Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for 31 enero 2008

Estoy encantada de que la idea haya tenido tan buena acogida. En serio, que alguien comparta estas locuras me maravilla y me  hace dar botes hasta en la cocina, cosa que hice ayer tras los primeros comentarios, jajajajaja. No podía parar de saltar.

Bien, ha habido varias propuestas. También ha habido ya, en el post anterior, varios comentarios inclinándose por unas u otras. A continuación pongo la lista de los títulos sugeridos y enlaces en donde podemos consultar precios, páginas y sinopsis de todos ellos.

PRESENTIMIENTOS  de Clara Sánchez. Información aquí y aquí

EXPIACIÓN  de Ian Mcwan. Información aquí  

CRÓNICA DEL PÁJARO QUE DA CUERDA AL MUNDO  de Haruki Murakami. Información aquí y aquí

DE NUEVO EL AMOR  de Doris Lessing. Información aquí y aquí

LA HISTORIA DEL AMOR  de Nicole Krauss. Información aquí y aquí

PERSÉPOLIS  de Marjani Satrapi. Información aquí y aquí

ACTUALIZACIÓN:  Doris Lessing va venciendo al segundo más nombrado, que es el de Haruki Murakami, por tres votos a dos, (o cuatro a tres, si tenemos en cuenta que Doña Inte a nombrado a los dos pero no se ha decidido por ninguno, jajajaja). Tambien tengo dudas de si Eifonso va a participar o sólo ha votado porque le gusta el libro. Eifonso, manifiéstate, jajajaja.

Read Full Post »

¡¡¡¡SOCORROOOOOOOO!!!!

 Tengo la puñetera página de administración bloqueada. Tengo el post con los títulos y los enlaces atrapado en ese bloqueo. Esto es un experimento y no sé si acabará publicado o no. Aquí poner voz de “Ánsar” please: “Estamos trabajando en ello”

Read Full Post »

Llevo ya unos días dándole vueltas a una idea que me parece bonita. A ver que os parece.

Alguna vez hemos comentado, algunos, lo bien que estaría hacer una quedada, y conocernos. Alguna vez he comentado, que yo no podría asistir. Entonces se me ha ocurrido que podíamos llevar a cabo una quedada mental. Tranquilos, habelas hailas, pero yo no soy una de ellas.

La idea parte de un post que hizo Mariano a raíz de uno mío, en el que decía que se acordó de mi y de mi post en una cafetería, y a mi me pareció fantástico poder estar allí sin estarlo, y desde entonces quedó como un germencillo en mi alocada mente y  ha fructificado en esta modesta, pero creo que bonita, propuesta: Propongo que entre todos decidamos un libro, que entre todos decidamos una semana concreta del calendario, y que durante esa semana, o dos, leamos todos ese mismo libro, y estar así conectados de alguna manera, sabiendo que en algun lugar de la geografía, esos a quienes conoces y admiras, están leyendo eso mismo que estas leyendo tú.

Ni que decir tiene que sólo es una idea, y que cada uno es libre de participar o no. Si no fuera porque soy como soy, ahora mismo lo borraba todo, porque por momentos me parece una chorrada. En fin. Aquí lo dejo. El que quiera hacerlo que lo diga, el que no no tiene por qué decirlo. Que comente sobre el tiempo o que pase de largo, jajajajaj. No sé si me explico. La rehostia sería ya, algun día, cuando seamos viejecillos, hacer una quedada real y firmar todos el ejemplar de todos, como la insignia de un grupo de locos sin afán de nada.

Lo dicho, la idea está en el aire, y las propuestas abiertas. El título que decida la mayoría será el elegido. Nos vemos en lás páginas de un libro. 

Read Full Post »

Boss se ha tirado una semana y media yendo a casa de un amigo para hacerle un supermueble, con sus módulos, sus puertas, sus estantes… Desde que se ha atrevido con el tubillón no se le resiste nada. Bueno, tal vez las bisagras, pero todo se andará. Un día de estos, en cuanto arregle la cámara de fotos, colgaré en Flickr todas las maravillas que se ha sacado de la manga para amueblar nuestra casa.

Este amigo es un compi de trabajo, y anoche se presentó con un supermegarape que no me cabía en la nevera, y estoy que me salgo. No por el rape, sino porque ya era hora de que alguien le reconociera a Boss la entrega que pone en todo lo que hace, da igual para quien, da igual cuando y como.

Hasta ahora sólo nos habíamos topado con chupopteros, y lo que nos queda, estoy segura. Boss y yo, podríamos decir, somos el hambre y la gana de comer, y fuimos a coincidir el uno con el otro. Siempre estamos ayudando, y no lo hacemos para recibir recompensa, no, pero cuando ves que cuanto más ayudas más te piden acabas un poco harto. Llega un punto en que te obligan a decir no, y ese no, para alguien como nosotros, duele mucho decirlo, porque siempre pensamos “Bah, no nos costaba nada hacerlo”. Odio a la gente que te obliga a hacer cosas que van contra tu manera de ser. Las odio con toda mi alma.

Hemos tardado un tiempo en poner en práctica aquella gran frase que le leí a mi Saramago, y que desconozco si es de él o si ya viene de atrás, pero que a mi me hizo abrir los ojos: “La caridad, bien entendida, empieza por uno mismo”. Poco a poco vamos asumiendo que así es como debemos actuar, pero nos cuesta.

De momento, anoche los ojos de Boss brillaban de satisfacción, y sé que no es por el valor material de la recompensa, es el valor de saber que alguien reconoce tu trabajo, tu entrega, tu desinterés. Esa es la verdadera recompensa, venga disfrazada de rape o de sopa de ajo.  

Read Full Post »

Lunes. Pereza extrema al abrir los ojos. Kubrick y su fama me tuvieron frente al televisor hasta las tantas, y total para dormirme, no fui capaz de tragarme el tostón. Tras apenas tres horas de mal dormir resucito bajo la espuma del último resto de mi jaboncito de avena.

Hora de irse. Bufandas y abrigos para ellas, y cara descubierta para mi. El frío mañanero me da la vida. Las dejo en el cole y vuelvo sobre mis pasos. A medio camino me desvío hacia el banco. Hoy es día de ingreso. Sorteo una vomitona adolescente a juzgar por los macarrones sin digerir. Y miro al cielo. La luna está ahí. Sólo a ella le da el sol.

Entro en el banco y salgo con el mismo dinero con el que entré. Son cosas que pasan. Compro el pan y miro de reojo ese pastel que había pensado desayunar. La alameda está imponente, los columpios desiertos.

Hoy no he ido a leer. El libro se agota y quiero estirarlo hasta el infinito. Me dan ganas de empezarlo de nuevo en cuanto lo termine. Nada, ni nadie, nunca, me habían arrancado tal cantidad de emociones a ese ritmo. Una tras otra. Cada una más intensa que la anterior. Hasta el punto que he decidido que no volveré a leer en ese sillón. Cuando acabe este libro, lo cerraré, me levantaré y saldré de allí. Me iré de un sitio en que realmente nunca estuve. Aunque todo el mundo pudiera verme allí, yo estaba unos kilómetros más al sur, en el Alentejo. Igual que la luna que yo he visto esta mañana y que está tan lejos de aquí.

Read Full Post »

(Aquí empezó esto)

Ahora que tengo ante mi los miles de caminos que pienso recorrer comprendo que este era mi destino. No tengo horarios, ni prisas. No tengo la cama hecha ni la comida pensada, pero tengo algo mejor aun, tengo hambre y sueño, que me hacen sentir más viva que nunca. Y frío, tengo frío.

He robado un bolígrafo y una libreta. Hoy por hoy son las únicas y verdaderas necesidades que tengo, y mi único patrimonio, mil veces más valioso que cualquier otra posesión. Ellos son el único espejo en el que pienso mirarme. Puede que a veces no me vea guapa, pero siempre me veré tal como soy. Anotaré aquí todo lo que algún día quiera recordar. La mente la mantendré siempre libre, abierta. 

He notado que hay personas que me miran con lástima, y a mi me dan lástima ellas. No saben ver más allá de harapos y arrugas. Aunque consiguieran adivinar la luz de mis ojos no sabrían descifrar su significado. No las culpo, nadie les ha enseñado que hay vida más allá del confort que da la calefacción o de la tranquilidad de la rutina. A veces siento el deseo de hablarles, de contarles que ahora soy feliz, más de lo que ellos serán jamás, pero me da pereza. He ansiado tantas veces librarme de la atadura de un idioma que, por limitado, nunca he conseguido dominar hasta el punto de poder expresarme, que me parece absurdo volver a someterme a su dictadura. Prefiero seguir con mis silencios y su ilimitado mundo. Nada ni nadie le pone límite al silencio. Sin embargo las palabras sí se acaban. Y empiezas a oír las mismas una y otra vez, llegando a olvidar su significado, convertidas en sonidos tediosos por tantas veces oídos.

Paso horas y horas caminando hacia ningún lugar, mirándolo todo sin ver nada, escuchándolo todo sin oír nada. Si lo hiciera, si viera u oyera, podría caer involuntariamente en la tentación de prejuzgar por lo visto u oído, y me niego. Las costumbres que aun arrastro podrían jugarme una mala pasada, pero creo que sabré mantenerlas a raya, al menos hasta que consiga librarme de ellas. Puede que ya lo haya conseguido, de ahí que no quiera oír ni ver. ¿Quién sabe? No pienso apresurarme ni siquiera en someterme a mi misma a exámenes absurdos. Todo lo que ha de ser, será. Por eso mismo no me preocupa el hecho de recordaros cada noche. Había decidido viajar sin recuerdos, dejarlos atrás, pero uno no siempre consigue lo que se propone, y ahora sois lo único que me acompaña en mis noches de buscada soledad, y comparte espacio con ella sin confrontarse. Ahora sé que hice lo correcto. No podía seguir engañándoos. Aquella que vivía con vosotros no era yo. Yo soy esta, yo soy así. Tal vez estéis pensando que no os quiero, tal vez estéis en lo correcto. ¿Quién decide si un sentimiento es o no verdadero?. ¿Qué acción mide su intensidad?. Yo podría gritar que os he querido más que a nada, y no por ello es esto más verdad que vuestra verdad callada, íntimo dolor que ahora os embarga, esa que intuyo asomó a vuestros ojos al tiempo que leíais mi carta. Pero no me arrepiento. El tiempo pasará y convertirá vuestro dolor en un leve recuerdo, y a mi me dará el lugar que realmente merezca en vuestro pensamiento. No ambiciono un gran lugar, ni siquiera un lugar pequeño. Me basta con saber que durante un periodo en nuestra vida compartimos tiempo y espacio. Puede que algún día adivinéis mis razones, aunque no espero que lleguéis a comprenderlas. Yo misma he tardado muchos años en mirarlas de frente y aceptar sus consecuencias.

La vida no se detiene, sólo cambian sus protagonistas. Yo he decidido protagonizar mi propio guión, poner cada punto y cada coma, incluso barajo la posibilidad de poner yo misma el punto final.       

Read Full Post »

Sí, ya sé que Mariano quiere descansar un poquito de su tinta, pero es que hay novedades en el caso “La Tinta que quiso darse un garbeo“, y que a partir de este momento pasaremos a denominar: Tras el rastro de la Tinta que quiso darse un garbeo.
El informe, en caso de haberlo, sería más o menos así:
Día: ayer
Hora: 17`45 pm
Lugar: un pequeño parque para la tercera edad
Hechos: Estando la, hasta su pérdida, dueña del ejemplar perdido, más conocida como Vitruvia, disfrutando de la maravillosa tarde en compañía de un maravilloso escritor portugués, y encontrándose sus niñas disfrutando como jabatas de esos “columpios” para la tercera edad, que no son menos maravillosos que la tarde y el portugués, acercósele una de sus niñas, concretamente su mayor, que haciendo un alto en los ejercicios, igualmente maravillosos, que se pueden realizar en dichos aparatos, decidió comunicarle lo siguiente: ¡Má!, una compañera de clase está leyendo “La tinta azul de la memoria” (véase aquí la maravillosa normalidad con la que sus vástagas hacen alusión a lo que consideran ya el tesoro de su madre)
Párese aquí el relato de los hechos y pasemos a meternos en la mente de Vitruvia: Vale, vale, vale. Que se pare el tiempo un segundo, que no puedo pensar tan rápido. Sabiendo como sé, que el ya nombrado libro es casi imposible de conseguir por estas latitudes, y teniendo en cuenta la edad de la niña, once añitos, a menos que los reyes magos hayan decidido contribuir a la distribución de La tinta… son sus padres los que han aprovechado un libro encontrado para hacer más bulto entre los paquetes de regalo. O bien la niña es superespabilada, y habiéndo visto tal libro por su casa, aprovechó que se sabía el título para meterle una bola al profesor cuando éste preguntó qué libro estaba leyendo cada alumno. Sea como fuere, hay más de una hipótesis de cómo mi tinta ha podido llegar a manos de esa mocosa, y todas son factibles.
Ahora redactemos un plan: ¡Mayor! Mañana mismo interrogas sibilinamente a esa compañera y le preguntas dónde ha comprado ese libro. La engatusas para que lo traiga al cole y te lo enseñe. Si ves la dedicatoria le pides el teléfono de su madre. No, el teléfono pídeselo igualmente, no vaya a ser que perdamos este importante rastro hallado por fuerza del destino.
Y hasta aquí puedo leer. Puede que haya encontrado un hilo más de esos que se deshilachan del universo para que yo los ate, y gracias a los que mi vida está siempre dándome sustos y alegrías.
 
Mi Tinta… me está llamando,
tranquilos, seguiré informando.
 

Read Full Post »

Older Posts »