosauria ( pinchar aquí los que deseen saber quien es), y en la hora de dibujo, cuando a todos los niños les mandó dibujar un árbol de navidad, a la mía, con cinco añitos no le dejó hacerlo, y le mandó dibujar una nevera. La cría llegó llorando a casa.

Comprendí que era dificil intentar salirse de lo estipulado, que los colegios cumplen la ley sin más, sin preocuparse de que aplicar la ley no es incompatible con aplicar el sentido comun. 

Cada uno utiliza lo que tiene a su alcance para hacer con todo ello lo que le apetezca. Yo pongo árbol de navidad, y me da igual que solo se haga en navidad y me dan igual sus orígenes y los motivos que originaron su aparición. Es un elemento decorativo que me gusta, con el que las hadas y yo pasamos ratos excelentes. Y no pienso dejar de ponerlo mientras nos guste hacerlo, al margen de cualquier religión. En eso radica, a mi modo de ver, la tolerancia, porque si yo me negara a poner árbol para demostrar mi oposición a la iglesia o al cristianismo o a lo que demonios quiera representar el arbolito, estaría cayendo en los radicalismos absurdos que son los que nos arratran a los conflictos. Yo tomo lo me gusta y lo que no, no. Y no le doy más vueltas.

Y si cada uno de nosotros hiciera lo que nos apetece, dentro del respeto, sin intentar convencer a nadie de que nuestra postura es mejor que la del prójimo, nos iría mejor.

Puede que alguno piense que soy demasiado superficial, pero me da igual, porque ni quiero ni pienso convencer a nadie de que mi manera de actuar sea la correcta. Allá cada cual.

PD: Creo que en los dos últimos párrafos me he repetido un poco, pero no pienso rectificar, ea!!, esa es mi pequeña rebeldía, jajajaja, que tampoco soy un angelito.

Read Full Post »

¡Hasta los huevos!

Como ya sabeis, mi mediana hace la primera comunión el miércoles. Y no tiene traje.

Hace casi tres meses, me fui a unos grandes almacenes que hay en Vigo, y en toda España, y le tomaron medidas para hacerle el vestido a medida. Tuve que entregar una cantidad considerable a cuenta. Y me vine con la consigna de que al recibir el vestido hecho, me avisarían para la primera prueba.

Pasaba el tiempo y no llamaban, y como tengo el defecto de dar el beneficio de la duda, y no me gusta ser una agobiona ni una histérica, seguí esperando. Al mes y medio me decidí a llamar para preguntar. Mi primera “pelotera” fue con quien me cogió el teléfono, que me aseguraba que “ya me habían avisado”, y con actitud de sacudirse la responsabilidad alegando que en el papelito ponía “avisado”, cosa incierta e ilógica a todas luces, porque de ser así, que razón oculta albergaría yo para llamar reclamando.

Me fui al día siguiente a probar el traje, traje que llevaba en sus instalaciones un mes. Resultó no ser el de la niña. Le faltaba una cuarta en la espalda para abrochar. Di por buena la explicación de que el fallo estaba en el taller, porque las medidas del traje no correspondían en absoluto con las de la niña. Aparece una encargada que me tranquiliza, y que me dice que aun hay tiempo para hacer un nuevo traje, que dicho sea de paso, no se realiza en Galicia, si no en Murcia. Lo mandan vía Seur y me dice que “ya me llamaran”.

Me vuelvo a casa, con un cosquilleo incómodo en la barriga, que no me suele fallar, y que anticipa que el traje me va a dar problemas.

Cuando me llaman de nuevo, vuelvo, y a todo esto, siempre con las tres colgando, por lo que solo en viajes me está saliendo el traje por un pico. En fin, que me voy de nuevo a probar, y esta vez se han curado en salud y lo han enviado grande. Eso sí, como la pela es la pela en cualquier rincón, aprovecharon la cinturrilla del traje y por lo tanto abrocha muy forzado. Alfileres en mano, reducen el traje a la medida de la niña. La consigna, de nuevo, “vayase y la llamamos”. Me voy, no sin antes recalcar que quiero una cinturrila nueva.

Hace una semana fuí de nuevo, y me encuentro que a la cinturilla le han aumentado un remiendito, por dentro eso sí, pero yo ya veo fantasmas en todas partes, y no me gusta el bajo, le sobra en el sovaco y no está bien rematado porque, de tanto sacar y meter, es lógico que no siente como debiera. Tras peloteras con todas las de planta, que encima de incompetentes, quieren hacerme creer que todo lo que yo veo como defecto es normal, avisan al supervisor de planta. Este hombre a priori parecía un señor que sabe lo que se hace y,  aparte de coger él mismo con alfileres flecos que aun quedaban, me aseguró (una vez más) que el traje estaría listo ayer, que él mismo iba a solicitar la cinturilla nueva, tomando, tambien él mismo, las medidas a la niña.

Me pregunta cuando puedo volver. Barajamos varios días y horas para poder coincidir, ya que su horario no es compatible con el de la niña, que a estas alturas de película debe ir cada tarde a la iglesia para los ensayos. Coincidimos en que fuera ayer a las cuatro, que ya me tendría traje y can can (que tampoco tengo, tambien por su culpa, pero eso otro día).

Ayer me fui a Vigo, sabiendo en mi interior que no me traería el traje aun. Y no me equivoqué. Llegué y el señor aun no estaba, y su promesa de que alguien de igual categoría que él estaría al tanto en caso de que él no estuviera, se la llevó el viento. Nadie sabía nada ni de la cinturilla ni del can can. Encima, como ya me odian en esa planta, las tiparracas haciendo bromitas que yo no podía entender, pero que sí intuyo que son sobre la “madre histérica”. Me fui a tomar un café, y volví a las seis, hora en que debía entrar el señor supervisor a currar. Me dice que ha habido un fallo en el transporte y que ni tiene una cosa ni otra, y me culpa muy sutilmente de falta de comprensión. De manera muy airada le digo que mi indignación no es por la falta de algo que debería tener hace dos meses, que tambien, si no porque tienen tres teléfonos mios para poder avisarme de tal cosa y evitarme un desplazamiento.

Conclusión, ayer me vine sin traje, me ha dicho “don supervisor” que no tengo que desplazarme más, que me lo envían a casa por Seur, pero claro, tendré que pagar de alguna forma, y aunque se lo pregunté, desvió la conversación y yo en mi calentura no volví a acordarme de ese “detalle”. Y ahora que lo pienso, pretenderán que lo pague contrarreenvolso, cosa que no haré, a menos que el chico no tenga inconveniente en esperar a que lo desenvuelva y se lo pruebe a la niña, porque ya no me fio de nada ni de nadie. Eso sí, tampoco avisaré a “don supervisor” de mi intención, no vaya a ser que se ahorre el pago del transporte, no sé si me explico.

En cuanto tenga el vestido, pienso ir a presentar queja formal, pero antes paso, no vaya a ser que me dejen sin traje.

De la desilusión de mi mediana ya os contaré otro día, porque hoy solo tengo ganas de llorar.

Read Full Post »

Me dice Modesto en el post anterior, que “debe ser bonito reencontrarte con alguien con quien has vivido tantas cosas”. Pues sí, Ana y yo hemos vivido algunas, jajajajaaja.

Cuando nos fuimos a Cataluña no dijimos nada a nadie. Ella por no enfrentarse a nadie de su familia que intentara quitarle la idea de la cabeza. Yo, por tres cuartos de lo mismo, pero con una variante, porque  aunque a mi nadie me quita nada de la cabeza, mi madre me hubiera vuelto loca con sus predicciones negativistas.

Recuerdo que nos fuimos el primer viernes de un mes de abril, allá por el 92. Nuestra primera intención era ir a Sevilla, a la Expo, pero el primer reemplazo que se fué, osea tres chicos que se iban con nosotras, llegaron allí y vieron que los sueldos no eran muy buenos y los alquileres desorbitados. Así que tiraron al norte y nos llamaron desde allí. Todo lo que nos dijeron fue el nombre del pueblo y el nombre del local en que ya curraban dos de ellos.

Recuerdo que dos días antes de irnos mi madre me dijo: -Oye, el viernes, como es el día de los Dolores, hacemos una cena, te lo digo para que no hagas planes-. Mi contestación fue: -Yo el viernes no puedo. No estoy-. -Como que no estás- .-Me voy a Cataluña-. A partir de ahí se lió la de San Quintín.

El viernes nos fuimos. No recuerdo ni quien nos llevó a la estación ni nada de lo que pasó hasta que llegamos a Madrid, donde íbamos a pasar el fin de semana con otra amiga del cole.

Pasado el finde, sacamos los billetes para Barcelona, porque en taquilla nos dijeron que no había tren directo hasta Gerona. Una vez en el tren, nos enteramos que el tren sí iba a Gerona. A este bache en nuestro camino aun hoy no le hemos encontrado explicación. O el de la taquilla era gilipollas o nos vió cara de paletas y decidió reirse de nosotras, lo que me confirma mi primera sospecha, osea, gilipollas.

Pagamos al revisor la diferencia de billetes y nos dió un segundo billete, válido para seguir hasta Gerona.

Cuando llegamos allí no pudimos bajar. Tal y como os cuento. Empezaron a subir extranjeros, mochilas bestiales al hombro, por los dos lados del vagón, y no había manera de que nos escucharan, y menos de que nos entendieran, cuando les gritábamos que teníamos que bajar. No conseguimos avanzar hasta la puerta para bajar. De hecho, los guirufos, cuando arrancó de nuevo el tren, seguían de pie, porque era imposible moverse con tanta mochila.

Nosotras de los nervios. Cuando despejaron el pasillo, busqué al revisor y le expliqué lo sucedido. Le pregunté cual sería la siguiente parada. -Figueras-. -¿Y eso está muy lejos?- -Un pelín-. Casi nos da un ataque. El revisor nos propuso hacer una parada facultativa no prevista en Flaçá, siguiente pueblo por el que pasaría el tren, pero nos avisó que tenían que solicitar permiso para hacerla, y no nos aseguraba que dieran autorización, un tren nos es un bus que lo paras en un arén en un momento de urgencia.

Milagrosamente le dieron autorización y nos bajamos en un pueblito desierto, a las ocho y media de la tarde, con la noche en ciernes, casi sin dinero y sin saber ni en qué dirección estaba nuestro destino. Preguntamos en un bar por una parada de bus. Nos informaron de que desde allí no había autobus hasta nuestro destino, pero que a las nueve y media “debía” haber uno para Palafrugell, que era lo más cercano al pueblo al que íbamos nosotras.

Viguetana sabrá que oir un pueblo con tantas eles dicho por un catalán no acostumbrado al castellano se hace difícil de entender para alguien no familiarizado con el idioma. Osea, me pasé la hora sin hablar, repitiendo bajito: “Palafrullel, Palafrullel, Palafrullel”(Porque se pronuncia así, con muchas eles y muy marcadas), para no olvidarme de lo que debíamos pedir al conductor.

Nos subimos al bus y nuestro siguiente objetivo era saber donde concho debíamos bajar. Pero nos daba corte preguntar. A esas alturas de película nos daba corte. Ya era noche cerrada y tuvimos suerte porque Palafrugell era la última parada. Estábamos bajando el equipaje y hablando de donde pasaríamos la noche. Sin dinero y sin saber si Platja d`aro estaba cerca o lejos.

Por increíble que parezca, se nos acerca el conductor del autobús, y nos suelta en gallego…¿Pa donde vades?. Ana y yo nos miramos sin saber si reir o echar a correr, jajajajajaja. Nos explicó que nos escuchó hablar y que él era de Monforte. Le contamos el problema y se ofreció a llevarnos hasta nuestro destino en su coche. Mientras el fue a entregar los papeles de la ruta y recogía su coche, Ana y yo calibramos la posibilidad de que el tipo no fuera trigo limpio, pero decidimos ir con él, porque la posibilidad de dormir en un parque, cargadas de maletas, nos parecía aun más peligrosa.

Y así llegamos a la puerta del local donde curraban nuestros amigos, dando las gracias a un galleguiño honesto y buena gente, al que no volvimos a ver nunca. 

Mientras Ana se despedía, yo entré en el local para preguntar por nuestros amigos. El señor que me contestó muy amablemente, se convertiría años despues en mi suegro. ¡Quien me lo iba a decir! 

 

Read Full Post »

Ayer recibí en el móvil un mensaje que me hizo mucha ilusión:  “Nena, voy el 1 de agosto. Nos vemos” Es un mesaje de Ana, la que creo que puedo decir que es mi mejor y única amiga.

Ahora vive en Canarias.

Nos conocemos desde el cole, y nos nos conocimos antes porque aunque somos de la misma aldea, somos de distinto barrio, y  lo que ahora nos parece una distancia ridícula, cuando tienes cuatro y cinco años es un mundo que no puedes explorar tu solita.

Hemos pasado por muchas etapas. Ha habido veces que he pensado que ni éramos amigas ni nada, hasta que he aprendido a conocerla y la he aceptado con sus virtudes y sus defectos. No soporta ser eclipsada, y eso cuando tienes ciertas edades y estas a su lado molesta un poco. Hasta que entiendes que no lo hace para fastidiarte, ni para quedar mejor que tú, sinó  que para ella es vital destacar. Hay que sacarle las confidencias con sacacorchos, debido a su desconfianza. Hace relativamente poco tiempo que ha empezado a contarme sus “miserias”, cuando yo ya creía que ella no tenía de eso y que yo era un bicho raro.

Conservo cientos de cartas suyas de cuando yo me fui a Madrid con 13 años. A veces las saco y las releo. Y me esmendrello de risa. La de tonterías que se pueden llegar a pensar con 14 años, jajajaja. Volví con casi 18 y seguimos siendo amigas.

Luego nos fuimos juntas a Cataluña, y una empresa común: recorrer España con la mochila al hombro trabajando en lo que nos saliera. Su destino más ansiado era Canarias. Es una enamorada del sol. No puede vivir sin él.

Esos eran nuestros planes hasta que se me cruzó Boss. A los tres meses de conocernos nos fuimos a vivir juntos, pero esa es otra historia. A veces siento que le fallé, pero el amor cuando llega arrasa.

Ana se volvió a Galicia. Retomamos nuestra costumbre de cartearnos, y en una de las cartas que me envió me abrió por primera vez su corazón. Ya no soportaba más la aldea, se sentía prisionera y encima le faltaba yo. Tengo la frase grabada por la emoción que despertó en mi : “María, por qué tuviste que quedarte”. Era la primera vez que descubría sus sentimientos. Siempre me había parecido que ella ni sentía ni padecía. Le escribí pidiéndole perdón, que tal vez me comprendiera cuando se enamorara.

Boss y yo nos asentamos definitivamente en Galicia unos años despues. Se alegró mucho por nosotros, pero al poco tiempo cumplió su sueño y se fué a Canarias.

Sé que es mi amiga, porque aunque nos separen miles de kilómetros ahora, estoy segura de que ella nunca permitiría que nadie le hablase mal de mi, y que si oyera cualquier feo rumor, me defendería aun sin saber mi versión, porque me conoce, y me da en la nariz que eso es síntoma de amistad.

Y allí sigue. Morenaza como a ella le gusta estar, con un tipazo envidiable a sus 37, y me temo que no volverá nunca.

Estoy deseando que llegue el 1 de agosto.

Read Full Post »

¡Qué bello es vivir!

En una semana hace la primera comunión mi mediana.

Si, ya sé, es una incoherencia en alguien que no cree en la iglesia, pero no es la comunión, es el boato, y a ver quien es el guapo que le priva a su niña de ser “reina por un día”.

Si fuera mi mayor la que hiciera la primera comunión, a día de hoy no la haría, pero en su día me daba pereza enfrentarme a padres, hermanas y demás, y una vez que la mayor la hizo, negársela a “la mediana”, que es la más dejada en casi todos los casos, no me parece justo.

Y por todo ello ando de cabeza. Ropa, regalos, menús….. No me da tiempo casi de leeros. Ayer eché una ojeada a Des, y aprovecho para decirle que yo tambien odio a las estupidasquesecreenquelaclasesedemuestraconarrogancia.

Leí a mi fantástico Mariano, y me alegro de que se alegre del periplo de su Tinta azul, merecido periplo, y tambien de su nuevo proyecto.

Cuando iba a por Belén, Wilde, Estil e Interrogación, como la ley de Murphy es irrefutable, me quedé sin conexión, con lo que no pude leer tampoco a los demás. Decidí que no hay mal que por bien no venga y me acosté, que falta me hacía.

Hoy tengo que irme de nuevo a Vigo, haber si consigo de una vez que me den el traje de la niña, que a una semana del evento aun no me lo han dado. Le tomaron las medidas el 3 de mayo, pero tras una cadena de despropósitos, sigo sin traje.

Tengo que sacar tiempo de donde sea para encontrar un esmalte de uñas color chocolate, pero ha de ser el que tengo en mente y mi experiencia me dice que cuando algo así se me mete en la cabeza, no suelo encontrar lo que busco, porque mi imaginación suele dictarme cosas que no hay por el mundo cercano.

Y tengo que buscar el sol donde sea, porque tengo que dorar mis piernas para el 25 o parecerá que le han puesto la falda a una tetilla gallega. Pero visto lo visto, voy a tener que resacatar un abrigo para el día de la comunión. Debe ser que me olvidé de invitar al sol, y se ha puesto de morros.

Pero lo que más “ilusión” me hace es que el viernes llega mi suegra, y el lunes mi cuñada, por lo que la casa ya será un desvarío, jajajjaa.

En fin, que no tengo tiempo de ná, asin que si no veis por vuestros blogs imaginadme corriendo de un lado a otro, bajando de trenes y subiendo a autobuses, cargada de bolsas, sacando una tercera mano para tirar de mi chiqui, y gritando desesperada a las otras dos para que paren de pedir que les compre todo lo que se le cruza por la mirada.

Total, el sueño de cualquier mujer.

Read Full Post »

¿Leemos?

A mi me gusta leer. Incluso más que leer me gustan los libros. Su tacto, su olor.

Tengo algunas manías al respecto. No suelo poder utilizar el mismo marcapáginas para dos libros. El que utilizo en cada libro se queda en medio, le pertenece. Y , si es posible, me gusta que tengan relación con el libro, por ejemplo, para leer “El manuscrito carmesí” utilicé una entrada de la Alhambra. Para “En la orillas del Sar”, uno que compré en la casa de museo de Rosalía, con un poema impreso, donde tambien compré el libro, cuando hacía el camino de Santiago. He utilizado tambien hojas con recaditos de mis hijas. Tengo uno de plata regalo de mi mejor amiga, uno tipo tapiz que alguien me trajo de Túnez, uno de ganchillo. Pero no le hago ascos a ninguno. Los de las ferias de artesanía me encantan.

En cuanto a los libros en si, no puedo cogerlos en la biblioteca. Porque cuando un libro me gusta, quiero tenerlo, que sea mío, y que sea el que yo he leido, no uno comprado despues.

Boss se queja de que cualquier nuevo mueble lo lleno de libros, es lo que más me gusta como decoración.

Una de mis películas favoritas es La bella y la bestia, por el mensaje y porque me gustan las pelis de dibujos, (si no puedes con el enemigo…..jajajajaj). Y dentro de esa peli, mi escena favorita es cuando él le regala esa peazo biblioteca. Yo querría una igual.

En invierno tengo poco tiempo para leer, pero en verano me desquito. Tengo una lista de libros pendientes que llega a la China. Pero siempre me cabe una recomendación más. ¿Cual que recomiendas tú?

Read Full Post »

Dulce momento

 

A mi me encanta Dulce Pontes. No sé si porque me encanta el idioma portugués por encima de cualquier otro. Si porque tiene una voz personalísima y preciosa. Si porque adoro los fados. Total, que me gusta muchísimo.

Hace unas semanas iba yo cámara de fotos en mano, y acompañada de mi tribu, por un callejón de Redondela, por el que atajo para llegar antes al centro. No es que el centro esté muy lejos, jajaja, porque Redondela es tan pequeña que casi todo es centro, pero bueno.

Lo que decía. Por encima de ese callejón pasa la vía del tren. Redondela es conocida como “La villa de los viaductos”, aunque solo tiene dos, que ya es más que muchos otros sitios.

Desde alguna de las ventanas que había abiertas, se oía una música altísima que enseguida reconocí. Era una canción deliciosa, y la voz era la de Dulce Pontes.

El callejón está muy abandonado por el ayuntamiento, pese a ser un rincón fantástico, con un muro antiguo lleno de musgo y sobre el que pasa, a unos 25 metros del suelo, el viaducto. Mirar hacia arriba y ver la historia sosteniendo los hierros de unas vias más reciente es conmovedor, y si encima hay de fondo una música tan bonita…

Fué uno de esos momentos mágicos que suelo vivir, porque me dejo envolver por lo que está a mi alcance, sin necesidad de grandes obras firmadas por grandes nombres.

Desde entonces, ando buscando esa canción por todo internet. Creo que la he topado, pero no tengo claro el título, aunque sé que pertenece al album que grabó con Morricone y que titularon Focus. 

No he encontrado el video de la canción, pero me aparece esta campaña de algun equipo de futbol, que tiene esa música como fondo.

No hagais caso  a las imágenes, o si, como querais, pero cerrando los ojos te transporta a donde quieras llegar. 

  

Read Full Post »

Mi dolor

Hoy no estoy triste, aunque el tema os pueda indicar lo contrario.

Me he levantado bien, (hace ya horas que me levanté, jajajja, no creais que acabo de botar de la cama) con ganas de hacer muchas cosas, tantas, que como siempre no me dará tiempo ni a la mitad de ellas.

He leido a Jovekovic, y he decidido que hoy por fin era el día.

Mi primer post en este blog fue hablando de mi padre. Creo que ya os habeis dado cuenta de que me gusta contarlo todo, de que no tengo pudor en mostrarme tal y como soy, ni en dar a conocer mis sentimientos y pensamientos. Hay gente que no cuentan demasiado de sí mismos, piensan, y aparte de estar en su derecho seguramente estan en lo cierto, que hay cosas que deben quedar para la intimidad, y que no deben airearse. Yo, sin embargo, no le veo nada malo  a contar los sentimientos más íntimos, no veo tal pérdida.

Por eso hoy hablaré de una de las cosas que más me duelen en mi vida. Creo que es lo único que yo puedo llegar a envidiar en los demás.

Yo no tengo madre.

Bueno, no quiero liar a nadie, madre tengo, pero no ejerce de tal, nunca lo ha hecho. Es la mujer que me ha parido, que me ha dado pan y ropa mientras era pequeña y poco más.

Nunca he tenido en ella una consejera, una confidente, un puntal que sé que no me fallará. No me fio de mi madre. Me la ha jugado muchas veces.

Nunca se ha privado de una fiesta, ni cuando mi hermana pequeña y yo no teníamos edad para quedarnos solas en casa. Su primer y único objetivo es que mi padre la quiera. Confunde querer con hacer la pelota.  Te vende a las primeras de cambio con tal de coseguir alguna clase de beneficio. Es egoista, egocéntrica.

Y cuando quieres tanto a una persona así, el dolor es indescriptible. Cuando ves que pasan los años y sus defectos, lejos de desaparecer, se acrecentan, sientes que eres más desgraciada que nadie en este mundo. Que hasta los que no tienen comida, mueren felices, porque se van llenos de amor. Y buscas en tu interior un motivo para no ver el monstruo, y te vas engañando a ti misma, intentando encontrar razones inexistentes para su comportamiento. Y unas veces lo consigues, y el dolor se aletarga, pero siempre está ahí, y sale al primer descuido.

Gentes, que no son más que vecinos y conocidos, siempre me preguntan que por qué sigo yendo a la aldea. Por qué no hago como mis hermanas, que practicamente no aparecen. Y siempre les digo lo mismo. Voy porque yo no soy como ella. Porque si la dejara tirada sería como ella. Y porque lo que más odio en este mundo, es a la gente como ella.

A veces me he parado a pensar si en el fondo, tan en el fondo que no lo veo, no seré como ella. Si no iré para que sienta remordimientos de todo lo que me ha hecho, que siendo la más perjudicada por ella, soy la que siempre está cuando lo necesita. Si no le demuestro cada día que en mi si se puede confiar, para que se de cuenta de como deben ser las personas, en vez de hacerlo por que sí, porque es mi madre. Eso me convierte un poco en una ella más. En alguien con un objetivo oscuro.

Y despues de todo descubro que me da pena. Que no sabe lo que es amar. Que no conoce el placer de ayudar. Que no siente la satisfacción de las cosas bien hechas. Y a veces, cuando me hace una nueva jugarreta, ya no sé si lloro por mi, o por ella.

Read Full Post »

 Wilde me ha cambiado el estado de ánimo, y la música de Susana me ha ayudado ha canalizarlo. No me apetece explicar nada más.

Sentí el frio en la distancia y cerré los ojos para ver si despertaba. Tu imagen se volvió clara en mi cabeza  y no conseguí borrarla, porque ni lo intenté siquiera. Quise ahogar mi silencio, y gritar hasta morirme, pero todo mi aire estaba lejos de mi, intentando reanimarte, suplicando por tu vida. Un eco lejano me anunció tu muerte y tuve que abrir los ojos.

Read Full Post »

Canalladas

Hoy he ido a la playa, pero como la bajamar es a pleno día, en el muelle, que es a donde voy habitualmente, no hay gota de agua. Pues he tenido que ehar mano del “servicio” que Autos González pone a nuestra disposición los meses de julio y agosto, al módico precio de 1.20 para poder ir hasta la punta. Lo de módico no sé si debería ponerlo, porque ir a Vigo cuesta 1.30 y está a 14 km, e ir a la aldea de mis padres cuesta 1.15  y está a 6 km. La playa está a unos dos km, tirando por lo alto.

Me he ido en el bus de las 4.30 horas. He preguntado a la conductora los horarios para volver, que ya me sabía, pero para confirmar. Me ha respondido que los horarios para volver son : 19.00, 19.30, 19.45 y 20.15.

Se ha levantado una brisa un tanto molesta y decido venirme en el bus de las 19.00. Pero no aparece. No hay ningun papel ni con teléfonos ni con horarios. Nada. Sigo esperando (qué remedio) y llega el de las 19.30 (milagro), le pregunto porque no vino el de las 19.00 y me dice que a él le dijeron en la oficina que no hiciera ese servicio, y apostilla el muy bobo, que hoy no está día de playa, ( le digo bobo por no decir de él que es un nehandertal de esos que solo entienden por diversión ir a la tasca a echar partida y beber hasta irse para casa a dormir la mona, que no tiene mujer e hijos, y aunque los tuviera, lo de la playa para este tipo de tios no es una cosa normal, es solo un vicio tonto de pijos).

Le pido la hoja de reclamaciones y me dice que no tiene, que lo que tengo que hacer es llamar a la oficina, pero que ya me avisa que no me harán caso, porque en los autobuses donde está puesto el horario, ya se indica en negrita que “este servicio está sujeto a las condiciones climatológicas”. 

Y digo yo, si está sujeto a condiciones meteorológicas,¿¿ què hacen si llevan a la gente a la playa y de golpe viene tormenta??¿La dejan allí?. Si suspenden un servicio deberían suspenderlo todo el día, pero si hay servicio para llevarte tiene que haberlo para volver, ¿o no? ¿O es que yo estoy mal acostumbrada y pido algo fuera de lo normal?.

LLego a casa y llamo a Vigo, que es donde están las oficinas de esta empresa. La chica pregunta si alguien ha dicho que se suspenda ese servicio y le dicen que no. Le pregunto si tengo que desplazarme a Vigo para presentar la queja, y me dice que si. ¡¡Toma ya!! Tengo que pagar un viaje en uno de sus autobuses para poder quejarme. Pero me dice que para que voy a ir, que de todos modos lo que “tuve que esperar fue poco, solo media hora”, porque el servicio siguiente sí lo hubo. Le dije muy amablemente que no me lo pusiera a huevo para que esto se convirtiera en algo personal, porque una afirmación así es para cogerla de los pelos. Y luego me ha dicho que si quiero puedo coger la hoja en algun otro autobus. Osea, debo irme a una parada, a esperar un bus que puede que no tenga hojas, porque tras mi experiencia de hoy todos los atobuses pueden no tener, y fiarme para ello de unos horarios, que puede que no se cumplan, porque alguien desde una oficina decida que ese servicio se suspende hoy porque ayer perdió Nadal.

Decidme si no es para llorar.

Me gustaría que alguno me confirme si las hojas de reclamación son tres, si no recuerdo mal, porque solo puse una en mi vida y ya llovió. Si puedo poner dos quejas distintas, una por la suspensión del servicio y otra por no llevar el autobus dichas hojas de reclamación, y encima desplazarme para poner la queja. Y si tienen que sellarme mi copia o algo.

Gracias a todos por aguantarme a mi y a mis eternos problemas

Por cierto, cualquiera de la conexión gallega puede corroborar que hoy está día de playa.

Read Full Post »

1290qf.jpg

 Hoy no es jueves, ni yo soy Desesperada, pero me he levantado con ganas de darle una alegría a mis ojos, porque lo de catarlo creo que me pilla lejos, jajajajajaj. Pero sí, helo aquí, mi revolcable.

Mister Robbi Williams, que para mi gusto tiene todo lo que se le pide a un revolcable. Guapo, gamberro, hipertatuado, pelo en pecho, ojos verdes, y con una carga erótica y un morbo que …..mejor dejo ya de escribir, porque me estoy poniendo mala malísima.1290qf.jpg  

Actualización: Haber si poniéndola dos veces se ve alguna. En fin..

Read Full Post »

Ese Rafa!!!!

Me da en la nariz que hoy sí

Read Full Post »

Maravilloso secreto

Hace un tiempo que cuelgo cositas que escribo, en un foro de poesía. Os dejo el enlace, pero me temo que solo se pueden leer los poemas colgados si eres miembro.

http://www.poesiapura.com/

En este foro todo el que quiera expone sus poemas para que sean leidos y criticados por otros miembros que tambien exponen para ser leidos y criticados.

Cada semana se elige por votación “El poema de la semana”. Esta semana el poema elegido se titula “Mi secreto” y su autor es Luis Oroz de Mallorca. Me ha parecido tan bonito que me gustaría compartirlo con vosotros.

.
Os contaré un secreto…
no consigo entender lo que las líneas
cuentan justo detrás de lo que escribo.
Soy lo contrario de lo que pretenden,
un confuso lector desubicado,
lamido por la sed de la incultura.
He llegado a pensar que soy testigo
de alguna posesión inexplicable,
que soy oscuridad y solo me sostiene
la luz desorientada de mi flexo.
Todo lo que mis manos no sujetan
lo sujetan mis manos.
¡Cómo puedo explicar lo que no entiendo! La vida está desnuda de razones
cuando visto las horas de palabras,
todo lo que me queda
se traduce a un idioma transparente,
como el aire del beso que lanzamos al aire.

Os contaré un secreto ahora que no soy
completamente dueño de mi mismo;
la poesía desprecia lo que soy,
se despoja de mí cuando la pienso
y me obliga a existir mientras escribo.

Luis Oroz.

Read Full Post »

Cuestión de peso

El día que cumplí 25 años me levanté algo cargada de nariz, resfriadilla vamos, y tomé una decisión en un solo segundo. Me volví a Boss y se lo dije…”hoy dejo de fumar”.

Llevaba fumando desde los 13,  osea, la mitad de mi vida.

Fue duro, y a día de hoy si le enciendo un cigarro a Boss, tengo que hacer serios esfuerzos para no tragarme el humo. De hecho, si le beso mientras fuma, le absorvo directamente, jajajajaja. Creo que no superaré nunca mi deseo de fumar, pero me mantengo firme, y los precios me estan echando un buen cable.

Sin embargo, mi tremenda fuerza de voluntad, no me sirve de nada con las dietas. No soy capaz de bajar ni un gramo.

El día 25 de este mes mi mediana hace la primera comunión, y sigo sin ropa. Nada de lo que me gusta me abrocha en el pecho.

Toda la vida he sido como un palillo. Mis motes en el cole eran “pecosa” y “patas de araña”. Pero un buen día, el ginecólogo me recetó unos anticonceptivos que me cambiaron la vida. Resultaron no ser los adecuados para mi, y amén de otras complicaciones y sustos, me cambiaron el metabolismo. Mi físico pegó un giro de 180 grados. Y ya nunca me recuperé.

De ser una tía que se metía entre pecho y espalda lo que le echaran sin coger un gramo, pasé a tener que controlar hasta el aire que respiro porque me engorda. Y eso no es fácil de asumir. La gente no se da cuenta de ello, porque no voy por el mundo con cara de pena. Pero eso no significa que esté feliz con mi peso.

Llevo ya quince días de quitarme de ciertos vicios. No es que esté haciendo un regimen muy estricto, pero me he quitado cosas que sé que no me hacen nada bien. Lo de cenar frutita y yogur lo medio tolero, lo de los fritos tambien me está resultando medianamente fácil, pero mi cruz está siendo la falta de cocacola.  Estoy enganchadísima. He pasado de tomarme yo solita casi los dos litros que me tomaba a no catarla. Haber cuanto tiempo resisto.

Una de las razones de este post es airear mi dieta, y así sentirme obligada a seguirla. Pero me temo que no resistiré mucho más, jaajaja, tengo un bujero en el estómago a estas horas que pa qué, (aclarar que son las dos de la mañana, porque Boss curra de noche y aprovecho para hacer las entradas)

Por cierto, estoy harta de tener que ir a tallas grandes y que solo haya ropa de vieja, y de que, las dependientas me metan por los ojos cosas que ya sé que no me abrochan en el pecho, pero con mi altura está muy disimulado.

En fin, ya os iré contando. 

Read Full Post »

¡¡Sssssssssshhhh!!

¡¡Por la santísima virgen de la caridad del cobre!! (poner acento cubano, jaaaja), ¡¡¡menudo fiestón!!!.

La única que creo que se retiró pronto es Des, (chica cabal y responsable donde las haya), porque se fue prontito a casa y se puso a ver la tele.

Los demás deben andar por algun rincón durmiendo la mona, porque aun no han actualizado. Hablo de Wilde, de Estil, de Interrogación….

Mariano tampoco lo ha hecho, pero hace un rato le oí gruñir porque le dolía la cabeza, así que lejos no anda.

La que debe tener un secreto oculto, para ser la que más traga y encima ser la primera en postear, es Belén. Habrá meigas en Zaragoza??

De Castadiva no sé nada, porque al no tener blog no le puedo seguir la pista, Viguetana seguro que ya está corriendo para sudar el alcohol ingerido. Cuando la vea le preguntaré por mi Banderas.

Hidalgo fijo que está durmiendo en su coche, jajaja, que para eso lo adora. Modesto, no sé si habrá bebido, espero que poco porque es muy joven. Joyce andará por ahí rumiando su culpa, de su mano salió todo este desmadre, y ahora el mundo blogueiro andamos así, desperdigaos.

A Ekilore me la imagino echando mano de la Wikipedia para saber que se hace cuando te dan un premio. Y Susana…. lo siento, le perdí la pista al tercer panaché.

Jal llegó tarde, así que la que cogió fue pequeña porque ya no quedaba ná, y Manuel solo se pasó a saludar, porque tiene a su padre pachucho y no podía quedarse.

Cuando se me pase esta horrible jaqueca desearé otra fiesta, pero por favor, ahora no la nombremos más. Me vuelvo a la cama.

(Ah!! y otra cosa, las Liter-a-tres, aun estan dirimiendo, muy educadamente, eso sí, quien se lleva el premio a casa, para ponerlo en el baño, como los grandes, osea, como lo que son)

Read Full Post »

¡¡Premio!!

                                 [Premio%2BThinking%2BBlogger%2BAward[1].jpg]

¡¡Me han dado un premio!!, ¡¡me han dado un premio!! Uff, jajajajaja, no sé qué decir, ¡¡me han dado un premio!!

¡¡Me han dado un premio!!, ¡¡me han dado un premio!!, ¡¡me han dado un premio!!

Diosssssss, sé que tengo que decir algo, jajajjaja, pero no puedo parar de gritar. ¡¡Me han dado un premio!!, ¡¡me han dado un premio!!, ¡¡me han dado un premio!!!!

Bueno, vale, intentaré serenarme, para decir que ha sido Joyce, aaaaaaaaaaahhh!!!!, ¡¡me han dado un premio!!!!!!!!!

¡¡Un premio!!, ¡¡ a mi !!, ¡¡ a mi !!. Tenía que poner más cosas, mirarlas en su blog, que yo me tengo que ir a gritar al balcón, porque me van a echar de casa.¡¡Un premio!!, ¡¡un premio!!, qué bien, ¡¡un premio!!

¡¡¡¡¡¡¡Me han dado un premio!!!!!!

PD: Cuando me tranquilñce pondré mis ganadores, porque …..¡¡¡me han dado un premiooooooooooooooooooooo!!!

(Actualización) – Han pasado ya unas horas y estoy más tranquila, así que ya puedo poner mis ganadores:

La tinta azul de la memoria

Mi burbuja transparente

Enkadenados

Estilografic.blog

Liter-a-tres

Hay más. Hay tantos que a veces no me da tiempo a comentar a todos, pero solo podía poner cinco y estos para mi son imprescindibles.

Read Full Post »

Preferencias

Prefiero el negro al blanco. 

Prefiero la luna al sol.

Prefiero la moto al coche.

Prefiero el viento a la calma.

Prefiero el turrón al mazapán.

Prefiero la lectura al silencio.

Prefiero el amanecer al ocaso.

Prefiero el hambre al hartazgo.

Prefiero subir a bajar.

Prefiero enfadarme a callar.

Prefiero escribir a llorar.

Prefiero el norte al sur.

Prefiero olvidarte a odiarte.

Prefiero cocinar a esperar.

Prefiero sentir a dormir.

Prefiero cojear a parar.

Prefiero vivir a quejarme. 

Read Full Post »

Hay gente pa tó

Ya sabeis que tengo tres hadas. La mayor duerme sola. Las pequeñas comparten habitación. Y tenían unas colchas preciosas que les compré cuando la mayor era pequeña.

Pues bien, el otro día lavé una de ellas, como tantas veces, (porque hay que ver qué buenas salieron las puñeteras colchas), y la dejé a secar. Ese día tenía que ir a casa de mi madre, y cuando esto sucede me voy a media mañana y no vuelvo hasta la noche.

Los hechos que narro, acontecieron en esos días de temporal de hará unas semanas.

Cuando llegué de casa de mi madre, fui corriendo a rescatar la colcha del diluvio caído ese día. Pero, ¡oh, sorpresa!, la colcha no estaba. Se la había llevado el viento. Mandé a Boss en patrulla de urgencia a la calle a la que da el tendedero, calle que no se ve desde mi ventana, porque media la uralita de los vecinos del primero.

Las noticias no eran alentadoras. No había rastro de la colcha. ¿Quien narices iba a cargar con una colcha mojada y sucia, y lloviendo a mares?. Los vecinos no creo. Nos conocemos todos, somos pocos. En mi edificio solo tres,contándome a mi, y en las casitas de al lado poca gente más.

Pero en el bajo de mi edificio han montado un taller clandestino de costura hará un mes. Ayer me he encontrado a una mujer que salía del taller y le he preguntado si habían visto tirada por algún lado una colcha que se me ha perdido. Le he dado detalles del día y de cómo es la colcha. Se ha girado al interior y desde la puerta gritó: “¿Habeis visto una colcha?” Así, tal cual, sin explicar donde ni de qué manera, como si las demás ya supieran de qué hablaba. Se oyeron un par de nos, y fin de la conversación.

No sé si serán reminiscencias de mi época devoradora de Agatha Christie, pero en su manera de preguntar he leído que alguna de ellas tiene mi colcha, porque vamos a ver, si a alguno de vosotros os preguntan de golpe, cuando estais trabajando, si quereis un café, pues vale, nada de inmutarse. Pero si la pregunta es si habeis visto una colcha, lo más normal es que por lo menos os entre curiosidad y pregunteis: ¿Una colcha? Vamos digo yo.

Una vecina no me la coge, porque puede que yo se la viese en un momento dado, pero estas señoras que viven sabe dios donde y que solo vienen a currar….

Ahora tengo que comprar dos colchas, porque son dos camas en esa habitación, pero es que encima estaba pintada del tono lila de la colcha en cuestión. Y es que era tan mona……..dscn1558.jpg

Read Full Post »

Hace cosa de un año y medio, tal vez dos, un sobrino mio, que tiene ahora 17, se pegó una torta con la bici y se hizo pupa. Se quedó una noche y su correspondiente día en el hospital.

Mi madre quería ir a visitarlo, pero para ello he de subir en bus a la aldea, con mis tres hadas (lapas pegadas al culo, como diría Banderas, jajajajajaja), coger el coche de mi padre y llevarla a Pontevedra, ciudad donde vive mi sobrino y sus correspondientes padres.

Pues nada, allá que nos fuimos. Pero a unos diez minutos de Pontevedra el coche dijo… hasta aquí.

Mi móvil es de tarjeta y la mayoría de las veces está sin saldo. Yo, que iba supermona de la muerte, (no penseis que soy una frívola, que el niño solo tenía rasguños), con unos zapatos turquesa que casi hacían innecesario el chaleco reflectante, me tuve que echar a andar en busca de una gasolinera desde la que llamar a una grúa. Mamá y las hadas metidas en el coche, en un arcén y con un sol a las cuatro de la tarde, que riete tú del desierto.

Cuando llegué a la gasolinera, ya llevaba pupas en los pies debido a que los zapatitos no eran para meterles unos 800 metros así, de estreno. Llamé a la grúa. Y llamé a mi hermana para que nos recogiera. Pero va a ser que no. Ella se acababa de meter una pastilla para dormir y mi cuñado no quería dejar solo al niño en el hospital. Un taxi, tampoco, porque éramos cinco, y porque me arriesgo a que llegue antes que la grúa, que viene de lejos.  Irme yo con las hadas en el taxi y dejar a mi madre tirada esperando una grúa, sin saber qué hacer, como que no. Mandar a mamá en el taxi con las niñas y quedarme a esperar la grúa, tampoco, porque como no hay coche, ¿cómo subo a recogerlas a casa de mi madre despues?.

Total, que cuando vino la grúa se llevó el coche y a mi madre, porque iban para el mismo sitio. No para el taller, sinó que el taller está en el pueblo de mi madre.

Ya podía llamar al taxi, pero para ello tenía que llegar de nuevo a la gasolinera, y una vez allí no lo necesito, porque hay parada de bus. Total, que me pongo a mis hadas en fila delante mío y tira millas. Miedo pasé un rato, porque hay trozos de arcén en dirección Pontevedra, que son más estrechos que la mente de Rajoy.

Yo descalza, porque ya no me quedaba piel en los dedos de los pies. Llegamos a la gasolinera al mismo tiempo que el bus de las cinco, pero como el alto se lo dí a unos diez metros de la parada, ya que no podía correr más para llegar a ella, pasó de mi. Eso significa esperar una hora por el siguiente.

Entré en la gasolinera, superideal de la muerte pero descalza, le di permiso a las hadas para que arrasaran con chuches y bebidas de cola, y nos sentamos en un trocito de minicesped que tenían por allí fuera, bajo una palmera.

Los camioneros y demás repostadores de gasolina me veían con cara de ….”esto es una cámara oculta”, pero a mi solo me importaba que las hadas no pasaran mal rato, ni calor, ni ná de ná. Se nos pasó la hora volando, entre risas y tragos de cocacola.

Ellas no  son conscientes de los problemas diarios, ellas me miran y según lo que vean en mi cara así actuan. Y en mi cara siempre ven la tranquilidad de quien sabe lo que hace, aunque por dentro esté temblando sin saber qué hacer. Por lo tanto, para ellas fue una tarde cojonuda, ya que entre semana no pueden beber más que agua.

Cada vez que pasamos delante de esa gasolinera recuerdan su tarde de picnic con una sonrisa en la boca, y yo miro mis pies, me alegro de que sigan ahí, y me acuerdo de la madre del conductor del castromil.

Read Full Post »

Too much love

.

¿Se puede estar melancólica y feliz? Así me encuentro hoy. El culpable de la melancolía debe ser el clima. El culpable de la felicidad lo tengo muy claro.

Sentir su abrazo cada mañana, justo antes de abandonar el mundo de los sueños, es mi motor para dejarlos atrás sin perezas.

Esta mañana es una más de las miles que llevamos despertando juntos, y espero que la primera de muchas miles más, porque el día que él no me despierte sé que no querré despertar.

Quiero dedicarle esta canción, porque me gusta, porque su “demasiado amor” hacia mi, le embarcó en un viaje agotador que casi nos cuesta la cordura, pero que no quiero que me quiera de otra manera. Que nuestra promesa de buscarnos en otras vidas, por mi parte sigue tan vigente como el primer día, y que ninguna muerte podrá separarnos jamás.

Read Full Post »